sábado, abril 12, 2008

MURCIA

La historia se hace tal cuando una fábula aprende a volar y se eleva hasta que puede planear sola por encima de certezas y objeciones para convertirse en un espejismo que muchos juran verdad. Los fabuladores, ahora ungidos por la Academia como historiadores, nos han dejado saber que al comienzo este juntar de casas, calles y voluntades se llamó Madina Mursiya en el año 825; cuando el emir Al-Andalus Abderramán II, decidió que allí, a orillas del río Segura, era donde debían ponerse sus camellos y dromedarios a hartarse de agua.

Las fábulas-historias narran que dos siglos más tarde ya existía el Reino de Murcia, hasta que en el siglo XIII, Alfonso X El Sabio, que no sólo se dedicó a hacer que el español fuera lo que hoy es, sino que, uniendo la espada a la pluma, consolidó el Reino de Castilla, hizo que Murcia quedara integrada a sus predios.

Y dicen los historiadores –fabuladores que fue el 6 de abril de 1272 cuando se fundó su universidad. Y llaman en auxilio a su tesis la fundación de un convento dominico y posiblemente de un «studium conventuale» donde se cursarían grados inferiores de Artes, con cátedras de gramática, retórica y lógica; lo que en aquellos tiempos llamaban el estudio del “Trivium, incluyéndose las enseñanzas de filosofía moral y natural, aunque nunca las de teología".

Y así fue como esas fábulas, hechos, logros, hazañas, desmanes, y cuanto gesto de soberbia o humildad podamos imaginar, se hicieron un alambique del cual manó gota a gota por los siglos de los siglos esta ciudad que ahora sólo puede entenderse al compás de la canción que le escribiera Agustín Lara.

Murcia es un rosal, es un cantar
rinconcito del que Dios no se olvidó
y que tiene luz, que tiene sol
tiene espinitas , un perfume para cada flor.

Murcia es la Rosa de España !ay¡ !ay¡ !ay¡
Murcia es la Rosa de Grana !ay¡ !ay¡ !ay¡
son las mujeres de Murcia floración
de rosas en botón, que clavan sus espinas
porque tiene tu suelo más rosas que un mantón
es un puñao de flores bajo el sol
y si tus besos son pétalos de púrpura
deshójalos, júntalos, dámelos todos a mí.
Y si tus besos son pétalos de púrpura
deshójalos, júntalos, dámelos todos a mí.






































































































































































































































6 comentarios:

Anónimo dijo...

Epa esto no es para publicar, esta el fondo opacando tus hermosas fotos, besos

Anónimo dijo...

Ahora si, todo en su justo equilibrio! Lo único que podía opacar sus imágenes era la lírica del maestro Agustín Lara.
Impecable como siempre.
Abrazos y besos para usted

Anónimo dijo...

Amigo ud hace que mis neuronas se exiten!! en sus fotos veo luz, esa que entra, esa que sale, la luz del que da, la luz del que recibe... Y como regalo le busque esa canción de murcia (aunque no la canta agustin)
http://www.youtube.com/watch?v=vB3El4KncAk

Soledad

Anónimo dijo...

Caminé ansiosa desde el hotel La Huertanica hasta la Sala de Lectura del Casino, lugar donde nos habíamos citado para tomar las fotografías. Te esperé mas de lo que era posible y cuando de nuevo abordé la calle, el hombre del acordeón exhausto -tirado en la silla- me dijo que te habías ido en ese autobús lleno de gente. Yo sólo quería descubrir, impresionarme y acariciar la luz de tus fotografías y que envolvieras mi cuerpo en esa incandescencia.
Ch.

Anónimo dijo...

Poeta por qué tanto silencio? Dónde esta su musa?
No nos deje sin poder disfrutar de su pluma y su lente...

Anónimo dijo...

Que agradable descubirte aqui, en otra dimensión, adivinándote, sintiéndote atraves de tus palabras, de tus fotos...

Haidee