sábado, mayo 26, 2007

LA HABANA







































































































































































































































































































NINFA

Roces indescifrables de mi torpeza sin remedio
caen bajo una mesa de patas sin evocaciones
en medio de una lluvia de oro delirando festiva.

Los ciclones no dejan huellas de recuerdos o nostalgias
con pasos que enlazamos sobre una costa ajena
tan alejada como acordes que pueden ser melancólicos.

La medianoche hecha adoquines se suelta a cantar
bajándole cómplice las estrellas a su sonrisa ancha
como presagio certero de tormentas sin fin ni calma.

La noche se acaba indefinida sin ascensores vacíos
aguardando un gesto libre y de mutuas intenciones
donde flagelar la piadosa fidelidad a imprecisas lejanías.

® Alfredo Cedeño

viernes, mayo 25, 2007

APARICIÓN HABANERA

Para Alexis Blanco,
duende de los escenarios.

Un duende vacía sus bolsillos con la presteza del buen actor
y como el mar golpeando el malecón de los amores rotos
como los relámpagos alumbrando de jolgorios al Catatumbo.

Un duende me llena los bolsillos con la firmeza de un beso
como un coito en la costa entrecortada de La Habana
o como un amigo que siempre llega con su risa cordillerana.

Un duende vacía sus bolsillos sin mansedumbres ni chacotas
y como las candilejas derrotadas de una última función
que siempre, siempre, siempre hará resucitar al talento.

Un duende me llena los bolsillos con textura de la hierba
como el abrazo en una terraza sobre la ciudad amiga
que nunca, nunca, nunca podrá naufragar pese a todo.

® Alfredo Cedeño

miércoles, mayo 16, 2007

CENTENA

Fueron cien los abismos
convertidos en montañas
cuando tus dientes me marcaron.

Fueron cien las baldosas
que se fueron dibujando
en el torno de tus tobillos.

Fueron cien los campanarios
que repicaron en tu coño
al abrirse festivos a mis labios.

Fueron cien las chamarascas
que quemaste pacientemente
para calentar al rocío.

Fueron cien los desplantes
que vencimos sin dudas
al dejarnos ser voraces.

Fueron cien las ecuaciones
perdidas en cuentas
que nunca entendí hasta tocarte.

Fueron cien los fantasmas
que cayeron abrumados
con tu luz de centellas.

Fueron cien las guitarras
sonando en tus cabellos
mientras me rozaban la espalda.

Fueron cien los hallazgos
entre tus dedos desnudando
mi carne mezo-secular.

Fueron cien las ilusiones
entregadas a los pájaros perdidos
para que encontraran los besos.

Fueron cien los juegos de fuegos
donde quemamos las derrotas
con victorias de la ternura.

Fueron cien las kinesiólogas
que jamás pudieron aprender
a tocarme con tu maravilla.

Fueron cien los llantos
que escaparon presurosos
cuando me viste y reíste.

Fueron cien las moradas
invadidas por mi insolencia
hasta encontrar tu lecho.

Fueron cien los nenúfares
navegando en tu saliva
para perfumarme el paladar.

Fueron cien las oportunidades
en que me hiciste volar
de mis desiertos a tu piel.

Fueron cien los puñales
clavados en el fondo del alma
de la soledad al juntarnos.

Fueron cien las quebradas
que manaron de tus muslos
a bañar mis dedos.

Fueron cien los ratos
de feliz concupiscencia
donde supimos ser libres.

Fueron cien las soledades
quemadas cuando llegó
tu paciencia legendaria.

Fueron cien los trenes limpios
y de vagones insolentes
con que me llenaste de luz.

Fueron cien las uvas envidiosas
marchitadas por tu aliento
de jengibre, anís y canela.

Fueron cien los vértigos
en los que sólo tú faltabas
para poderme dejar caer.

Fueron cien las walkirias
donde traté vanamente
de anticipar tu llegada.

Fueron cien los xifoides
abandonados en tantos pechos
como los que no nos alcanzaron.

Fueron cien las yeguas
altaneras y vacías
las que quisieron domarme.

Fueron cien los zorzales
que esponjaron su canto
tratando de conquistarte.

Fueron cien las argucias dormidas
que despertaste una a una
con tus uñas desgarrantes.

Fueron cien los besos
que me entregaron tu boca
de celajes desbocados.

Fueron cien las congojas
que no pudieron vivir
en medio de nuestras ganas.

Fueron cien los chapuzones
alrededor de tu ombligo
pero pude llenarlo de besos.

Fueron cien las debilidades
con las que me domaste
para hacerme tu esclavo.

Fueron cien los engaños
con los que pudimos esconder
las flores en tus uñas.

Fueron cien las faldas
en que te busqué
sin triunfos que celebrar.

Fueron cien los gemidos
que me regalaste
en el fondo de mi cama rota.

Fueron cien las heridas curadas
cuando tu boca asesinó
todos mis recuerdos y vigencias.

Fueron cien los indultos
obtenidos cada tarde
que nos follamos sin pensar.

Fueron cien las junglas
de arañazos y geranios
que arrancamos de la luna.

Fueron cien los kamikazes
estrellados a medianoche
sin saber robarte un beso.

Fueron cien las llamadas
que hicimos a la cordura
para siempre naufragar locos.

Fueron cien los mordiscos
que me pidió tu espalda
de corvada sensualidad.

Fueron cien las naciones
donde no pude descubrirte
pese a todo lo intentado.

Fueron cien los olvidos
sepultados en las guitarras
de los juglares que te cantan.

Fueron cien las promesas
que rompimos alegres
desde que nos encontramos.

Fueron cien los quebrantos
abandonados entre canciones
que bailamos sin saber.

Fueron cien las reyertas
que montamos en la cama
hasta morir deshidratados.

Fueron cien los sustos y sofocos
que sofocamos lentos
y gozosos de la madrugada.

Fueron cien las trapisondas
de olas alebrestándonos
en el mar lascivo de tus piernas.

Fueron cien los ulemas
pregonando las leyes
con las que debo desearte.

Fueron cien las verdades
que me entregaron tus dedos
al rozarme con alevosía.

Fueron cien los whiskys
tomados por el sol
para dorarse como tus piezas.

Fueron cien las xilografías
grabadas en mi corazón añejo
con el delirio de tus hambres.

Fueron cien los yerros acumulados
cada noche esquiva
para poder aprender a esperarte.

Fueron cien las zanjas
abiertas y cerradas
buscándote con delirio.

Fueron cien los arbustos
donde la paciencia esperó
para instalarse en tu nuca.

Fueron cien las botonaduras
abiertas al rozar pausadamente
tus pezones erectos.

Fueron cien los capítulos
que aprendimos a escribir
para hacer historia propia.

Fueron cien las damajuanas
que me entregaste ágil
al desnudarte de prisa.

Fueron cien los edenes
donde encontré tus ganas
que me zarandearon.

Fueron cien las fantasías
de vestales enardecidas
las que nos asesinaron el pudor.

Fueron cien los gestos
con tu boca de pecado forjado
los que cayeron en mi pelvis.

Fueron cien las habitaciones
selladas al paso
de los caballos de la libido.

Fueron cien los íncubos
fotografiados en tus pupilas
de vendavales y huracanes.

Fueron cien las jugadas
de aves de paso
con las que nos amañamos.

Fueron cien los koalas acariciados
para tener una pálida noción
de la textura de tus muñecas.

Fueron cien las lanzas
arrojadas por la borda
de los sueños que nunca tuvimos.

Fueron cien los mimos
que me entregaste arrebolada
por el sol de Maracaibo.

Fueron cien las nigromantes
convocadas para incrementar
la magia de tu alma pícara.

Fueron cien los oleajes
donde rompimos tristezas
sin rabias ni perdones.

Fueron cien las perversidades
alumbrando nuestras purezas
de ángeles sin ilusiones.

Fueron cien los quirófanos
abriendo mentiras en el celo
de tus ganas mirándome.

Fueron cien las salmodias
entonadas por mis viudas
cuando llegaste triunfal.

Fueron cien los tabernáculos
dejados al azar en los barcos
encallados en el Atlántico.

Fueron cien los ungimientos
sin huellas ni colores perdidos
con los que me resucitaste.

Fueron cien las veces
que me llevaste al cielo
de tus pies morbosos.

Fueron cien los yunques
repicando en tus carcajadas
al corretearme horizontal.

Fueron cien las zozobras
donde los dados
siempre me fallaron.

Fueron cien los accidentes
y las cordilleras encontradas
en tu vientre extendido.

Fueron cien los bustos previos
donde anidé hasta llegar
a tu pecho de buenaventura.

Fueron cien las canciones
entregadas por la noche
mientras te adoraba soez.

Fueron cien los destinos
que dejamos en caminos
llenos de angustias añejas.

Fueron cien las espigas
cortadas al abanicar
tu cabello en mi almohada.

Fueron cien las fábulas
con las que tu voz llegó
a seducirme sin piedad.

Fueron cien los granos de arena
donde tus pestañas sacudieron
pensamientos y sarcasmos.

Fueron cien las imprecaciones
que me arrancaste plácida
mientras me devorabas.

Fueron cien los jolgorios
de tus pasos entrando
a mi madriguera.

Fueron cien los kioscos
de perejil y azafrán
donde perfumé tu matriz.

Fueron cien las labores
de orfebres y artesanos
tu manera de abrirte para mi.

Fueron cien las mil sombras
de cuerpos que nos eclipsaron
los barcos de vela al amanecer.

Fueron cien las navajas
centelleando en tus uñas
marcando mi espalda.

Fueron cien las oraciones
elevadas al altar
que tus muslos encierran.

Fueron cien los perjurios
derribados al compás
de tus cien orgasmos.

Fueron cien las querellas
que volaron en tus alas
iluminándome el cielo.

Fueron cien los azotes
recibidos por mi lengua
de la tuya desbocada.

Fueron cien las gabelas canceladas
por concepto de derechos
en emociones ganadas con tus caderas

Fueron cien los hipocampos
con los que paseamos
por los jardines de Babilonia.

Fueron cien las opciones
para retirarnos sin lejanías
a las fronteras del perdón.

Fueron cien los pedazos
de cristales y tormentas
los que encontré en tu piel.

Fueron cien los misterios
de diferentes calibres
los despejados en tu boca.

Fueron cien las zorrerías libres
con que me atrapaste
y lograste hacer feliz!

