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sábado, mayo 14, 2016

¿HUBO FRAUDE? ¿HABRÁ FRAUDE? (2)

 “Estamos viviendo una borrachera electoral, y creemos que es la panacea de todos nuestros males. Quiero que alguien tenga los pantalones de decirme en mi cara que nuestro sistema electoral no es vulnerable y que la voluntad del electorado puede ser variada y no respetada, en consecuencia. Aquí hay una serie de elementos tecnológicos y humanos que se utilizan para modificar la decisión real, que es manipulada en función de los intereses del régimen. Ahora bien, en ese escenario que tenemos, ¿se puede, y se debe, en consecuencia, apostar a un referendo revocatorio en el cual las condiciones siguen siendo las mismas?” La precisión de este amigo, licenciado en comunicación de la UCV, y no ingeniero de sistemas tal como me reconvino luego de la publicación de la primera parte de su entrevista, es quirúrgica, no da concesiones.
                “Aquí hay todavía infinidad de ‘políticos’ que juran que las benditas máquinas de votación son una versión digital de la virgen María: castas, vírgenes y puras. Te aseguran con su cara muy limpia que es imposible el que puedan establecer comunicación con otras herramientas de similar tenor. ¡No sólo lo dicen, lo creen! Sólo les digo que por favor estudien el trabajo de la profesora Isbelia Martín donde se demuestra que sí hubo conexión entre ellas y el CNE, lo cual está demostrado en el estudio que ella hizo de los logs de comunicación de la oportunidad en que se hizo el referendo del 2004.”  Reitera que el “cambiazo” comicial ha sido una constante, de la cual no escapó ni aún el reciente proceso del 6 de diciembre del 2015.
                “En una mirada rápida puedes ver que los rojitos siguen teniendo un apoyo del 40%, ¿quién cree eso? Eso me dice que ahí metieron las pezuñas. Por cierto, hoy deben estar arrepentidos de no haber respetado el método tradicional de representación porque entonces hubieran logrado mayor cantidad de diputados que los que ahora tienen. Y aquí aprovecho para comentarte lo que pasó el 6 de diciembre del 2015, no pudieron implementar la trampa porque como eran elecciones regionales y ahí cada quien si vigiló su voto, no pudieron meter cabras. Pero sigamos hablando de lo que sí escarbé a profundidad, y ese trabajo que ya te mencioné sobre las presidenciales Capriles-Maduro, ASPECTOS ESTADISTICOS DE LA AUDITORIA ELECCION PRESIDENCIAL 2013.  El resultado real fue alrededor de 51,5% a favor de Capriles y 48,5% de Maduro, sin cuantificar la votación en el exterior, cuando tú le agregas los votos de los que viven en Miami y en otros sitios, el resultado te pasa de 51,1% a 51,3%. Allí hubo de todo. Te pongo un ejemplo al voleo: la selección de los miembros de mesa se hace a través de un algoritmo que hizo el CNE para correr un supuesto programa aleatorio que los escoge. Al chequearlos encontré que 38,5% de los miembros de mesa eran miembros del PSUV. ¡Qué casualidad!, y 18,9% miembros opositores. Pero no se queda ahí la ‘casualidad’, resulta que 60% de los presidentes de las mesas eran miembros del PSUV. Seguramente tu amigo Henrique Capriles Radonski te dirá que no importa porque hoy todo el mundo es de oposición, y te dirá: ‘Ellos fueron miembros del PSUV alguna vez porque trabajaban en tal sitio, pero ya no son más del PSUV’. ¡Pinga! Están inscritos ahí”.  
                Retoma la evaluación del proceso comicial del 2012, hecho por Mercedes Febres Cordero, Bernardo Márquez y Alfredo Weil, para continuar desnudando las irregularidades cometidas. “Es imposible estadísticamente que encuentres centros donde hubo un índice de participación de 80% y que 95% de ese universo votante sufragó por el gobierno. Ahí es donde meten la trampa hereje. Esos centros son siempre muy pequeños, ahí hacen lo que les da la gana, porque fueron creados expresamente para hacer trampa”.
