Cinco dedos limpios en ofrenda
desbordan las fronteras lóbregas,
anuncian penas pretéritas
y se ven llenas de triunfos futuros.
Flor de muchachos porfiados
enlazados en su voto solidario:
devolvernos la alegría caribeña
que unos pícaros tratan de robarse.
© Alfredo Cedeño