® Alfredo Cedeño

martes, mayo 15, 2007

FRAGMENTOS

Tu cuerpo lo balcanizo con alevosa premeditación
y en tus pies coloco un bolero bailando tus dedos
en tus senos una madriguera de amores que tomar
en tu boca un sufrimiento que consolar nocturnos
en tu piel el mundo sin copas consumidas o rotas
y en tus tobillos de arena un beso donde ocultarme.

® Alfredo Cedeño

lunes, mayo 14, 2007

POSTRERO

La historia fue feliz e intensa
hasta que su mano encontró
lo que nunca debió encontrar:
promesas de puño y letra
de yo entregarle el cielo
y robarme las estrellas…
pero a la secretaria del frente.

¡Y ardió Troya entera!

La historia entonces acabó
con velocidad de centellas
y agilidad de satanases:
promesas de puños y puñaladas
de ahogarme en una bahía
y colgarme en la luna…
a que me comieran los buitres.

® Alfredo Cedeño

domingo, mayo 13, 2007

RETAHILA 05

Nunca encontré el camino de los encuentros para sufrir
ni las hojas arrancadas con rabia de los diarios de amor
ni los dolores escondidos en las ventanas quebrantadas
ni el sol escondiéndose triste en una nube para dormir
ni las lágrimas nocturnas de juegos ganados con trampa
ni los pasos resentidos de una viuda a punto de colapso
ni el cariño que se tuvieron los esposos ahora de lejos
ni las historias perseguidas por los matarifes de vida
ni los amores perdidos en la rutina profunda del amor
ni el compás de un canto de cisne que no sabe nadar
ni las sombras de amantes añejos disipados en un rincón
ni los azules de los ojos depravados que me desdeñaron
ni el aguacero ruin de los parques sin bancos ni naves
ni las ilusiones de los que pierden su fortuna de noche
ni los gestos difuntos de las novias desvistiéndose lentas
ni el anhelo sediento con que los amantes se esconden
ni las amplias cinturas de las doncellas entregándose
ni los rencores que se mueven sinuosos de madrugada
ni el prometer primoroso de los lirios cobardes y limpios
ni las misas largas cantadas al son de falsos perdones
ni los favores comprados en los mercados de New York
ni el caer de las hojas en otoño sobre los errores malditos
ni las flamas de las traiciones maritales en sus buhardillas
ni los juramentos sin destino ni sentido para ser felices
ni el perdón entregado al amparo de llantos poco alegres
ni las excusas adquiridas en los sótanos de la vida
ni los lloros de princesas sedientas de plebeyos sublimes
ni el paso sin destino de gente en romería a la congoja
ni las ingratitudes de fechorías que nada pudieron hacer
ni los recuerdos de una ira que se marca cruzando mayo
ni el vagido desconsolado de las penas más sencillas
ni las jaculatorias pregonadas en momentos de dolores
ni los vapores cruzando las bahías con danzas grises
ni el crujir de la candela de celos arrasando virtudes
ni las heridas que nunca pudieron alcanzar los consuelos
ni los necios criticando su manera poco normal de besar
ni el acorde acelerado de dos corazones sin poder follar
ni las zalemas de dos pianos lerdos de armonías perdidas
ni los besos enterrados en los patios de rosales viejos
para concluir haciendo mi inventario en tus pies golosos.

® Alfredo Cedeño

sábado, mayo 12, 2007

QUERER

Quién dijo querer?
Se trata sólo de follarnos
una al otro
uno a la otra
y tan campantes
y sin culpas
como putas de cuarteles
poniendo firmes a efebos
que jamás conocerán muerte
como las de esos muslos
de artes asesinas
y tongoneos sin amor.

® Alfredo Cedeño

viernes, mayo 11, 2007

NAVEGANTES

Dame tu tristeza para hacer un barquito
y navegar por los canales del olvido
lanzando por la borda pedazos de dolor
que alimenten a los peces desesperados,
mientras nosotros nos dedicamos a fondo
en aquella vieja maniobra de ayuntarnos
como un par de cosarios sin más patria
ni otra bandera que follar a vela abierta.

® Alfredo Cedeño

jueves, mayo 10, 2007

REGALO

Regálame un beso que sepa a tu primer antojo
como el de las niñas que se dejan robar un gesto
con la ilusión a flor de inocencias marchitas
y los sueños de mujer que se van despertando.

Regálame un beso que contenga al horizonte
como el de tu alevosía al seducirme sin piedad
con un fresco perfume de menta en tu aliento
y la firmeza de tu plenitud de hembra madura.

Regálame un beso que premeditado me sacuda
como la hecatombe de un orgasmo a medianoche
con la melodía de una cantante sin disonancias
y los mimos que puedan caber en tus pestañas.

Regálame un beso que sea ancho y venturoso
como tu boca cuando me encuentra temprano
con el galope de los potros sin talanqueras
y la textura de tus pies al rozar mis piernas.

Regálame un beso que nos ponga a bambolear
como la luna en tus ojos cuando me esperas
con la fuerza de unas ganas que ahora resucitan
y me entregan el paraíso de tu concupiscencia.

® Alfredo Cedeño

miércoles, mayo 09, 2007

GALLINA

Siempre fui cobarde como un beso que se quiebra
en la orilla de una llovizna seca de hojas en otoño,
también supe ser temeroso como mano paralizada
ante los muslos de durazno de la vecina quinceañera,
alcancé a ser timorato hasta el dolor como el odio
a un mundo nuevo que los militares siempre temen,
pude temblar con el pánico mercenario del rechazo
ante las bocas que siempre se escondían de noche,
y al final me quedé aterrado como cupón de un mundo
sin mar con botes donde lanzar redes para pecados.

® Alfredo Cedeño

martes, mayo 08, 2007

SATÉLITE

Cuando el culto a la luna me congela el paso
veo sus ojos de cachorro de conejo y río
tocando con mañas de ciego sus detalles
y abro los brazos al cielo para llorar feliz
en medio de este golpe de buena suerte
que me regala su mirada desde el alma.

Cuando sus besos me iluminan la mañana
abro las ventanas de desvanes olvidados
donde los ríos guardaban tremedales ocres
y las hormigas le entregan a siete delfines
mis ganas de tristeza que ella abolió ayer
con dedos de orfebre arropándome el corazón.

® Alfredo Cedeño

lunes, mayo 07, 2007

ASESINA

Bésame con el fingimiento de las profesionales
y después asesina mis delirios de amor
clavándome en la piel tus recuerdos expertos
como una salamandra desollada que ríe.

Destiérrame las banderas de consuelos fríos
con la babel de tus piernas en mi boca
y al rato disloca setenta poemas vespertinos
con suave pudor de cortesana experta.

Simula orgasmos para mi noche de satén roto
como si tu alma fuera hecha en Toledo
y que su acero te termine de arrancar veloz
con la piedad de una paloma asesina.

Y cuando llegue la mañana corre las cortinas
sobre los venenos de las añoranzas
para que la maldición de esta adoración
se entierre villana en los balcones de Sevilla.

® Alfredo Cedeño

domingo, mayo 06, 2007

HÁZME

Llovízname de besos la noche y
líbrame de ser héroe en tu amor,
sólo hazme oasis de tu perdición
sofocando cuitas y bendiciones,
derrótame con olores de azahar
desbancando mañanas blancas,
abanícame el corazón con cerillas
arrancando palomas de ceniza,
y con trozos de canciones déjame
yaciendo en un piano de azafrán.

® Alfredo Cedeño

sábado, mayo 05, 2007

MANICOMIO

La loca pasa soltando sus insolencias
y va preguntando qué es el despecho
con lecos de poseída de amores viejos,
se incrusta en la esquina maldiciente
mientras averigua qué son los chismes
con aleteo de ave herida y hambrienta,
camina hasta el cruce peatonal con sed
mientras larga una letanía falta de paz
donde proclama la vigencia del desamor.

El loco arrastra un costal de trastos
e impreca voz en cuello a la soledad
afirmando que es una altanería pendeja,
husmea en una caja vieja y abandonada
y vuelve a gritar que el amor es nada
con enormes ganas de tener mejor fama,
llega al semáforo y bambolea el cuello
busca una misericordia hecha limosna
o siquiera una amabilidad y resucitar.

Los locos que andan vestidos de cordura
pasan con sigilo en alarde de simulación
para no escuchar sus conciencias sueltas,
aceleran el paso o sus automóviles grises
con piernas que bien podrían estar mejor
si fueran avanzando fuera de su miseria,
no saben abandonar su paso desbocado
y avanzan con aires de cordero resignado
a entregar su cuello a la guillotina diaria.

® Alfredo Cedeño

viernes, mayo 04, 2007

TERCETO LIBRE 09

Como un pájaro abochornado de soledad y sinsabores
sus labios me engañaban cuando me lanzó a la calle
por maledicencias de afrentas que sólo pude pensar.

Después los instantes se fueron convenciendo solos
y los pianos marcaron ritmos extraviados en claves
que sonaron como un te quiero de compromiso vacío.

Al final las tardes no fueron espectadoras de amor
o gestos nobles, sólo miradas asesinas naufragando
en medio de un fárrago de muecas errantes y solas.

® Alfredo Cedeño

jueves, mayo 03, 2007

BUCANERO

El corazón lo perdí en una acera
cuando sus piernas pasaron raudas
marcando pasos severos
con uñas rojas entre sandalias oro,
como El Dorado de su coño
que nunca pude encontrar…

® Alfredo Cedeño

miércoles, mayo 02, 2007

PRINCESA

En sus ojos de Navidad limpia
la condición de hembra brilla
y eclipsa a la luna como un misil
que sacude mudo a los toreros.

Ojos de pascua que desnuda la voz
como burbujas de luz en Montevideo
soñando un corazón impaciente
con preces de una noche en vela.

Ojos donde ahogar y resucitar cánticos
sin que los candelabros velen llantos
y su risa transparente me ampare
y se vaya navegando por mi alma.

® Alfredo Cedeño

martes, mayo 01, 2007

ANDAR

Sus pasos me van murmurando chispas de pecados
para iluminar las orillas de mi cama solitaria
y corear blasfemias de mujer que crece en sus besos.

® Alfredo Cedeño

lunes, abril 30, 2007

CALLES DE CARACAS 24

La mañana de domingo los enseña paseando limpios:
van mamá, papá, y sus crías todavía somnolientas
dejando a su paso por la acera un rastro de familia.

Las ancianas todavía usan mantilla en sus cabecitas
y se juntan en la esquina de la iglesia con gestos
casi de palomas perdidas para ir juntas a carear su fe.