                Pese a un panorama tan poco alentador, asegura que como ya se optó por jugarse la carta referendaria –decisión que no cuestiona porque, insiste en remarcar, él no es político– hay una serie de exigencias que deben hacerse para poder llevar adelante unas elecciones reales. “¿Qué se puede hacer desde el punto de vista del sistema electoral, de los requisitos que debemos pedir como oposición, para que la voluntad popular se respete? ¿Qué vamos a exigir para que se acate? Muchos conceptos que te voy a emitir vienen de Alfredo Weil, ex rector del CSE, una de las personas, junto a Ezequiel Zamora, más respetable desde el punto de vista del conocimiento de nuestro sistema electoral. No conozco otros que conozcan más ese panorama y nos representen mejor”.
Me explica que la ONU estableció en 1948 a través de su DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DDHH que una elección es auténtica cuando se celebra periódicamente, por sufragio universal y secreto, u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.  “Que el voto sea secreto es que no sea posible determinar por quién se sufragó, y que sea libre.  La Carta Democrática Interamericana en su artículo 3 añade justicia y equidad, lo cual no es otra cosa que una condena al ventajismo que ha sucedido en las elecciones venezolanas. ¿Cómo era antes el árbitro electoral con la Constitución del 61? Se acogían los principios de la ONU y estipulaba que la legislación electoral aseguraría libertad, secreto del voto, y consagraría el derecho de representación proporcional de las minorías. También decía que los organismos electorales se integrarían de manera que no predominara en ellos ningún partido o agrupación política, se aseguraría su independencia en el ejercicio de sus funciones, y los partidos políticos concurrentes tendrían derecho de vigilancia sobre el proceso electoral. Ahora, ¿qué pasó en Venezuela de Chávez para acá? Se modificó la Constitución, de los cinco rectores electorales cuatro son del partido de gobierno, no hay equidad, y eso tenemos que transformarlo, para que sea justo con la proporción, nosotros deberíamos por lo menos lograr tres rectores. No podemos seguir con un CNE con 4 rectores del PSUV y todos sus organismos: Informática, Totalización, Cedulación, todo, controlado por el PSUV. Esos son cotos privados de caza de ellos nada más, eso no puede ser. Tiene que haber una renovación del CNE, eso lo tenemos que cambiar para lograr unos mejores resultados, es fundamental que los rectores representen la situación actual de los partidos políticos y tener participación en todos los organismos del CNE, no puede ser que todo esté en manos del PSUV”.
Me asegura que al eliminarse el financiamiento a los partidos políticos, se le dieron al gobierno ventajas económicas y logísticas insuperables ante las aspiraciones opositoras; se eliminó la presencia de los partidos en la directiva del CNE, y así se anuló el ejercicio del derecho de vigilancia, hoy restringido a auditorías limitadas con condiciones que impone el auditado, es decir, el CNE. “Y se eliminó la Fiscalía de Cedulación, única garantía de un Registro Electoral depurado y controlado por las partes. ¿Qué pasó al eliminarla? Era el organismo que definía cuánta gente va a caer finalmente en el Registro Electoral (RE), quién vota, cuántos votan. Con todas las deficiencias y todas las trampas que se hacían, era más limpio. Hemos visto crecer el RE exponencialmente, hay estudios que demuestran que hay más gente en el RE ¡que lo reflejado por el Censo! Hacerle una auditoría se puede a través de una muestra. Genaro Mosquera, profesor de estadística de la Universidad Central que lo ha estudiado pormenorizadamente, ha dicho los detalles de las anomalías que ha conseguido. En dicha auditoría es importante chequear que estés viviendo en un sitio y que existan los documentos de apoyo para certificar que eres venezolano. Ese es el primer punto: validar en auditoría esos dos aspectos”.
