miércoles, febrero 01, 2006

ANTÍFONA

Un motete profano se alza en contrapunto
desbarrancando arpegios de acordes en octava
perdidos en un contrapunto de Brahms.
Las notas de la corneta anuncian la epifanía
que entre tus muslos causan mis manos
y su retumbar de sones es orfeón orgiástico.
Una voz dulce en bronca armonía de pelvis
entrega sin falsettos los mejores quejidos
de una escaramuza donde el lecho es coral.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No pude con la música de Brahms, ni siquiera el ultimo día...tan sólo escuché ese contrapunto salado y gozoso de tus manos sobre mi cuerpo; y esa desarmonía única y afiebrada que revelan tus besos cuando quieren besar...