La puerta del bar se abre sigilosa y ellos salen torpes
con un cruzar de piernas que anuncia tragos a granel
y echan a rodar sus voces desafinadas en la mañana.

Las trotadoras pasan con gesto de deportistas expertos
que juegan a apabullar a los panzones que vamos lentos
y radiantes por nuestra condición de mortales paisanos.

La bicicleta pasa sigilosa y el sudor gotea al asfalto
y el maillot se pega sinuoso al cuerpo de la muchacha
que se impulsa firme y jadeante encima de los pedales.

Las calles todavía están llenas de papeles y policías
que pasean inútiles y romos rodando de un lado al otro
con esa inmutable incompetencia de los desechos vacíos.

La pañoleta de los Scouts se bambolea inocente y pura
en los cuellos de los chamacos que recitan sus promesas
para dejar el mundo mejor al caos que encontraron aquí.

Las caras de la familia inicial vienen de vuelta y ríen
van reconciliándonos con esta ciudad a veces atorrante
y fuera de la cual no podemos encontrar paz ni calma.

® Alfredo Cedeño

domingo, abril 29, 2007

MILÉSIMA

De las mil partes de mi vida
sólo una ha valido la pena:
esa cuando llegaste y sonreíste
para que el sol se escondiera
en el borde de tus orejas
en la esquina de tu ombligo
y en tu forma de quererme.

® Alfredo Cedeño

sábado, abril 28, 2007

ENTRE LOS DOS

Sus manos se riegan como pulpa de tamarindo en mi cintura
colocándome un paladear roto y delincuente en los tobillos
y las palmas se le mojan como cuerda sin timonel en pleamar
o los aromas del pan que revientan en la nariz del mendigo
y las rodillas le flamean como canto perdido en los arenales
o los matices de las flores inundando los balcones desnudos
y las ganas se le convierten en un remolino de mapas rotos
o los sonidos de su piel rozando las puertas de los pecados.

Mis manos se congelan como risa de niño perdido en su busto
otorgándole un pedazo de mis mañas realengas a sus lamentos
y las manos se me secan como orilla de barco de papel al sol
o la espera de cada día por los orgasmos que llegan conmigo
y las rodillas se me pierden como perdones de cura borracho
o la certeza de no querer guardar rencores en copas vacías
y las ganas me arrastran insolente como melodía de cabaret
o los ruidos de los encajes de su boca amarrándome tortuosa.

Nuestras verdades se disfrazan de mentiras como nieve negra
jugándonos la vida en una mesa de naipes marcados de carmín
y los recuerdos se van escurriendo en ríos de ilusión ácida
o haciendo rapiña en las limosnas de una catedral sin altar
y se caen los gestos libres de cruces compasivas de ceniza
o el olvido marchitado por el viento nos llega al corazón
y después de todo -y pese a todo- bailamos una canción feliz
o dejamos que la mañana brille como su boca mordiéndome.

® Alfredo Cedeño

viernes, abril 27, 2007

CANCIÓN 11

Por un camino hecho de miel con almendras
pasaron los peores versos que alguien dijo
buscando llevarte a la cama con poco pudor.

Por una ventana de hojas entornadas y feas
se vieron rodar lágrimas de belleza sin fin
para lavar la miseria de tres abandonados.

Por una vereda de simplicidad apabullante
pasaron las culpas de mujeres enamoradas
que entendieron la fe real en su lascivia.

Por un zaguán de techo elevado y azulejos
se vieron navegar las caricias anhelantes
de los ejecutados que nunca supieron besar.

Por una laguna de bordes mansos de cristal
pasaron las ganas más insolentes y confesas
que jamás nadie pudo sentir por tus nalgas.

® Alfredo Cedeño

jueves, abril 26, 2007

RETAHILA 04

Desde la pena que me dejó la desesperación de mil abandonos
recalo en tu regazo de tierra que siempre soñé sin saberlo
de besos sin fronteras donde naufragar cada tarde del año
de pecados que se deciden al borde de los caminos vacíos
de olvidos para aquellos besos adorados al final del tiempo
de tormenta sin llanto que reventó insomne las vidas oscuras
de cariños amarillos y celestes que se hacen sin aspavientos
de canciones que se escuchan al compás de emociones
de orgullos arrojados con baldes de llanto sobre la noche
de mensajes que se persiguen como jinete sin penas que curar
de guitarras repicando de madrugada para dar compás al coito
de cobijos que se logran durmiendo debajo de las horas lindas
de claveles como susurros entrando a salpicarte la piel
de una gota que va restañando lastimaduras en las flores
de giro preciso de una mano que me perfuma cuando me toca
de sangre que nunca manchará la tarde con dolores extraviados
de gestos congregados en dulces ceremonias de entrega matutina
de reflejos nacarados en el borde de nalgas quebrando la paz
de manojos de hierba recogida a las horas tristes del corazón
de clamores que giran al fondo de una ola reventando dormida
de secretos acuñados en las piedras de un patio sin leyendas
de venganzas inútiles oprimiendo las coplas de los copulantes
de ojos brujos saltando entre centellas del ébano al azabache
de plazas que esconden al sol para que los días no lo sequen
de faenas para plantarse con soberbia a herir un querer caduco
de un papel que vuela regando palabras y vengando soledades
de jardines rellenos de luces tibias y aromas de jazmineros
de vidas que retozan sobre los abismos con alegría limpia
de tu garganta robándome los dedos al salir de la regadera.

® Alfredo Cedeño

miércoles, abril 25, 2007

DECENA

Los diez dedos de tus pies son una cadena de fetiches
para escarbar entre ellos con paciencia o desespero
de malabarista que abraza tu paso sin miedo ni sed
con esperanzas que siempre terminan en un lecho
de maromas sin grandilocuencias de tesoros por hallar
o promesas de alas cortas que nunca podrán volar
descubriendo locuras en una mirada limpia de dudas
de las que cambian fe, tiempo y alma por la luna
sin balbuceos de principiante que no sepa besártelos
y con un camino de orgasmos que te lleven al arco iris.

® Alfredo Cedeño

martes, abril 24, 2007

LACTANTE

Su médico había diagnosticado
glándulas mamarias abundantes,
sus novios las habían palpado
para cerciorarse del aserto,
los viejos se las veían de reojo
y mucho disimulo de su babear,
y yo –cuando no- me declaré
un raro caso tardío de lactancia.
® Alfredo Cedeño

lunes, abril 23, 2007

SIN FINAL

No quiero finales felices
ni sueños que nunca llegarán,
sólo espero por sus besos
y uno de sus gestos
cuando me roza libre
y me llena de sí.

® Alfredo Cedeño

domingo, abril 22, 2007

CON TODO Y NADA

Tengo el corazón limpio de toda deuda de amor
está sin retroactivos de amores y fracasos
sin pesadumbres por los besos que no volverán
sin quejas ante las cortes celestiales o coitales
sin dudas que me hagan regresar a ninguna
sin juramentos de fidelidad para poder cumplir
sin flores que se quedaron por entregar
sin versos que escribir por un perdón marchito
con la dulzura del beso vespertino irresponsable
con el descaro del navegante que falsea sus derrotas
con la mansedumbre de un cangrejo que se hunde
con las perplejidades que sólo deja un primer beso
con el ritmo de una fiesta en una plaza de pueblo
con tres flores de ceniza en tu pubis casi rasurado
con la fiereza del vaivén al follar sin vergüenzas
sin perdones que debieron solicitarse u otorgarse
sin maldiciones que endilgarle a ningún abandono
sin los pétalos de margaritas deshojadas
sin las locuras que siempre se quisieron vivir
sin el temblor del miedo ante un cuerpo buscado
sin los aromas de sudores que se gastaron
sin una canción que despida bendiciones amargas
con las sílabas que nunca niegan la entrega
con el sueño libre de pesadilla en la hembra feliz
con una caracola de nieve y fuego en tus senos
con un beso que desarma convicciones honestas
con la gota que se derrama de tu coño hecho cáliz
con los pedidos sin recato por un orgasmo de fiestas
con la pureza que siempre encuentra donde perderse.

® Alfredo Cedeño

sábado, abril 21, 2007

Y

…la noche fue un sudario de luto
recogiendo lágrimas y estrellas
como largas condenas de esperanza,
…los halagos de beatas fueron blasfemias
ensalzando las ganas nunca cumplidas
de las vírgenes que siempre soñaron follar,
…las cortinas fueron mudos antifaces
colocando gestos de ángeles en rebelión
en las sonrisas de las ancianas díscolas,
…la mar fue espejo de relámpagos
sacudiendo tardes sin piedad o ironía
con los arrebatos de una playa arisca,
…los delirios fueron rescoldos de fe
ahorcando llamadas que vienen a ras
como cenizas en las chimeneas sordas,
…las arañas fueron redondas afirmaciones
enhebrando las carcajadas de los cuentos
en las picardías cínicas de niños solos,
…la lluvia fue bastión para las hormigas
invistiendo príncipes con azúcar morena
dulce como beso de un hijo que llega,
…los gemidos fueron cortas caravanas
ahorrando esperanzas o desesperos
como perpetuas ilusiones a comprar,
… las auroras fueron abrigo sedoso
cobijando antojos de buen presagio
entre los besos tersos de los novios.

® Alfredo Cedeño

viernes, abril 20, 2007

ROMPECABEZAS

Polen de alcobas que se aleja cojeando
deja sabor de regaliz en los recuerdos
sin reflexiones de tardes desocupadas.

Reguero de sobras como latas tristes
se suelta entre ojos que ya no lloran
y van poniendo trampas a las culpas.

Esteras de cariños robando miserias
ponen en un costado de los portales
recados para los olvidos sin llegar.

Virutas de besos para rellenar noches
que se van quedando vacías y puras
en una red de engaños siempre llena.

Migajas y sobras que se acercan breves
con la calma chicha de las tempestades
para nunca construir siquiera un beso.

® Alfredo Cedeño

jueves, abril 19, 2007

CALLES DE CARACAS 23

En pleno boulevard la escalera es conocida de todos los machos
a cuyo final están varias decenas de cubículos con mujeres en venta
donde se ordeñan bolsas seminales con numerosísima frecuencia.

Hoy jueves se les ve de caras largas y gestos de viudos tardíos
ante el aviso de clausura que formalizó el concejo municipal
para evitar el ayuntamiento que se ejerce sin pago de impuestos.

En la reja de entrada los carteles oficiales anuncian colorados
y de letras groseras la sanción que suspende los coitos alquilados
hasta tanto no se pongan al día en las contribuciones fiscales.