Otro detalle que considera vital es revisar la proliferación de nuevos centros electorales. “Vemos un rosario de chozas devenidas en centros electorales en cualquier lugar del país. Te pongo un ejemplo con uno en San José de Guaribe, estado Guárico, una estructura que ni de rancho es. Se demostró estadísticamente que en esos centros más aislados poblacionalmente, que están en un hueco, es donde hacen más trampa. No me cansaré de repetir que un referendo revocatorio en este momento respetará la voluntad popular dependiendo de lo que se logre en la negociación para su puesta en práctica. Tenemos que lograr que ellos se sienten a negociar o a dialogar, a discutir cuáles son las condiciones en ese referéndum. No se puede hacer una recolección alegre de las firmas, porque, como demostraron Guillermo Salas y Gustavo Delfino, serán utilizadas para atacarnos. Eso cualquiera con dos dedos de frente lo entiende, si das 4 millones de firmas dices dónde estás fuerte y dónde débil y allá te atacan. Lo menos que debe hacerse antes de entregarlas es estudiar donde no te firmaron, esas son las áreas donde tienes que protegerte más electoralmente, no las puedes dejar desguarnecidas”.
                A sus observaciones no escapa la plataforma tecnológica, las llamadas maquinitas. Asegura que las captahuellas le inspiran miedo al elector, quien no sabe si al oprimir la pantalla e ir a votar inmediatamente pueden identificar por quién él votó. “No olvidemos el principio no es solo que el voto sea secreto  si no que sea libre, es decir sin coacción.  Si yo soy empleado público y pueden detectar que voy a votar contra Maduro me freno. Otro es con respecto a la utilización de los laptops. No me opongo al uso de la tecnología, pero como un mecanismo para agilizar el proceso de totalización, de votación, de registro, a lo que me opongo es a su uso para coaccionar, amedrentar, lo que sea, a los votantes”.
                En cuanto a las laptops, dice que fueron utilizadas para saber en tiempo real quién había votado en cada centro electoral. “Eso le permite a ellos chequear su base de datos: ¿Firmó en el Revocatorio? Sí, ese es un voto menos, voto de la oposición. Y eso te explica las movilizaciones a última hora de la tarde, porque ellos ya sabían quién había ido a votar y por quién, entonces la eliminación de los laptops es también una condición que debemos imponer nosotros”.  Expone un caso concreto de lo ocurrido el 7 de octubre de 2012 y me muestra una planilla de la Guardia Nacional y la Guardia del Pueblo en la que un teniente Segura, cédula de identidad 17.052.222, aparece coordinando con representantes del PSUV la movilización de 1.930 personas hacia centros electorales de la parroquia Altagracia de Caracas. “Eso facilitaba la movilización y lo que llamo el fraude vía humana”.
No hay vacilación en su voz al exigir que la verificación de los votos esté en manos de la gente. “Eso es indelegable, tú puedes utilizar la máquina para agilizar el proceso pero la verificación de quien votó por quien, cuál fue la voluntad popular, es indelegable y eso está en el pueblo. En la auditoría está planteado que se hagan dos tipos: una es que se abran las cajas y se cuenten los votos, y eso está definido  dónde se debe hacer, pero comprobé que eso no se hizo ni en el 2 o 3% de los casos, ¿de quién es responsabilidad eso? No se abrieron las cajas, no se cumplió con la famosa apertura de las cajas, el 54% que tú oyes tanto que dice la ley, mentira, no se abrieron, por lo menos en la elección Capriles contra Chávez no se abrieron ni 5% de las cajas. Otra de las validaciones que se debe hacer y firmar en las actas, en la hojita que sale de la máquina de Smartmatic, y que concuerde el cuaderno electoral con los votos. Si la máquina de Smartmatic dice que en una mesa hubo 475 votos los testigos y  los representantes, todos, deben firmar y deben anotar porque esa es una validación del número de votos emitidos en esa mesa. Eso no se hizo en las elecciones de Capriles. ¿De quién es la falla? Es una falla de la oposición. Los testigos que están en la mesa deben verificar esto para que no te metan trampa, ¡es lo mínimo que pueden hacer! Solo se recogió un 2,5% de las actas de verificación ciudadana, ¿eso qué dice? Que no están haciendo su trabajo. Por eso es que suceden las malandrerías. Pero, ¿por qué pasa eso? Esto fue la elección de Chávez y Capriles, si a las 8 o 9 de la noche, cuando todavía estás en el proceso de validación y verificación de la votación te sale el CNE y te dice a las 9 de la noche: Ganó Chávez, y salió Capriles a aceptar ese triunfo, ¿qué hace la gente que está en las mesas? Tira la toalla. Yo estaba trabajando en un centro contabilizando y la gente empezó muy bien, pero en lo que vieron esto se fueron pa´l carajo porque ya él reconoció la derrota, ¿para qué nos vamos a quedar aquí? Si yo estoy en un centro en Caricuao, o en Mamera, qué sé dónde, ¿voy a seguir arriesgándome cuando estos carajos ya están celebrando? No, me voy pa´l carajo. Eso fue lo que pasó.  Sí, hay defectos y trampas que te hacen, pero hay también debilidades”.
