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miércoles, diciembre 12, 2018

DE CANTALETAS Y LLORIQUEOS

 

                Días antes de las elecciones municipales, en las que la plaga roja impuso a sus comparsas, circuló una encuesta achacada al Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello.  La muestra en cuestión revelaba de manera categórica que la población apuesta ante la crisis actual por una salida electoral, y también deja ver dicho estudio de opinión que tampoco es conveniente convocar a acciones de calle.
                A ver, sin ánimos de soliviantar o apostrofar a nadie, no nos queda otra opción, en mi corta interpretación de tales cifras, que seguir aguantando este chaparrón de patria que el comandante eterno y su heredero Gofiote nos han prodigado en estos inacabables años, hasta tanto el poder de san Votico Milagroso se manifieste y nos haga libres, prósperos y elegantes.
                Como bien era de esperarse los resultados de este domingo 9 son responsabilidad de la apatía ciudadana, "que no ha entendido la magnitud de la crisis que azota nuestra adorada patria, y a la campaña de descrédito que los colaboracionistas del régimen sostienen contra los desprendidos y heroicos dirigentes que tanto se sacrifican en honor y gloria de nuestro dolorido país…". Palabras más, ripios menos, algo así es la cantaleta llorona del momento.
                Nuestra casta política, de una banda y la otra, nos han subestimado de manera sistémica y sistemática a la ciudadanía. Vemos periodistas pico de plata que callan ante los desmanes de sus jefes, lo cual se entiende cuando el portal Armando Info deja saber de ciertas propiedades en el mismo edificio del pícaro mayor, en el muy proletario vecindario de Coral Gables, en Miami. Dirigentes revolucionarios que callan obstinados ante las evidencias de las trapacerías de Andrade y su combo que es infinitamente mayor de lo que hasta ahora se ha sabido. Y todo, todo, todo, se nos pretende endosar, sin aviso y sin protesto, a nosotros, a los venezolanos de a pie, a los que hacemos el verdadero país, a cuenta de un liderazgo cada vez más apestoso.
                Ya están calentando motores para la letanía del 10 de enero cuando prosigue el mandato del impresentable de turno. ¿Cuál será la respuesta cuando el Tribunal Supremo de Justicia, o la mojiganga Constituyente, anuncie que es absolutamente legítima la administración del tío de los niños de Haití? Además de la lloradera con ropaje de denuncias y disfraz de indignación, ¿cuál es la respuesta a ritmo de ditirambo que nos exigirán apoyemos? No es tarea ardua imaginar que ya están enfrascados en sesudas disquisiciones para acuñar los nuevos apotegmas con que nos azotaran por exigir claridad, transparencia y compromiso en este momento.
                Lo que pedimos, a fin de cuentas, no es nada del otro mundo, sólo se trata de un poco de vergüenza y darle algo de amor a Venezuela, bien que lo merece, bastante que nos ha dado.

© Alfredo Cedeño

miércoles, mayo 23, 2018

MAROMEROS EN CANTALETA

                Como bien era de esperarse, la cantaleta que permanece de turno es el diálogo. De muy poco, puede decirse que de nada, sirvió la respuesta firme e inconfundible que dio la ciudadanía el pasado domingo 20 de mayo. Pero, como perfectamente saben hacer los maromeros de siempre, ya sobran quienes quieren aprovecharse de la rabia sorda e inamovible de todo el país ante los repartos de cuotas de poder que pretenden seguir ejecutando a costillas de todos nosotros. No han entendido, y, por lo visto, no van a entender. Son como los bombillos: no les entra nada.
                Hasta en papiamento se les dijo que no había condiciones para un supuesto diálogo. Los resultados de las conversaciones bachateras se tradujeron en un incremento desmedido de la represión, crecimiento inclemente de detenciones arbitrarias y torturas a los presos políticos, desaparición de poder adquisitivo, evolución y reaparición de toda clase de enfermedades, ascensión inflacionaria a niveles inimaginables, y, como consumación de todo, unos sufragios amañados y confeccionados a conveniencia de la dictadura.
                No hubo quien no alertara sobre las irregularidades e inconveniencia de participar en la mojiganga electoral y, como bien saben, el honorable señor Falcón y los otros, apostaron por esa vía, pese al reclamo unánime de no hacerlo. Curas y obreros, comadronas y cirujanos, señoras y cachifas, muchachos y abuelos,  no hubo quien no advirtiera del fraude en gestación.  Solo los maromeros de siempre salieron expeditos en su torpeza proverbial a hacerle el coro al Arias-Rosales-Capriles de turno.
                ¿Cómo no indignarse al ver la noche del propio domingo 20 al ex gobernador larense con aire entre compungido y altanero anunciar el desconocimiento del fraude al que él legitimó con su participación?   El mismo que con arrogante firmeza anunciaba que ganaría  unas elecciones limpias, ahora salió con aires de doncella yaracuyana ultrajada por un robagallinas de Betijoque a denunciar lo que todos dijimos desde el comienzo. Cada vez que alguna voz señalaba el riesgo que se corría saltaba una verdadera tropa de sacristanes y celestinos tremolando al viento unas encuestas en la que se anunciaba su triunfo irreversible. ¿En qué letrina están ahora dichos estudios de opinión?
                Pese a sus torpezas debe reconocérseles su apego al guion sempiterno: ahora el turno, junto al impelable diálogo, es el respeto a los actores políticos que tanto se sacrifican por el bien de la nación, y exigen, con aires de vestales a las que les han metido mano, que no se utilice la descalificación para atacarlos.  ¿Quién mejor que ellos mismos para autodescalificarse?

