viernes, marzo 18, 2016

PROVERBIO 18

Que la canción que Dios nos dio no se apague
y cantemos en la calle otra vez,
que esa alegría que recibimos brille
y nuestras risas deslumbren como siempre,
que esas tristezas impuestas se marchiten
y lo malo se quede en sus propios barrancos,
que nuestras manos abran las sombras
y la luz nos envuelva con su poder de siempre.

© Alfredo Cedeño
 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que así sea, Alfredo.

Luisma Giménez Manglano