Concluimos la conversación y en una hoja me va diagramando cómo se puede llevar a cabo el referéndum revocatorio. “Si y solo si se eliminan los componentes del sistema electoral que habilitan conocer en tiempo real cómo va la votación en cada centro electoral y mesa del país, las famosas laptops, ya que esto sólo sirve para darle una ventaja indebida al PSUV para movilizar a su gente. No hay discusión, ¿para qué coño sirve la laptop en la entrada? No hay una justificación de eso. Entonces, eliminémosla.  Del mismo modo con el captahuella, por cuanto no garantiza un elector un voto, y con esto se acaba la coacción al elector. En tercer lugar hay que comunicar de manera eficaz a miembros del comando, miembros de mesa, testigos y ciudadanos, la importancia del proceso de certificación ciudadana el día de la elección, vamos a verificar de manera efectiva, porque nuestros testigos han fallado, por ello es importante que captación, selección y adiestramiento de testigos sea revisado; sugiero como mínimo que se verifique su confianza política. Lo más importante de todo: que se abran todas las cajas de votación (100%) y verificar el resultado del acta de escrutinio versus las papeletas de votación antes de la transmisión. La verificación ciudadana es el único mecanismo observable que permite detectar posibles irregularidades o fraudes tanto manuales como informáticos. No puedes delegar la verificación de unos resultados en una máquina. ¿Qué es eso de 54%? No, no, no. Todas las cajas tienen que ser verificadas, todas y cada una. Si haces todos estos pasos y no reconoces de forma temprana un resultado electoral, la gente no se te va corriendo de las mesas. ¿Por qué reconocer un triunfo temprano? Los políticos tienen que decir: Nosotros estamos verificando, exigimos a nuestros testigos de mesa que se queden en los centros electorales. Si cumples con esto, que es lo mínimo, tienes medio cielo ganado. Si estas condiciones no se cumplen sería maldad realizar el referéndum porque no hay condiciones para que sea respetada la voluntad popular y ello solo conduciría a mayor frustración en la colectividad. Espero que de una buena vez prive la sensatez y se imponga el interés nacional sobre los beneficios particulares de ciertos actores”.

© Alfredo Cedeño


sábado, mayo 07, 2016

¿HUBO FRAUDE? ¿HABRÁ FRAUDE? (1)

 “La última elección limpia, como dijo Carlos Ortega, fue la elección de Chávez como presidente la primera vez, de ahí para acá todas han estado plagadas de vicios y yo tengo bastante que decir al respecto”.  Quien habla es ingeniero de sistemas, miembro de una de las tempranas cohortes en dicha disciplina de la Universidad Central de Venezuela, cerca de cumplir los setenta años, con varias posibilidades para instalarse en el exterior, está decidido a no irse del país pese a todos los riesgos.  Yo no voy a sumar uno más, así que reservo su nombre para mejor ocasión, pese a su disposición a revelar su  identidad. También dejo acá escrito, aunque deteste “los chistes explicados”, que sigo sin tener agendas ocultas y mi único interés es que quienes me leen puedan sacar sus propias conclusiones, libres de los eternos juegos tras bastidores de nuestras dirigencias.