Desde las ventanas ellas asoman gestos de amargura y cansancio
ante este feriado que no se esperaban para sus arrugados pellejos
y aprovechan para sacudirse aromas ajenos que siempre arrastran.

® Alfredo Cedeño

miércoles, abril 18, 2007

TARAREO 06

Con paso de pecado que no se sabe completar
caminan las ninfas por los bordes tentadores
de las pasarelas que desatan sueños lúbricos.

Con peso de pluma que sale a pintar el cielo
llegó una de sus pestañas a dibujarme la cara
y a poner una hilera de caracoles a soplarla.

Con picos de polluelos que solicitan ternura
las campanas se dejan caer por las ventanas
a relampaguear en las orejas de los paganos.

Con posos de cariños que se agriaron en paz
la noche se pone sobre la luna con bastones
que la van desorientando en su pesadumbre.

Con pureza de mujer siempre niña enamorada
me llega por las mañanas cortando hojas de te
con sus pupilas gratas de asombro y caramelos.

Con paradojas que se acomodan sin recato
las vestales entregan sus odres estrechos
a los faunos que les soliviantan el decoro.

Con pensamientos llenos de aromas de perejil
atraviesan las avenidas las ganas más libres
que se pueden anidar entre las flores mustias.

Con pisadas paralelas a horizontes peregrinos
los cachorros de amantes entrenan sus virtudes
en un remolino de zafarranchos que caracolean.

Con porte de potra alebrestada se desplaza
desbaratando votos de fidelidad con cadenas
de movimientos pélvicos que seducen ángeles.

® Alfredo Cedeño

martes, abril 17, 2007

FINAL ABRUPTO

Con el debido respeto a cada quien que me lee
cuento ahora mis vicisitudes vespertinas:
la trigueña avanzaba majestuosa por la acera
perforando ansiedades con sus pezones apabullantes
desquiciando quijadas con sus nalgas escalofriantes
aturdiendo braguetas con sus pantorrillas descojonantes
y así siguió mi investigación pormenorizada
hasta que llegué avaricioso a los dedos de sus pies
y encontré una colección de cabezas de tortugas
para que mi libido y malas intenciones terminaran
cual partido final de fútbol: por muerte súbita…

® Alfredo Cedeño

lunes, abril 16, 2007

URBANO

Paso con pisada y pisada sin paso
se van marcando las rutas de la ciudad:
derrotas que nunca triunfan al llegar
baquianos que siempre se pierden
brújulas que marcan el norte equivocado
senderos de expedicionarios maltrechos
bosques de escaleras donde las navajas vuelan
lianas donde ahorcan a los todavía crédulos
pantanos de excretas encenagando la calle
todo en un tremedal de citadinos altaneros.

® Alfredo Cedeño

domingo, abril 15, 2007

TODOPODEROSO

Te fuimos creando a nuestra imagen y semejanza
para espantar nuestros propios demonios
a quienes nunca supimos dar buena crianza,
te fuimos llenando de nuestra propia basura
que no sabíamos cómo desechar en nuestra torpeza
de cachorros abandonados en medio de la jungla,
te fuimos exigiendo que cumplieras lo que nos tocaba
hacer por nosotros mismos pero que no hicimos
llenos de una ineptitud y soberbia proverbial,
te fuimos llenando de soeces reclamos amargos
con un repicar de culpas que jamás quisimos asumir
para irlas achacando al primero que pasara cerca,
te fuimos llenando de peticiones de perdones
que jamás pudimos concedernos y presumimos
que merecíamos pese a nuestra oscura carga de rencores.

Y ahora prendemos cirios, rezamos hipócritas y lloramos
con la esperanza maldita de conquistar absoluciones
de una imagen que a la postre es una ilusión que no es,
y elevamos imprecaciones a cargo de nuestra feligresía
de escasa devoción para ganar el Paraíso terrenal
en la primera agencia de rezandería que tropezamos,
y nos arrodillamos a escupir oraciones a la lejanía
de un cielo marchito donde los ángeles se desnudan
como niñas que acuden victoriosas a su defloración,
y se van hilando profanaciones de templos ajenos
desde la arrogante marcha a pasos destemplados
para imponer oraciones y modos de adoración,
y vamos armando capítulos de una farsa de colorines
que presagian una larga vida a gestos apostatas
sin terminar de encontrar en nosotros el Dios que somos.

® Alfredo Cedeño

sábado, abril 14, 2007

OFERTA

Su vulva se abrió magnífica como fruto del cacao
entregando fragancias de mares salvajes
adornándose primorosa como flores de mayo
esponjándose arisca como gata en celo
y llena de tantas ganas como las mías por ella.

® Alfredo Cedeño

viernes, abril 13, 2007

ÓRBITA

En el mundo de las matemáticas una elipse
es un lugar geométrico donde se suman distancias
y se establece un galimatías que habla de focos
define segmentos, abcisas, puntos de corte y ejes
hasta que los mortales nos extraviamos herejes.

Pero en la parábola del mundo de tu carne enamorada
cómo llamo ese lugar que suma todas las distancias
que termina obsesionándome cada vez que gritas en celo
y establece como eje de todos mis punto de corte
el cementerio de muertes que entierra mis soledades?

® Alfredo Cedeño

jueves, abril 12, 2007

MANOS

Un ascensor lleno de la nada
y una carreta para cargar todo
se asomaron a tu calle sin piedad
y las aceras se limpiaron
de cariño altisonante
de relojes de arena sin control
de pudores que se fingen por costumbre
de pasos que saben devolverse
hasta llegar a tu boca poco santa
como las miradas de las hembras firmes
marcando el territorio del cuerpo deseado
con sus uñas de araña endemoniada
que me envuelven como hilos de plata
que se deslizan en mi pelvis audaces
que se dejan caer como lluvia fresca
que me saben dar libertad e insolencia.

® Alfredo Cedeño

miércoles, abril 11, 2007

CALLES DE CARACAS 22

La anciana pone su mejor cara de abuela
y extiende la mano en busca de culpas
que le suelten algunas monedas tristes
junto a la caja de medicina que no usa
ni usará vez alguna en toda su puta vida.

El zángano que mangonea en la esquina
la observa con sonrisa de complicidades
y se exprime la cabeza para copiarla
porque le maravilla como la vil abuelita
va vaciando carteras sin riesgos y feliz.

La vendedora de loterías se asoma suspicaz
la ve contando monedas que apila diestra
y billetes con mas arrugas que esas manos
que los peatones jamás podrían asociar
con las que ahora sacan un frasco de anís.

El policía hace su ronda y se le planta
rodando la mirada a lo ancho de la calle
mientras le susurra algo a bajísima voz
y la vieja le coloca en el bolsillo algo
ante lo cual sigue su paseo de raqueta.

La doñita vuelve a poner su cara de pez
con ojos bizcos que casi lloran e invocan
la caridad de quienes no le hacen mientes
y ven de soslayo la trapacería semisecular
mientras menean la cabeza con asombro.

® Alfredo Cedeño

martes, abril 10, 2007

UNIDAD

Un beso
-uno nada más-
para que se sequen los ríos
y se inunden tus piernas
y me ahogue sin remedio
en medio de tus orgasmos.

® Alfredo Cedeño

lunes, abril 09, 2007

MUCHACHADA 01

Ya el bebé se fue hace poco
y ahora llegan crisis de sexo
y ya el culo de las muchachas
no son alusiones de picardía
ni inofensivos comentarios.

Ya papá casi sobra
y me quedo en Babia viéndote
y solo se que sigo muerto de amor
por tu locura de muchacho que crece
por ti cada vez más mi príncipe.

® Alfredo Cedeño

domingo, abril 08, 2007

RETAHILA 03

Entre el puesto que los besos zahoríes abrieron en tu boca
pongo mis consignas de enamorado y bellaco derretido
emplazo los saltos de un venado que llegó a lamer tus pies
sitúo los sobornos de los sátiros que seducen a las vestales
acomodo las consignas de justicia que algún día nos llegará
estaciono un corneta prófugo de un cuartel a tocar Aída
ubico dos aviones de humo blanco en tus caderas mías
cargo tu mirada a la orilla de la mar y navego sin timón
planto las agujas de mi reloj en tus manos dueñas del tiempo
alineo mis dientes al lado de los tuyos con suavidad taimada
deposito en tu cuello el alma de las canciones que bailamos
implanto en tus cabellos una lluvia de luciérnagas pícaras
alojo en un bote los rumbos de una calle hacia el arcoiris
albergo una centella en tus tobillos doblándose en mis corvas
guarezco el cristal de tu llanto con impermeables de flamas
asilo las heridas de los gestos crueles que nos cruzaron
amparo a los cachorros sueltos abandonados en las carreteras
abrigo los castigos de su propia inclemencia al caer mustios
cobijo las llamadas de los amores trémulos de no comprender
acojo las hojas de la hierba que siempre cortan en las plazas
protejo la luz de tu paso que me llega limpio como la lluvia
estaciono en tus orejas los versos moribundos de la madrugada
asiento en tus rincones los duendes que me abren tu soledad
hospedo la sombra de los besos que saben a dulce de limón
arrimo la existencia perfumada de una rosa a tus pezones
salvo de compases grises el rasgar de tus uñas en mi espalda
resguardo las ilusiones de los enamorados que naufragan
ayudo las gotas de tu saliva a regarme altiva el paladar
consuelo la desesperación de la caricia que rueda nocturna
recubro con entrega tu risa para acostarme en tus rodillas
preservo tu tibia lascivia al cerrar tus piernas atrapándome
y coloco veleros que zarpen a navegar tu ternura dominical.

® Alfredo Cedeño

martes, abril 03, 2007

MIRA

Por favor:
asómate a la noche
y mira la luna colgada
en el medio del cielo…
Así te me colgaste
en el centro del pecho!

® Alfredo Cedeño

lunes, abril 02, 2007

CENTRO

El ánima de sus ganas es un puñal en Florencia
que me desgarra los miedos como papeles de seda
flotando sobre el cielo de Caracas en Semana Santa
para soltar a los canallas cantando entre la lluvia.

El corazón de sus muslos es como guayaba madura
que se me abre en la boca con una melodía que cae
y me arrastra el perfil sobre una voltereta de violetas
en delirio de puentes sin valor que se cierran raudos.

