jueves, agosto 02, 2007

TIC TAC

El cuerpo de mi mujer,
de nalgas tibias
y sexo felino,
es un gallo en la madrugada
despertándome el mundo.

© Alfredo Cedeño

2 comentarios:

Carmen Virginia Carrillo dijo...

He estado leyendo sus poemas y quiero decirle que lo felicito por esa poesía tan luminosa, palabra resplandeciente a través de la cual el hablante construye un itinerario amoroso que prolonga el recuerdo y la vastedad del deseo.
Esa entonación festiva con la que usted celebra el cuerpo femenino, proyección de un erotismo cabal, a su vez juega con el desenfado y la libertad que sólo el auténtico amor pareciera ofrecer.

Anónimo dijo...

Sra. quizas esta no sea la via para aprovechar felicitarla por su comentario a los escritos del amigo Cedeño en especial por enterder eso de "que a su vez juega con el desenfado y la libertad que sólo el auténtico amor pareciera ofrecer"
Mis respetos.

Soledad