“Mis amigos y colegas María Mercedes Febres Cordero, Bernardo Márquez y Alfredo Weil han hecho varios aportes, suficientemente fundamentados de cómo estos señores han hecho toda clase de fechorías para irrespetar la voluntad popular. Quiero primero abundar con Meche y Bernardo quienes hicieron el primero de ellos al redactar un trabajo que se publicó hace ya casi diez años en International Statistical Review, publicación del International Statistical Institute, fundado en 1885, la organización más antigua y con más prestigio en cuestiones estadísticas a escala mundial. Así que te puedes imaginar la cantidad de filtros, como buena publicación arbitrada, por la cual pasaron ellos para que su investigación fuera divulgada”.
Él habla de A Statistical Approach to Assess Referendum Results: the Venezuelan Recall Referendum 2004  (Un método estadístico para evaluar resultados de referéndum: el referéndum revocatorio venezolano 2004) donde Febres y Márquez, utilizando la data suministrada por el propio Consejo Nacional Electoral (CNE), se dedicaron a escarbar, basados en una serie de mecanismos estadísticos, en la búsqueda de posibles anormalidades. Asegura mi informante que a ellos se les dispararon las alarmas cuando encontraron centros electorales, con cinco mesas, en las cuales se producían sustanciales diferencias en los resultados de una y otra estación para votar. “Es absolutamente imposible, desde el punto de vista matemático y estadístico, que tengas en el mismo sitio un escrutinio donde la oposición obtenía 60% y en otro 40%. ¡Eso si es una demostración de una irregularidad!, y es donde ellos aplicaron lo que se conoce como un test de medias, y donde dijeron: Esto una prueba de que hubo anomalías. Y se dieron muchos centros de votación con cifras similares”.
Él, que conoce mi lerda condición cuando de cuestiones numéricas se trata, me explica con paciencia franciscana que si tomas las cifras de un centro de votación donde, por ejemplo, el promedio es de 53% eligiendo la opción opositora, y notas diferencias significativas entre las distintas mesas electorales que integran dicho punto, hay algo extraño. “El concepto básico es que si lanzas una moneda al aire veinte veces, te pueden salir catorce caras, y seis sellos; pero si la lanzas 450 veces te tiene que salir más o menos 225 y 225, ¡alrededor de!, por supuesto, salen 230, 220, pero alrededor de ese número, estadísticamente eso se puede medir. Ahora, sí lanzas una moneda 450 veces y te salen 350 caras, dices: Esta moneda está mala, o estoy haciendo algo para que salga cara o salga sello. Eso se llama desde finales del siglo XIX test de media, o test de Pearson, o test de chi-cuadrado. El punto es que no puedes conseguir diferencias importantes en un mismo sector, porque si aceptas diferencias importantes entre las distintas mesas, que los porcentajes son distintos, es como aceptar que hay alguien parado en la entrada del centro electoral y dice: Los votantes del SI diríjanse a la mesa 1, 2 y 3; y los votantes del NO a la 4 y a la 5. Eso no se puede dar, y de ocurrir se ven discrepancias significativas, porque hubo alguien que dirigió votantes o votos hacia las distintas mesas”.
Me asegura que su intención es hacer una contribución. “¿Aportar algo para qué? Para minimizar el impacto negativo o como se diría al estilo de Henry Ramos Allup, tan de moda  en estos días, para evitar las malandrerías del régimen. No me voy a meter en la decisión política de ir o no al referéndum revocatorio, ya hay una decisión tomada: vamos al referéndum revocatorio, lo que se trata es de decirles las advertencias que nosotros tengamos que decir, porque yo sí creo, igual que Carlos Ortega, como también lo cree Meche, Bernardo y Alfredo Weil, un amplio conocedor del sistema electoral, que de todas las elecciones que se han hecho, la última limpia fue la de 1998. Pero, insisto, mi posición no es cuestionar la decisión política. Yo no soy político. Mi intención es apoyar para minimizar el impacto de todas las cosas que puede hacer el régimen para cambiar la decisión popular en el referéndum revocatorio, ese es el tema.”
