jueves, noviembre 27, 2014

RUMBOS

Cada cual busca su destino en este paraíso yermo
con desolados caminos bajo sus plantas
y el cielo encima capeando estrechas tristezas,
bemoles de largos compases y bochornos prestos
para escampar este verano que no sabe terminar
y un suelo bendito que nunca deja de esperarnos.


© Alfredo Cedeño

sábado, noviembre 22, 2014

ABISMOS

Con una cruz entrampada en el borde de las montañas
la ciudad se estira preñada de miserias en burbujas,
caminos agónicos para regresar sin alarmas diurnas
o con atajos para derribar grises desesperanzas,
bostezo infinito con desventuradas fauces lluviosas
y una escarpadura sin finales donde refugiar a desolados.


© Alfredo Cedeño

jueves, noviembre 20, 2014

TINIEBLAS

Larga noche de miedos en plenitud
con truhanes en cada bocacalle
para segar ciudadanos que caminan.
Mi ciudad es una trampa desoladora
a la que insistimos en aferrarnos
convencidos de su  pronta restauración.
Sombras que no son eternas
y que la mañana  desnudará limpia
colocando angustias en las luces de un taxi en fuga.


© Alfredo Cedeño

martes, noviembre 18, 2014

ÉXODO

Se viaja con los recuerdos empotrados a la piel:
la ciudad, su cerro y la locura de sus avenidas
se despiertan en cualquier sitio donde huyas…
y se abre paso en la conciencia la necesidad
la melancolía te anega con precisión quirúrgica
la ciudadanía te exige pagues la cuota vencida…

© Alfredo Cedeño

sábado, noviembre 15, 2014

SEQUÍA

Bajo el cielo limpio el agua escasea
luz asesina pese a la vida encerrada
madeja de ligeros trazos chispeantes
telón esperanzado de lejana serranía
reseco cascarón donde flota la ciudad
y el bochorno inacabable de la espera…

© Alfredo Cedeño 

jueves, noviembre 13, 2014

HENDIDA

En medio de una calabaza rajada
floreció la certeza de la roja derrota
se alumbraron sendas para brillar
y la mañana cambió sus ropajes
con un aletear de albos pétalos
para cubrirnos de los desganos.

© Alfredo Cedeño 

martes, noviembre 11, 2014

DESBANDADA

¿Cómo consuelo a estas criaturas desgarradas en un aeropuerto?
¿Cómo saco fuerzas para seguir aferrado a esta tierra que los separa?
Es el dolor del exilio que cada día visita a mayor cantidad de gente
y una llovizna en clave de presagios tormentosos riega sus caras.
Nos quedamos sin hijos y los vemos partir con vasto desamparo
ante una romería de atropellos envalentonados que avanzan…
¿Cómo hace el viento para recoger a sus aves desperdigadas?
¿Cómo se rehace lo que una vez fue nuestra Tierra de Gracia?

© Alfredo Cedeño