® Alfredo Cedeño

viernes, marzo 30, 2007

A SABER

A qué huele una nube?
Cómo sabe un beso que nunca se pudo recibir?
Cómo huele una tristeza?
A qué sabe un relámpago en la boca de los ríos?
Cómo huele una mañana cuando se termina?
A qué sabe un orgasmo?
A qué sabe una sonrisa de un niño feliz?
Cómo huele un paso tuyo?

® Alfredo Cedeño

jueves, marzo 29, 2007

GOZO

Me gusta tener tus pies cerca en la mañana
tener una mano tuya entre mis piernas
un dedo tuyo en mi boca
uno de tus muslos rozándome
uno de tus pecados en mi pensamiento
una de tus ganas llenando mis ventanas
y tu poderosa esencia de hembra llenándome la vida.

® Alfredo Cedeño

miércoles, marzo 28, 2007

EN FUGA

Sentí que la noche se me quebraba en el cuello
cuando aquella fiera me lanzó la manotada
y su juramento de hacer un candil con mi pellejo,
por un verso escrito a la vecina del piso ocho
que encontró en mi camisa presto a entregarse,
y mis libros rodaron escaleras abajo
y mi ropa saltaron por reja y ventanas
y fui seguido por vasos, cuchillos, tazas y platos
y mi amadísima madre fue la advocación
para prometer en medio de un escándalo de gañanía
que me dejaría a rastras y desmembrado.

® Alfredo Cedeño

lunes, marzo 26, 2007

TARAREO 04

Los llantos limpios de las novias libres
a las puertas del abandono postcoital
de un gañán que nunca sabrá atenderlas.

La comida de un cachorro en un jardín
donde las caléndulas se van abriendo
con la calma de la primavera sin futuro.

Los párrafos perdidos de libros sin fin
que serán leídos por ancianos sin culpa
ni pasos que recoger en las ensenadas.

La canción de ritmo lento perdido y ruin
con las manos de una pianista sin pulso
que sufre la voz de una cantante calva.

Los compases de un danzón trasnochado
en una pista sin bailadores suena terco
como hormigas que escarban en la nuca.

La sabrosura de un pensamiento que rasga
los bemoles de un amor que nunca regresa
a cuidarse de vagos desvaríos decadentes.

Los martirios de una ola torpe de besos
bajando del trono de una princesa limpia
de perversidades ricas que gastar ajena.

La vacilación en la esquina antes de ver
si cruzar la oscura raya de la fidelidad
es un pasar hasta más acá de mis miedos.

Los ojos de mi mujer haciéndome el amor
con la ternura y vagabundería delirante
que la hace bailar en mi cama sin rubor.

® Alfredo Cedeño

sábado, marzo 24, 2007

MOZA

Con perfume de jengibre en las pisadas entró a besarme
clavándome sus ojos chinos en cuatro momentos precisos:
el de una tarde de sábado sin regreso al error inofensivo
el de una mañana de martes consagrada a beberme la vida
el de una noche de jueves tratándome con amor infinito
el de un mediodía de lunes apretándome perezosa y feliz.

Con bamboleo de goleta en mar encrespado me llegó rauda
afincándome en el alma cuatro despejares de dudas y piel:
un vaso de cerezas en la orilla de su boca al cabalgarme
un canto de rumbos que nadie conoce abajo de su espalda
un poco del rubor que se pone la tarde para luego delirar
un ramo de cenizas en la cruz de perdones que van cayendo.

Con la precisión de la cachorra que se hace hembra me tomó
refrescándome la verga con cuatro gestos claros de pudor
el de abrir sus piernas limpias con la fragancia de una flor
el que le hizo mover su cintura sin aspavientos pero firme
el de una trovadora que me cantó breve y amorosa
el que me llevó a descalabrarme pacifico sobre el mundo.

® Alfredo Cedeño

viernes, marzo 23, 2007

TARAREO 05

Mis dolores son una camisa sin botones
donde los ojales se abren entre agujas
que remiendan punteras con parsimonia.

Tus risas son un manto de mil esquinas
donde hay tantos escondrijos como besos
te alcanzo a robar cada vez que llegas.

Mis pasos no saben adivinar más caminos
que las rutas de treinta breves vuelos
sobre tu pubis de inocencia sin reglas.

Tus dedos no entienden otras travesías
que las mías haciéndote llegar a la orilla
de una alberca de gemidos al embestirme.

Mis presagios siempre dudosos y limpios
se glorifican en la fe de tu paso corto
de muchacha que se lanza a querer largo.

Tus certezas siempre firmes y ondulantes
se envilecen al liberarse sobre mi cara
con la pureza del deseo que no se mide.

Mis tardes tempranas de rochela en celo
cambian como tu cara enrojecida al jadear
en mi hombro derecho rápida como un rayo.

Tus caderas abundantes de diosa fértil
cambian su ritmo y estrujan las mías
como un trapiche que muele las penas.

Mis dolores fueron camisa sin botones
donde los ojales los cerraste uno a uno
zurciendo un corazón que todavía sirve.

® Alfredo Cedeño

jueves, marzo 22, 2007

CALLES DE CARACAS 21

La pobre loca pasa cual osario ambulante
sus clavículas se ven casi en el pellejo
sus caderas avanzan depiladas y en vivo
sus piernas de miseria son estacas desnudas
cual muñeca callejera en practicas de vudú.

Arrastra un costal de penas y miserias
que la dejan sola con su palabra amellada
sin que la compasión colectiva la arrope
sin cobijo a sus gestos de princesa caída
sin un alero que la resguarde de si misma.

Llega ágil a la plaza salmodiando denuestos
que encadena con la precisa alevosía
de la que se ampara en su inocente descaro
de la que se escapa jugando para perder
de la que nunca tendrá la paz para querer…

® Alfredo Cedeño

miércoles, marzo 21, 2007

POCIÓN

Cuatro tarántulas van en procesión a guardar su pesadumbre
de viudas en vida que nunca supieron ni escoger buen marido
porque estaban seguras que podían comprarlos en la mercería
y sus albures fueron desastres que replicaban en un balcón.

Tres brincos anodinos en su aspecto de madre distinguida
arruinaron los preludios de una celebración en cuarentena
colocando en una barquilla sin timonel mensajes a la deriva
que entregaran sus pezones al goce de una noche sin sombra.

Dos asnos acarrearon las heridas de una jugadora desgarbada
que solo supo ganar derrotas sobre las mesas de sus apuestas
y lanza dagas desde su lengua sin tino para herir los vacíos
que deja entre su paso delgado como la sombra que la cubre.

Una llama suave de color ambiguo calcinó remembranzas
contra pálidos destellos de canciones llenas de afonías
retumbando con los correos que se borran cada mañana
entre las salamandras de una piedad opaca y machucada.

® Alfredo Cedeño

sábado, marzo 17, 2007

TERCETO LIBRE 08

Camino por los espacios que el corazón me negó ruin
y se van deshaciendo los cordones de un precipicio
donde las marañas del cuerpo buscan reacomodarse.

Salto por las marañas lascivas que supieron cantar
las obsesiones de las gotas de candidez que vengan
sus propias ilusiones al borde de yerros en recaída.

Atravieso las ilusiones en una carreta destartalada
y salimos a rodar entre las catacumbas malolientes
de los besos que se entregaron por condescendencia.

® Alfredo Cedeño

viernes, marzo 16, 2007

FÁBULA

Ella siempre quiso lucir un ceñido traje negro de lentejuelas,
hoy se lo amolda con gestos de hembra que sale de cacería
para merendarse al primer gañán que se atreva atravesársele.

Sus nalgas siempre quisieron sentirse devoradas de tarde
por las uñas ansiosas del que supiera ganarse el derecho
a destapar los huracanes que añejaba entre su frustración.

Ella siempre buscó la ancha ferocidad de un beso homicida
que acabara con todas las cadenas que la hacían decorosa
aún en medio del largo hastío de un hogar que era una parábola.

® Alfredo Cedeño

jueves, marzo 15, 2007

RETAHILA 02

Se cuelgan dos aves en la ventana de un domingo limpio
y los motivos se van dejando colocar sin pesadumbre
en los versos ácidos de un cerezo que gime al doblarse
con los delirios de un alma que cree pese a si misma
en la luna que danza en mi colchón con maromas suaves
con la razón de un corazón amarillo que espera un beso
en dos noches encontrándose en la orilla de un banco
con dos suspiros que riñen por morirse para resucitar
en una boca roja de romper caricias al comer cerezas
con una insolencia que corre como la miel en tu corazón
en un paso de gaviota que se empina sobre una caracola
con un ritmo de cascabeles repicando sobre los pecados
en los humildes gestos de una flor cayendo al agua
con los aromas de un pastel que se ventila vespertino
en la princesa que llora por los capullos que no abren
con la eternidad de unos ojos que quieren libres y salvajes
en tres margaritas deshojadas en el quiebre de decisiones
con tres tulipanes de talle que rompen curvas de camino
en una maleta para llevar los cariños que se olvidaron
con una ponchera donde enjuagar lastimaduras de baratillo
en un remate de caminos arrebañando cabras al garete
con un contraste de bazares solitarios sin dioses ni planeta
en los arreglos de orquestas que caen de los escenarios
con los saltos de grillos entre peces que pasan volando
en la falda generosa de cualquier hembra libre caraqueña
con la majestad de una doña que vivió hasta el delirium follens
en cuatro hojas de un trébol que se coloca en tus pestañas
con cuatro estrellas calentando el alma de los vagabundos
en una ceiba llenando las plazas casi marchitas de melancolía
con una botella de ron que rueda entre tambores de plena
en un gesto de mano amiga en una cantina cálida
con un derrotar de despertares que nunca amanecieron contigo…

® Alfredo Cedeño

miércoles, marzo 14, 2007

HISTORIA

La mano crucifica un gesto suave en el desprecio
que sus ojos confirman al cruzar la calle
mientras su perfume de muchacha agotada
sigue su rumbo entre las puertas que se caen.

La pierna es un pincel que traza bocetos de olvido
con la sabia amnesia que abandona flores
y encuentra tristezas escondidas para vomitarlas
sobre los reflejos de noches que nunca regresan.

La piel se le eriza con los secretos de albures
que le hipotecaron hasta el tiempo de la palabra
y los caminos se desaprovecharon en remates
de sentimientos que se quebraron en un cardonal.