Admite ser un admirador de la vocación policial y el trabajo de los agentes de la ley, pero que esa no es su inspiración. “Ese no es mi fuerte, yo puedo decir: He detectado estas anormalidades, pero no me pidan que haga trabajo detectivesco, y decir quién las cometió, o que yo presencié, o esto lo hicieron los cubanos y el jefe de la mafia era Fulanito de Tal, repito: no soy detective. Ocurre que nuestros comandos políticos están llenos, como tú bien lo sabes, de abogados, algunos muy respetados, y muchos de ellos penalistas, entonces quieren ver quién fue el que cometió el fraude. Ninguno de nosotros puede responder eso. Yo presencié a finales del 2004 a Enrique Naime preguntárselo a Bernardo Márquez, menos mal que lo agarró de buenas, quien le respondió: ‘Pero es que yo no soy detective vale, si tú quieres una prueba fiel de esto, pide los cuadernos electorales, y allí vas a poder ver que los votos que te están reflejando algunas actas no corresponden’. Para explicártelo en otras palabras, lo que nosotros hemos hecho con todo esto es como cuando llega un forense y hay un muerto, él te dice si murió de una muerte natural, y dice: No, este señor fue asesinado, no me pida a mí decirle quién lo asesinó, no lo sé, pero este no murió de infarto, a este le han clavado puñaladas por todos lados, le dieron golpes, le hicieron de todo para que se muriera. Eso es lo que puede decir.  Y yo te digo con toda responsabilidad que la voluntad popular venezolana ha venido siendo tasajeada inclementemente en las elecciones.”
Esta persona no sólo cita el trabajo de Febres y Márquez, así como otro que ellos hicieran junto a Alfredo Weil en años recientes, también menciona el trabajo de la doctora Isbelia Martin, profesora de la Universidad Simón Bolívar, que fuera publicado en Statistical Science, publicación del Institute of Mathematical Statistics, Venezuelan Presidential Recall Referendum (2004 PRR): A Statistical Analysis from the Point of View of Electronic Voting Data Transmissions, (Referéndum revocatorio presidencial venezolano 2004: Un análisis estadístico desde el punto de vista de las transmisiones electrónicas de datos electorales). En dicha investigación la profesora Martín demuestra una serie de irregularidades sobre la transmisión de los datos electorales durante el referéndum del año 2004.  Debe señalarse que para su estudio ella revisó la data de 18.692 máquinas de votación, lo cual representa 98,05% de las 19.064 utilizadas en el mentado revocatorio.  Entre sus conclusiones destaca lo siguiente: la presencia de una dependencia lineal de bytes de datos transmitidos en las votaciones en ambas direcciones en la comunicación entre servidores y máquinas sugiere que los votos fueron intercambiados en un grupo de máquinas.
Nuestro informante además de mencionar la obra de la profesora Martín, abunda con el elaborado por Luis Pericchi y David Torres, del Departamento de Matemáticas de la Universidad de Puerto Rico, quienes estudiaron el fenómeno de la repetición de los números en el referendo. Ellos, por otro medio, distinto al de Febres y Márquez, demuestran que hubo anomalías. Es así como en las conclusiones de su investigación afirman: Los resultados electrónicos de los votos a favor del NO en el referéndum violan la Ley Newcomb-Benford del Segundo Digito. Esto es sorprendente, ya que los votos manuales a favor y en contra, así como los votos electrónicos a favor de la oposición, se ajustan a la ley razonablemente bien.
Del mismo modo muestra para señalar fallas electorales evidentes otro trabajo de Febres y Márquez, pero junto al ex rector del desaparecido Consejo Supremo Electoral Alfredo Weil, Elección presidencial en Venezuela 2012, una evaluación integral donde son señaladas una larga sucesión de incoherencias electorales. Y afirma que la conclusión principal del estudio es la Ley decreciente de la oposición: en la medida que aumenta la probabilidad de rechazo a la información oficial dada por el CNE, disminuye el porcentaje de votos de la oposición.
