miércoles, agosto 23, 2017

REATA PENTAPOLAR


                Una de las tantas enfermedades mentales descritas en la actualidad es el trastorno bipolar, al cual llaman algunos: trastorno afectivo bipolar. Hasta hace poco se le llamaba psicosis maníaco-depresiva. Este estado lo describe el diagnóstico psiquiátrico como una crisis del estado de ánimo caracterizado por la presencia de uno o más episodios con niveles anormalmente elevados de energía, cognición y del estado de ánimo; y a la vez se presentan de manera alterna episodios de depresión. Es característico en los pacientes aquejados por dicha patología que la euforia se manifieste con igual virulencia que la angustia.
                En Venezuela, de un tiempo a esta parte, dicho padecimiento ha ido mutando de manera incontrolada, al punto que los polos entre los cuales se debaten quienes lo sufren se han multiplicado pródigamente. Uno de los pacientes más conspicuos es el psiquiatra Jorge Jesús Rodríguez Gómez. Este barquisimetano, para vergüenza de los hijos de la muy digna tierra larense, no se ha caracterizado por tratar siquiera de simular sus desequilibrios. Lo hemos visto reírse a mandíbula batiente ante las cámaras en más de una oportunidad, o con aires compungidos hacer gala de una versatilidad que ya hubiera querido para ella en sus buenos tiempos Libertad Lamarque.  
                Los bandazos de este enajenado, y de lo cual me ocupé ya en anterior oportunidad, son de antología. El más reciente anda todavía en el aire. Hace pocos días lo vimos en una de sus habituales digresiones referirse a México, su gente y su presidente de manera descortés y poco edificante. Pero, es que nunca falta una bendita objeción, la diáspora obligada en que nos hemos sumergido los venezolanos hizo que uno de nuestros paisanos lo  encontrara en un rincón de la capital azteca.
                Con su habitual porte de malandrín apoyado, y con unos lentes a lo Sara Montiel, casi que iba cantando La Violetera por las aceras de La Condesa, hasta que le preguntaron si estaba por allí gastando los dólares manchados de sangre, mientras lo tildaban de narcotraficante. Como todo personaje que juega a hacerse la víctima, y para que el cuadro fuera aún más conmovedor, su mamá que también anda disfrutando de los viajes, trató de evitar que grabaran a su hijito. Y en el video vemos como las distintas caras del desequilibrio del señor de marras se manifiestan cuando con gesto feroz se echa encima de quien lo graba para tratar de arrancarle el teléfono.
                Lo más terrible de todo este cuadro es que estas variaciones de ánimos se presentan a menudo entre rojos y azules. Es por ello que vemos a un muy encopetado grupete de "dirigentes opositores" babeados, cual perros pavlovianos, ante el señuelo de unos cargos a ser alcanzados por caminos electorales.  

© Alfredo Cedeño
 

5 comentarios:

zulma dijo...

Sindrome bipolar combinada con esquizofrenia es lo que tiene ese Orate además parece que entre sus desmanes hay un componente de homosexualidad .Que locura de ser.
.y lo demás menor ni se menciona allí también como que hay varios que tiene los tornillos sueltos ,ni a palos quisiera estar en el pellejo de ninguno de ellos ,o sera que se creen superman para enderezar este entuerto.

Anónimo dijo...

Hola Alfredo. Insistir en la anormalidad psíquica, cualquiera que sea, implica sostener que el "paciente" del trastorno no tiene responsabilidad porque enfermedad es precisamente eso, enfermedad y sobre eso la persona no tiene control y por ende responsabilidad. Los que delinquen son libres y por ende responsables, no necesariamente enfermos. Saludos.

Alejandro Moreno

Anónimo dijo...

Muy bueno, abrazos

Eddie Ramirez

Anónimo dijo...

Es triste reconocerlo, pero es la impresión que da. La DICTADURA les puso el señuelo y “babeados, cual perros pavlovianos” picaron el anzuelo. Las gobernaciones que ganen, serán las migajas que les deje la DICTADURA para guardar las formas. Mi esperanza: centros electorales vacios y voto castigo en forma de abstención para la MUD y la DICTADURA. Es lo ético y coherente. En todo caso es mucho lo que puede pasar de aquí a esas elecciones trampa.


Noel Figuera Villegas
Universidad Santa María

Anónimo dijo...

Conmigo no cuenten para dejar los centros vacíos, yo voy a votar, a la dictadura ni agua, esa es la mejor forma "pisar peines"


Humberto Romero