® Alfredo Cedeño

lunes, marzo 12, 2007

VÉRTIGO

Como una flor de caoba que cae girando
tus ojos llegan en tirabuzón a mis tristezas,
como un delta ante los huracanes
tu vientre se me abre cómplice y despreocupado,
como borde de fotos viejas rotas
se van quedando malos ratos en la basura,
como repicar de alarma de puerta en el metro
me llegan tus uñas imperiosas a los muslos,
como un rescate inesperado en la nieve
se arriesga tu boca en la mía sin sobresaltos…
y la vida se va prendiendo con alfileres
que abren capas de cebolla encima del cielo.

® Alfredo Cedeño

domingo, marzo 11, 2007

TEMPORAL

Una lluvia de cenizas y cristales tristes
se le fueron corriendo con el delineador
para soltar las vueltas de un mal cariño,
recuerdos inútiles y besos malgastados.

Un redoble de gritos y espasmos libres
se le dejaron ver en el filo de sus manos
cuando encontró en el parque un orgasmo
que venía rebotando y atacándola culpable.

Una corta cruz de arrebatos se hizo miga
en las orillas del pudor superado y gris
que nunca le dejó elevarse entre ensueños
a ganar su propio cielo de mujer en desafío.

Un solventar de deudas que nunca vencían
fueron arrebañadas sin cautelas satinadas
al entregar su boca a los desdenes afilados
de una búsqueda que siempre logra vencer.

Una tarde que limpió lluvias sin redobles,
ni migas hechas cruces o deudas ajenas
la plantó limpia y desenfadada nuevamente
en la vida a zafarse de adagios malsonantes.

® Alfredo Cedeño

viernes, marzo 09, 2007

PASEO

Hoy la calle amaneció insolente
llena de faldas cortitas
y muslos relucientes
de mujeres ejerciendo sus dones
y mostrando sus carnes en flor
de matronas hartas de patrones
y rompiendo esquemas y camas con sus mañas
de hembras fascinantes
y con mucho mundo por retar
de princesas que resucitan
y manos deliciosas como beso robado
de aromas femeninos que enloquecen
y falsos recatos que mostrar
de damas efervescentes
y pasos felinos marcando espacios
de señoras desatadas
y maridos abandonados en el horizonte
de reinas abdicando de reinos vacuos
y promulgando leyes libérrimas
de madres mostrando sus senos
y sabiéndolos hermosos hasta el frenesí
de féminas altaneras
y dueñas del pavimento hasta reventarlo.

® Alfredo Cedeño

jueves, marzo 08, 2007

TERCETO LIBRE 07

Breves como amor de computadora llegaron tres besos
a dislocar sus votos de decencia y fiel ama de casa
que veía languidecer sus ganas y sus aires vitales.

Veloces como parpadeo de aves que van emigrando
llegan al salón del olvido sus dolores humillantes
y sus manos se abren para follarse ávida al planeta.

Ágiles como un rayo de luna espejeando en los lagos
pasan sus dedos de hembra hambrienta a consagrarse
en la espalda del mancebo que aplacará sus hambres.

® Alfredo Cedeño

miércoles, marzo 07, 2007

VOLANDO

Un sinsonte abre sus alas grises y marrones
y yo me visto de percal para cancelar mis deudas de amor,
sirvo unos calamares al pesto
sin timones que gobiernen tu vulva palpitante al pensarme
ni razones que enseñen a sentir esta desazón
y te quito los zapatos con la taimada paciencia del fetichista…

® Alfredo Cedeño

martes, marzo 06, 2007

CANCIÓN 10

Desde la ventana rota de una despedida seca
tres lágrimas marinaron su mirada oblicua
preparándola a cobrar intereses con desdén.

Desde los brocales lacerados de su corazón
un andamio de pretextos la cubrieron de paz
y la pusieron altanera en la calle a cortar.

Desde las esquinas apagadas del desconfiar
siete predicas de perdón ilegitimo saltaron
a reconstruir lo que ese terremoto devastó.

Desde la dulce sentencia de libertad muerta
ella expide una caravana agria de reproches
por las caricias que jamás supieron llegar.

Desde los presagios ásperos de las esperas
una ruina de esperanzas sin caminos vacíos
se dejó caer sobre un cariño que sale firme.

® Alfredo Cedeño

lunes, marzo 05, 2007

Y SERÁN...

Una bendición tardía o un regalo de los demonios que me amamanten
fueron tus pies de tobillos en flor con presagios de noches como arena.

Un piélago desamparado o una isla paradisíaca donde naufragar famélico
fueron tus rodillas señalándome precisas el camino como faro de caramelo.

Una jácara despreocupada o un canto fúnebre dulce que me arrullen
fueron tus manos de muñecas delicadas como tu boca llenándome vil.

Un aroma de pan fresco o el del pasto recién cortado embriagándome
fueron tus axilas exigiéndole arrullos obscenos a mi lengua desalmada.

Una serenata enamorada o una balada insolente que me encandilen
fueron cada mañana con tu ombligo entregado a mis dientes y lengua.

Un sombrero ancho o una gorra de escasa visera que me ampararan
fueron tus pezones ensartados a los míos con delicada desvergüenza.

® Alfredo Cedeño

domingo, marzo 04, 2007

CLIMATERIO

Ella exhibe con insolencia su cuarentena de carnes
todavía firmes y sabias donde el edén es bagatela
al compararlo con su mecer de olimpo que desgarra.

Ella deja la calle preñada de unas ganas insolentes
como sus caderas insinuadas bajo su falda de seda
asomando sin pena el delgado hilo de su ropa interior.

Ella se va altanera por el medio de la plaza mayor
alborota hasta las estatuas de próceres condecorados
por mil cagadas de pájaros cubriéndolos de gloria.

Ella pasea como ave de presa que escarba la calle
busca a quien bendecir con los aromas de su coño
ejerce despiadada su oficio de hembra sin frontera.

® Alfredo Cedeño

viernes, marzo 02, 2007

CALLES DE CARACAS 20

Sobre el pavimento los pedazos de envoltorio de chocolate brillan
como estrellas caídas en desgracia que se revuelcan arrebatadas,
las cenizas de cigarrillos son vestigios de la cola de un cometa
que deja su estela entre pozos de melancolía y huellas magras.

Debajo de los faroles hay avisos colgados dando pedazos del cielo
como el casanova que hasta matrimonio ofrece a la niña atolondrada,
sus piernas son una insolencia sin conciencia de maromas oscuras
que podrían lastimarla en medio de su primera excursión de ninfa.

Entre las hojas que van cayendo en remolino de marrones y ocres
se van las oraciones de tontos y crédulos que apostaron al cielo,
pasan insolentes zarandeando convicciones con jaques apostatas
como la preñada que aceptó las promesas a cambio de sus muslos.

En las ventanas se asoman caras de ancianas revoltosas insomnes
como un anuncio que pierde su lustre con el agua dormida del sol,
las sonrisas desdentadas dejan presumir besos que se durmieron
entre las bambalinas de una función deslucida y sin reposición.

® Alfredo Cedeño

jueves, marzo 01, 2007

DE SIETE EN SIETE

Vengo de una patria donde el siete es cielo y horizonte
donde siete accidentes se repiten adornando el territorio
donde siete estrechos se angostan de una banda a la otra
y siete cabos se riegan en todo el mapa de esta casa,
también muestran las cartas siete penínsulas insolentes
y siete lagos y lagunas desde Sinamaica a Maracaibo
que se encadenan a una tierra de gracias sin finales.

Soy de un país de siete saltos al amparo de los santos
de siete llaves que destapan los cerrojos de los cielos
de siete tableros donde los demonios siempre pierden
de siete oraciones para ofrendar a las vidas de los gatos
de siete esperanzas que saben a frutas prohibidas
de siete querencias donde las guitarras repican pasajeras
de siete motivos para enaltecer el paso de los asombros.

Yo soy una tierra que se me alborota en la piel de mi mujer
por eso coloco siete besos en cada una de sus pestañas
arrodilladas sobre sus ojos de miel que me endulzan
con perfumes de siete flores abiertas sobre el Mar Caribe
con las palabras de un piano que la mecen en su compás
con los dolores pretéritos abonando los camposantos
con maromas de muchacha rodando libre en una bicicleta.

Y soy navegante que revisa las siete bahías de su cuerpo
con manos de asombro que se desorientan en sus nalgas
con dedos de sediento que naufragan entre su boca arisca
con manos de vagabundo que encuentra agua y refugio
con dedos de testigos que le entregan un pirulí desnudo
con manos de pianista que ejecutan limpios su adagio
con dedos insolentes que le quitan un antifaz veneciano.

Soy ladrón de siete de sus orgasmos en una tarde limpia
explorador de viejas mañas que se renuevan en su espalda
viajero entre los dedos de sus pies exigiendo mis labios
inesperado andarín de su espalda despejada para mi lengua
peregrino asombrado ante sus piernas de fiesta plena
transeúnte desquiciado de sus axilas limpias y fragantes
caminante limpio de pasados que me dejaron pasar libre.

Y soy delirio sin barreras que desgarra y recompone luces
alucinación como de compases en sincopas sin clave
fantasía de un Pierrot vagando por las plazas de Florencia
utopía como un dromedario perdido en un marque de Miami
ensueño de sustos que se pierden a lomos de una motocicleta
espejismo como una canción enamorada en un bar de Madrid
quimera de un baile con triunfos corales en la madrugada.

Hasta que ella me hace volar siete veces en su regazo
de muñeca turca con oropéndolas desesperadas y fugaces
fabricando una melodía con escalas entre sabanas rotas
y me hace fabricar un reflejo de las puertas celestiales
que esconden el mundo que entre sus muslos me aguarda
y me hace soñar vespertino con una ronda de retozos
donde rescatamos el derecho a soñar con esta tierra en el alma.