© Alfredo Cedeño

jueves, diciembre 14, 2017

¿ÁNGEL O DIABLO?


            George Gordon Byron, considerado uno de los mayores poetas de la lengua inglesa, pasó a la posteridad como Lord Byron. Él fue autor de una vastísima obra que todavía, casi dos siglos después de su muerte, sigue conmoviendo a sus lectores. En La destrucción de Senaquerib el bardo narra la destrucción de Babilonia, según algunos, o de Nínive, para otros. Sus versos describen con precisión la tragedia que allí ocurrió varios siglos antes de Cristo:
Pues voló entre las ráfagas el Ángel de la Muerte
y tocó con su aliento, pasando, al enemigo: 
los ojos del durmiente fríos, yertos, quedaron,
palpitó el corazón, quedó inmóvil ya siempre".
            El que fuera considerado uno de los representantes por excelencia del romanticismo no rehuía de abordar la desolación en sus letras. Los versos finales del mencionado poema son devastadores: 
Y las viudas de Asur con gran voz se lamentan
y el templo de Baal ve quebrarse sus ídolos,
y el poder del Gentil, que no abatió la espada,
al mirarle el Señor se fundió como nieve.
            Byron al igual que Sófocles, Goethe, Eurípides, Shakespeare, Cervantes, Esquilo,  y paremos de enumerar colosos, legó una obra que supo interpretar y reelaborar el barro para explicar el alma del hombre, de allí su vigencia, así como la de todos ellos. En Las Suplicantes, Eurípides pone en boca de Teseo al dialogar con Adrasto las siguientes palabras: "Creíste en su audacia antes que en los buenos consejos, y eso ha perdido ya á gran número de estrategas". Más adelante es Teseo quien recibe de El Heraldo este parlamento: "En verdad que es odiosa para los grandes hombres la contemplación de un hombre despreciable elevado á las dignidades y conduciendo al pueblo con su palabra, sin haber sido nada antes".
            Es un caudal inacabable de pinceladas que deja al aire las almas de los hombres, van dibujando sus miserias y sus glorias, es un atávico retrato que ellos han ido elaborando al compás de nuestra historia.
            El batiburrillo que ahora trata de explicar lo inexplicable del escenario electoral venezolano del pasado domingo 10 de diciembre, me dispara la memoria a mi abuela, la vieja Elvira, a quien muchísimas veces oí decir que el diablo era un ángel que había perdido la gracia de Dios.  Y de ahí salto de nuevo a Byron y su obra El deformado transformado donde dejó claramente escrito: "El Diablo dice la verdad más a menudo de lo que se cree, pero tiene un auditorio ignorante…".

© Alfredo Cedeño

jueves, octubre 26, 2017

ES QUE NO APRENDEN


                Pese a los esfuerzos que en las últimas décadas ha realizado la andragogía por demostrar que loro viejo sí aprende a hablar, en nuestro país los perros hueveros siguen saqueando los nidos de las gallinas, quienes confían en que ellos nunca más seguirán haciendo de las suyas. Es más que reiterativo, diría que rayano en lo compulsivo, seguir derramando el agua ya vertida de la alcahuetería manifiesta de ese convite de pícaros que es la MUD.
                Recibí días antes del ahora nefasto 15 de octubre, pero muy ansiado y celebrado por los "luchadores infatigables de la democracia", un sesudo estudio en el que se hacían toda suerte de elucubraciones sobre los resultados. Recuerdo dos frases que ahora me saltan como muecas burlonas a la memoria: "Es muy probable que la Oposición gane más de 18 gobernaciones con cualquier escenario de abstención", decía la primera de ellas. La segunda rezaba: "Es difícil que el oficialismo gane más de 7 gobernaciones aún con los peores escenarios para la oposición y una recuperación de su votación."
                Por supuesto que el autor de dichas frases no atina a dar una explicación de cómo fue que la magia roja convirtió sus ditirámbicos guarismos en cinco peorras gobernaciones para los mudecos. Como bien es de suponer, nada se dice de las maniobras de patotero clase media del cara de niño Ocariz cuando soltó aquella muy infeliz frase de que los candidatos eran “los nuevos escuderos de La Resistencia”; ni de las de todos los demás del combo electorero.
                Ahora salen muchos, con cara de monja que descubre al sacristán leyendo un número viejo de Playboy, a denunciar la "sesgada actuación de las reptoras (sic) del CNE". ¡Infelices de tomo y  lomo!  ¿Acaso era de esperarse que actuaran de otra manera? ¿Por qué la honorable dirigencia opositora no tomó previsiones al respecto, y en cambio ordenó a los electos acatar, quienes saltaron raudos y felices, a juramentarse ante la prostituyente?
                Como bien era de esperarse, ahora el nuevo mantra es prepararse para las elecciones presidenciales del 2018. El bagaje de imbecilidades que se oyen para justificar lo injustificable ya ni arcadas provoca. El trapiche de Ramos Allup no cesa en su molienda, él se mantiene con sus aires de caporal vigilando el gallinero y soltando de vez en cuando alguna frase guachamarona para mantener a su público entretenido con su rol de galán matas villanas.
                Escribo mientras escucho a Ismael Rivera, y justo ahora él canta Comedia, de Plácido Acevedo, y su voz cimarrona suelta:
En el gran escenario de la farsa
la comedia de esta vida es inhumana…
hay payasos llevando armadura fría
y tenorios que no tienen ni una espada…

© Alfredo Cedeño

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