® Alfredo Cedeño

miércoles, febrero 28, 2007

VISUAL

En esos ojos de alegrías que siempre llegan
de dudas, recelos y preguntas que nunca salen
se van enredando los míos así como sin saber y
siempre llegan trozos de miedos que se esfuman
nunca salen controles para resquebrajar ganas
siempre llegan perfumes de mar en la tarde
nunca salen reproches mojigatos a mi locura
siempre llegan embrujos de orgasmos borrachos
nunca salen brisas que apagan las hogueras
siempre llegan mares de centellas alucinantes
nunca salen dardos envenenados ni paralizantes
siempre llegan cuitas cómplices sin destino
nunca salen pasos solitarios hacia la indiferencia
siempre llegan anunciando la gloria de tus dedos
nunca salen para eclipsar con llantos a la luna
siempre llegan puertos para mi boca viciosa
nunca salen a buscar destinos ya abandonados
siempre llegan certezas que se plantan hembra
nunca salen crucifixiones de besos fingidos
siempre llegan ráfagas de melodías en piano
nunca salen espinas que claven vacilaciones
siempre llegan piruetas de un baile que me enamora
nunca salen quejidos por un dolor que jamás habrá
siempre llegan juegos de maromas sin sentido oculto
nunca salen reclamos de sueños no cumplidos
siempre llegan fragancias del Lago de Maracaibo
nunca salen brumas que esconden caminos
siempre llegan acechanzas de mujer amante
nunca salen exigencias naufragadoras del querer
siempre llegan horas tranquilas post coitales
nunca salen a pedir aclaratorias de torpezas
siempre llegan con melodías de princesa soez
nunca salen finales con angustias sin sentido
siempre llegan abrumadas de ganas de mi
nunca salen lágrimas de padecimientos falsos
siempre llegan canciones brillantes de cielo
nunca salen valles de muerte para el follar
siempre llegan paraísos cantando sueños
nunca salen congojas avergonzadas ni pacatas
siempre llegan con ramitos de azahar en su pubis
nunca salen a vociferar traiciones ejecutadas
siempre llegan suspiros menudos de ansiarme
nunca salen simulaciones idiotas de ternura
pero siempre, siempre, siempre, y siempre
llegan retadores anunciándome sus bocas delirantes.

® Alfredo Cedeño

martes, febrero 27, 2007

PASOS

Te ando por la vocación de insolente que me fustiga
mientras tu soledad se me derrite malcriada en la boca.

Recibo tus uñas en mis brazos sin promesas de cura
que descoloquen los cariños escondidos de otras manos.

Y tus ancas me conquistan entre las coincidencias
que desde el infinito me haces llegar desnuda a cada dedo.

® Alfredo Cedeño

lunes, febrero 26, 2007

RETAHILA 01

Te pones mi camisa y derrites tristezas
colgando frases en mi almohada
sin pudores fingidos ni llantos viejos
y encuentro pasos de tortugas voladoras
una alegría de fiestas en calles sin fin
un regreso a las tardes de mi felicidad
una fe que cura sombras sin retornos
un convertir de calabazas en truenos
una carcajada certera de guajira hermosa
un autobús de boletos perdidos en el mar
una danza de tus pies descalzos de penas
un anciano masturbándose en la iglesia
una cita a ciegas en la orilla de tu ombligo
un puñado de abanicos sobre los parques
una vida que no se nos termina en dolores
un río de besos que nos arrastra a la cama
una marejada que nos revuelca la vocación
un recuerdo de los gestos que unen más al otro
una viejecita que recuerda su mejor polvo
un piano que nos prepara canciones
una piscina de ganas donde honrarnos
un corazón reflejado en los charcos
una playa de inmensas cercanías
un puñal que destaza las melancolías
una venganza que nunca será cobrada
un tocarse con cara de pecado alcanzado
una tarde de luna enamorada en creciente
un maniquí vacío de malas intenciones
una llamada de propuestas ruborizadas
un escándalo largo como nuestras hambres
una inacabable manera de follarse felices…

® Alfredo Cedeño

domingo, febrero 25, 2007

CIELOS FALSOS

Ellos se consagran con su altar de dulces deslices matutinos
y sus bocas de entrañas que entregan sin remilgos de viernes
una andanada de volcanes donde se desperezan los naipes
arroja temblores de un teléfono que nunca atiende los repiques.

Una procesión de mujeres de luto cerrado trasponen el desierto
entre las dunas de Marruecos y una canción de esperanzas
que rompen en los malecones de errores que curan el alma
nos lleva a medio del camino que lleva al cielo de su miradas.

Aquellos se deslizan del alma una canción sin relojes ni lugares
para besarse a orillas del mar donde los favores no se anuncian
y abren las puertas poquito a poco como miradas de ciegos
que nunca podrán robarse un rayo de sombras en la madrugada.

Una vieja canción que se balancea entre humo de marihuana
donde la blanca palidez de las estrellas se inyectan morfina
y una línea de cocaína se derrumba en las fosas de un ángel
dando saltos sobre la hierba de un paraíso que cae del cielo.

® Alfredo Cedeño

viernes, febrero 23, 2007

DESGAJADO

Ella me desgarra con su olor de mujer que llega lacustre
y su vuelo de bailes que le sacude los pies como hormigas
es una vocación de esquina desesperada donde asolearme
para vigilar los movimientos del mar en sus senos tensos.

® Alfredo Cedeño

jueves, febrero 22, 2007

CALLES DE CARACAS 19

Ella es casi amorfa en su exceso de grasas
él casi rueda sobre su panza desbordada
ella muestra -rayana en la altivez- su volumen
él camina con paso presuntuoso y garbo elevado
ella soporta con desdén las miradas curiosas
él la exhibe mondo y orondo de sus masas
ella lo agarra como su más anhelado trofeo
él la envuelve con brazo firme pese a lo fofo
y sus miradas se dan tanto amor que pasan hermosos
dejando a muchos con los ojos llenos de envidia
de su plácida manera de quererse conmovedores.

® Alfredo Cedeño

miércoles, febrero 21, 2007

CANCIÓN 09

Ahora que la noche es una pavesa cayendo
donde las cenizas se convierten en sombras
y los tizones van cremando mañanas en paz.

Ahora cuando los ancianos se abandonan
en los bordes de los bancos en las plazas
y las niñas juegan a ser damiselas en flor.

Ahora que las estrellas se van colocando
su traje para salir a torear la luna menguante
y ganarse los suspiros de los decadentes.

Ahora cuando los vestigios de viejas pasiones
se dejan caer en los recuerdos con intenciones
y emociones que ya pasaron por los cadalsos.

Ahora que sobre los caminos anidan las huellas
de forasteros que no saben beber de los ríos
las caléndulas tristes comienzan a dejarse ver.

® Alfredo Cedeño

martes, febrero 20, 2007

CARNAVALES

Una máscara cubre las caras de burócratas de medio pelo
que esconden en vano su incompetencia con pan y circo.

Un antifaz con ribetes de esperanzas se ponen los miserables
para jugar a que la ciudad les abre sus tesoros de mentiras.

Un disfraz marchito de musas que vuela sin rastros ni nubes
que baja de los suburbios a confesar quereres de mentirillas.

Una careta de cantar melancólico sin iluminar los corazones
de sinceridad que se fue entre carrozas a morir vespertina.

Un eufemismo que trastabilla entre la claridad de un mendigo
que no consigue reunir un pan en sus ruegos de misericordia.

® Alfredo Cedeño

domingo, febrero 18, 2007

SCOUTS

Te exploro en otra dimensión
la que da la mar en las tardes
la de los pájaros cuando vuelan
la de tu boca besándome
la de las hormigas robando azúcar
la de tus manos escarbándome
la de los perros en los parques
la de tu pelvis insinuándome cosas
la de los aguaceros nocturnos
la de tus caprichos insolentes
la de una hoguera en la montaña
la de tu vulva palpitando
la de la hierba cuando la cortan
la de tus miedos al quererme
la de una carrera que nunca empieza
la de tu pierna derecha tentándome
la de las mariposas en la barriga
la de tus pestañas provocando
la de los mensajes bobos de paz
la de tu ombligo centro del mundo
la de la nieve cerrando las huidas
la de tus nalgas sin parangón
la de una luciérnaga que lee sombría
la de tu tobillo izquierdo
la de los naipes haciendo escalera
la de tus ganas cuando te despiertas
la de un grano de arena en tu cuello
la de tu manera de explorarme.

® Alfredo Cedeño

sábado, febrero 17, 2007

TERCETO LIBRE 06

En la tarde el amor se viste de lejanías que salen
como una centella que rompe brutal las cervicales
y paraliza hasta el parpadeo leve de las estrellas.

En las madrugadas el follar se viste de cercanías
como un gemido agonizante que no busca clemencias
y desencadena los huracanes de la culpa y el dolor.

En la mañana los sentimientos se disfrazan púdicos
como una matrona que alguna vez supo ser lujuriosa
y luego trata en vano de matar su revivir de ganas.

® Alfredo Cedeño

viernes, febrero 16, 2007

POZO

Coloco un beso
pequeñísimo
en el borde derecho
de tu ombligo
-centro del mundo de mi lascivia-
para luego entregarte
la insolencia de mi rigidez
y que vueles
y me hagas aterrizar
en tus fantasías.

® Alfredo Cedeño

jueves, febrero 15, 2007

TARAREO 03

Me preparo vespertino tres mortajas de besos
para enterrarme en tus ganas más conspicuas
mientras me sopesas con ojos de ave de presa.

Sepulto entre dentelladas un racimo de rosas
para colocarlas entre tus pestañas de navajas
mientras una pincelada de rimel corre cínica.

Me ciego con tus muslos cuarentones y sabios
para abrir dulces pupilas de flor de cerezo
mientras una manta de cercanías nos alberga.

Abro las cajas de centellas que vienen en olas
para colocar besos de niños en cinco charolas
mientras tus dedos me sirven cariños profanos.

Me propongo llegar a tus esquinas pervertidas
para robarme tus delicias de niña retorcida
mientras clavo mis uñas en tus nalgas paganas.

Silbo una melodía que nunca niegue esperanzas
para desabrochar tus miedos de antílope herido
mientras un trozo suelto de domingo se extravía.

Me cubro de vicios sin domingos de confesión
para pespuntear entre las plazas tus deslices
mientras una orquesta frota compases azules.

Hago una mochila de tus derrotas y las mías
para hacer un nuevo mapa sin destinos romos
mientras me desguazas lasciva con tu miedo.

Me abrazo a tu escote de vitrales indecentes
para deslizarme como rayo que te atraviesa ruin
mientras tu vuelo libre se me acurruca obsceno.

® Alfredo Cedeño

miércoles, febrero 14, 2007

SAZÓN

Tu coño huele a romero y mantequilla que se derrite
y tiene la textura del yogurt ante la punta de mi lengua,
es una bocanada de mares misteriosos y playas cortas
un rosario de plegarias hechas carne, saliva y gemidos
una cadena de rosas que se elevan sobre las mareas
unos retozos en la tarde que se alebrestan cínicos
un batallar de corazones sin banderas que naufragan
unas caricias encontradas en el fondo de los lagos
una pestaña que se me encrespa dulce en los dientes
un desbordar de besos que se repiten de madrugada
unos desplantes de princesa que se atornilla hembra
una destreza hecha vicio en su lubricar de purezas
un aroma vicario de condenas que se cumplen
unas estremecidas largas como tus piernas abiertas
una gota de carmín ruborizando el cuello de tu útero
unos jinetes desbocándose sin contemplaciones
un cielo de vocaciones donde pecar eternamente
una fragancia de prisiones que me apercollan callada
unos ramitos de muérdago adornando goces perfectos
un salto al vacío en medio de una tempestad a oscuras
unas orillas de labios abultados de las ganas más putas
y una orquídea malva que se derrumba en mis orgasmos.

® Alfredo Cedeño

martes, febrero 13, 2007

ALFABETIZADO

En el grupo escolar La Mentira aprendí las letras
y supe que robar besos en una avenida es letal
y entendí que unas manos suaves son asesinas
y comprendí que unas piernas largas son misiles
y asimilé que un buen polvo es semen a las nubes.

Fue en sus pupitres donde supe ser honesto y ruin
para ilustrarme con las mejores nalgas de Caracas
ejercitarme con las peores reputaciones del municipio
instruirme con las señoras más libres de la parroquia
y educarme con las insolentes más puras en su dureza.

® Alfredo Cedeño

lunes, febrero 12, 2007

DEL TIMBO AL TAMBO

Tus olores me llenan los ojos
tus sabores me llenan las manos
tus sonidos me llenan la boca
tu piel me llena la nariz
tu mirada me llena los oídos
y tu deseo me vacía de mañas.

® Alfredo Cedeño

sábado, febrero 10, 2007

FALSARIO

Mentiroso que ha ofrecido matrimonios hasta dormir
en mas camas que año he visto pasar por el almanaque
juro que pasé caminando sobre el mar de sus celos
hasta lograr que perdonara mi corazón sin brújulas.

Palabrero con suerte que he podido besar las mejores
sin dejar de atender a las peores entre marejadas impías
donde mis ojos cansados que estaban en números rojos
llegaron a colocar mis activos follantes con saldo a favor.

Farsante reincidente en eso de firmar actas matrimoniales
para poder colocar horizontales a determinadas hembras
que me mataban de puras y malandrines ganas por sus coños
me salvaron de cantos con malvaviscos en hogueras viles.

® Alfredo Cedeño

jueves, febrero 08, 2007

ACROBACIAS

Poco a poco en tu esquina de mujer poco cotidiana
levanté la losa de tu boca y puse un beso pequeño
con trucos de maromero en la plaza de acuarelas
que se van volando a ponerte una sonrisa en los ojos.

Luego deje que los pinceles te dibujaran orgasmos
en las pestañas con el paso de un segundo que llega
a sesenta futuros por minutos de piedad solitaria
y en una escalera vamos bailando sin pasarelas.

Más tarde hicimos mundos sin castillos ni favores
que emputañaran el papel con acordes sin sentido
donde fraguar promesas que nunca cumpliríamos
con los pedazos azules de un cielo donde volamos.

Y me pintaste aves en la melancolía dejando volar
una guitarra de montañas sin cascadas de relojes
para hacer que la distancia sea el futuro sin intentos
de un solar que alberga palabras desenmascaradas.

® Alfredo Cedeño

miércoles, febrero 07, 2007

BIENAVENTURADA

Si es para perderte en mi savia con la avaricia de tu boca arisca
si es para que la noche sólo sea un anticipo de gozo atolondrado
si es para resucitar en mi ombligo con la insolencia de un bebé
si es para que retoñes en mis axilas como un aroma de azafrán
si es para plantarte en mis dedos a sonsacarme artes de gitano
si es para que derribes mis miedos con paciencia de duende dormido
si es para desarmarme la vida con tu cintura de muñeca mañosa
si es para que tus nalgas sean olas de vida en mis manos bruscas
si es para fingirte remilgosa y luego deslumbrarme sabia en tu cama
si es para que las cuerdas sean pagodas del deseo y la lascivia
si es para arrebatarme la soledad sin preguntas que empañen todo
si es para que los avisos de las autopistas anuncien la paz preñada
si es para dejar caer tus pestañas en mi espalda sin misericordia
si es para que los casos de vicio sean absueltos en los tribunales
si es para enterrar los girasoles del dolor en la danza del trigo
si es para que las necias sigan desafiándome sin consecuencias
si es para colgar un desfile de peces en tus ganas de mujer libre
si es para que la muerte sea un fantasma de la decencia al caer
si es para dejar pegada en las calles una hoja desechada de amor
si es para que los desconsuelos se hagan estrellas en tu boca
si es para poder seguir siendo un bribón que te roba besos y folladas
si es para que un mediodía sirva de excusa para quererse insolentes
si es para hacer volar el rubor en tus pezones mientras me cabalgas
si es para que mis mañas sean pasadizos para hacerte feliz un poquito
si es para dejar olvidados en los tejados canciones a las gatas en celo
si es para que los espejos le enseñen a las sirenas los caminos
si es para esconder de madrugada una gota de amor entre la tristeza
si es para que me deslumbre tu sonrojo de lascivia liberada
si es para colorear las hojas del otoño con perfume de chocolate
si es para que tus piernas me expriman un racimo de gemidos
entonces bendito sea tu cuerpo de danza que purifica mi desvergüenza.

® Alfredo Cedeño

martes, febrero 06, 2007

CONFIESO

Yo, canalla más triste que los parques sin refugios
para las aves que no pueden encontrar su alpiste,
cínico militante de ojos rabiosos buscando un culo
donde desbocar mi lascivia sin corazón ni arreglos,
abogado de las causas más ripiosas que la soledad
puede fabricar para defender sus maromas insolentes,
rufián de las esquinas más oscuras de esta Caracas
donde las miserias son la esperanza más frecuente,
esquirol de las protestas por la decencia en señoras
de porte belicoso y mal aprovechadas en la cama,
zafio desaforado que ha llegado a pedir a la virgen
luz para llegar al lecho de cualquier dama en recato,
ahora me planto de cara a la ternura y me aparto
cuando la mujer de porte imperial lleva de la mano
a su marido accidentado que perdió los ojos
y ella con amor infinito sigue bebiendo de su boca
y se derrama en él gota a gota con amor bueno
y se yergue como pantera para cuidarlo febril
y se aleja dejando una marca de bondad en la calle…

® Alfredo Cedeño

lunes, febrero 05, 2007

CALLES DE CARACAS 18

CALLES DE CARACAS 18

Con pasos de yegua en celo llega al mostrador la mujer
pidiendo una limonada y un dulce relleno de crema
que le quite el sofoco que anuncia traer desde la calle
y en la acera una india casi desnuda pide un pan que la caliente.

Con pasos de niño perdido entra un abuelo y resopla
mientras solicita una bolsa de bizcochos dulces blandos
que le devuelvan el sosiego y no temblar al salir de su casa
y desde la vidriera un ratero no le quita el ojo a su monedero.

Con pasos de presidiario regenerado el policía se acoda en la barra
pone voz casi de orden para pedir un refresco de tamaño grande
que le de fuerzas para seguir resguardando el orden
y en la avenida un buhonero acomoda sus sueños en un anime.

Con pasos de bailarina trasnochada el travesti llega tongoneándose
alza su voz de falsete y solicita un yogurt de fresas que sea Light
para poder mantener su figura de sueño que nunca llegará
y en los ojos vecinos la piedad se escapa entre prejuicios que le acribillan.

Con pasos de parroquiano cansado llego a la panadería
buscando un pan con guayaba y un café generoso
que me quiten el hambre de paz para esta ciudad loca
y afuera un mendigo termina perdiendo su guerra con el hambre.

® Alfredo Cedeño

domingo, febrero 04, 2007

GENEROSOS

Temprano como niño en Navidad llegué flores en mano
y ella solo musitó un adiós lleno de rabias
al compás de una caravana de insultos
que marchitaron las margaritas en mis manos doloridas
de tanto consolar a su prima del reciente divorcio.

Muy poco sirvieron las explicaciones
de la misericordia militante que echó a andar
mi gesto de amor a la prójima
para calmar aquel frenesí de maldecirme con encono
hasta llegar a gestos homicidas abominando de mi fe.

La tarde me agarró en una vieja capilla donde me asilé
a rogar mientras escampaba la lluvia de perfidias
que se ensañaron con mis sueños de buen samaritano
de poder dar bálsamos a esa niña
para que pudiera embalsamar su tristeza.

Y con la tarde llegó la noche y volvió la pariente del consuelo
para compensar generosa en mí los desahogos
y completar los desmanes que había sugerido
aquella víbora homiciana de cuerpito lindo
que me puso en medio de la calle por mi caridad participante.

® Alfredo Cedeño

sábado, febrero 03, 2007

SERENATA CON LUNA

Su orgasmo se fue apagando como lirio de mayo
mientras la noche llena de luna reventaba la cama
y su boca me arengaba con dulces obscenidades.

Sus piernas fueron tenazas que rompieron arcos
de canela sobre una lectura de palmas sacras
o un refugio de serranías desamparadas y vivas.

Sus dedos violaron claves de serenatas pálidas
dejando que brazos y cintura nos elevaran
hasta un poco más allá de incertidumbres bellacas.

Y sus gemidos se hicieron infinitos como olas
que llegan a la costa a buscar la arena para dorar
las culpas y hacerlas felices sin ocaso ni remedio.

® Alfredo Cedeño

viernes, febrero 02, 2007

TERCETO LIBRE 05

Una cadena de eslabones limpios como llanto solo
se cuela en la tarde y entrega mensajes de retorno
a las pailas de un infierno donde siempre se sueña.

Canción dulce desvaída que brilla trivial y astuta
se va quedando enredada en los pasos que cierras
y va regalando sal sobre la playa sin olas ni luz.

Una mirada que golpea las ventanas con esperanzas
termina sacando dolores del alma a ventilar
para que el mundo siempre sea una quimera por vivir.

® Alfredo Cedeño

jueves, febrero 01, 2007

EXEQUIAS

Nunca supe dónde era más suave su piel
si en el empeine de su pie empinado
cuando se desbarataba gozosa en mi boca
o entre sus pechos de fecundidad enfermiza.

Tampoco logré entender que sus perdones
eran la venganza que consumaba de tarde
al beberse en cámara lenta los floreros vacíos
de sus amores sepultados en tierras de olvido.

Sólo alcancé a saber que me moría al ritmo
de sus embates primorosos de pelvis impúdica
cuando la tarde se me desmenuzó en sus uñas
calcando en mi espalda el croquis de su coito.

® Alfredo Cedeño
Follow bandolero69 on Twitter