Me asegura que toda la dirigencia opositora ha sido informada en su momento de todas estas anormalidades y está convencido de que hay un grupo que ha estado más reacio a aceptar este tipo de metodología. “No es porque han estudiado el problema, sino porque no lo han estudiado o no lo entienden. Para serte sincero, creo que hay dirigentes que prefieren vivir con un problema sin solución, que con una solución que no entienden. Ese ha sido el principal problema, y debo decir que la clase dirigente actual del país dista mucho de ser lo que era en épocas pasadas. No pueden negar que todos han estado al tanto de la estafa electoral de la que ha sido víctima Venezuela. De esto está informado Raymundo y todo el mundo, o los que ellos han delegado, Primero Justicia, la MUD, todos ellos lo han visto, todos y cada uno. No se le ha presentado a la Iglesia, a líderes o dirigentes eclesiásticos, ni a los militares”.
Sus palabras son corroboradas por Raúl Jiménez y Manuel Hidalgo, investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid, quienes publicaron el 27 de junio del 2014 en PLOS ONE, órgano divulgativo de la Public Library of Science su trabajo Forensic Analysis of Venezuelan Elections during the Chávez Presidency (Análisis forense de las elecciones venezolanas durante la Presidencia de Chávez), en el cual concluyen: “En suma, encontramos patrones estadísticos anómalos consistentes con un hipotético fraude electoral en el referéndum revocatorio de 2004 y todas las elecciones y referendos entre 2006 y 2012”.
Son numerosos los estudios científicos que han aparecido en diferentes publicaciones especializadas, infinidad de veces se les han mostrado a los políticos criollos, quienes han vivido en carne propia el desfalco. Mi amigo me muestra una presentación titulada ASPECTOS ESTADISTICOS DE LA AUDITORIA ELECCION PRESIDENCIAL 2013 y de allí toma como muestra un centro electoral del municipio Baruta, parroquia Las Minas de Baruta, centro: 131603007, escuela básica nacional Las Minitas. “Ahí, en las elecciones presidenciales de 2013, Capriles y Maduro, Capriles saca 45,6% en la mesa 1 y 56,4% en la mesa 3, si hay una diferencia de más de 10 puntos ahí lo que se concluye es que los porcentajes de Capriles por mesas fueron alterados. Eso no puede darse estadísticamente en un sitio donde prácticamente es cara o sello, no puede haber 45,6% en una mesa y 56,4% en otra.  Cuando estudias la participación en cada una de esas mesas, que es el número de electores entre los votantes, en la mesa 1 votó 81,8% de las personas, de acuerdo al CNE, en cambio en la mesa 3 fue el 68,5%. Y al revisar los datos conjuntos de participación y votación de candidatos, ves que donde hubo mayor participación, en la mesa 1 con 81,8%, fue donde sacó menos Capriles, y donde hubo menos participación, mesa 3 con 68,5% de participación, Capriles saca 56,4%. ¿Qué te dice el sentido común? ¡Que te metieron votos en la mesa 1! Si sacas cuenta fueron como 50 personas más que votaron en la mesa 1, pero qué casualidad, que favorecieron a Maduro, 13% más de votos y todos esos votos iban para Maduro. ¿Hubo o no hubo una anormalidad?”
Me explica que este caso es el típico evento donde la anomalía es humana. “Yo no sé decirte, para serte honesto, si fue que metieron físicamente 100 personas más, 50 en la mesa 1 y 50 en la mesa 5, o fue que el presidente de la mesa tocó la teclita taca, taca, taca, pero fue humano. Ahora quiero mostrarte en el municipio Cristóbal Rojas, parroquia Charallave, centro 131201012, Unidad Educativa privada Sagrado Corazón de Jesús, donde la participación fue de 83,9%, en esas 5 mesas que fueron 84% en la mesa 1, 84,5% la 2, 81,2% en la 3, 84,4% en la mesa 4 y 85,1% en la 5, casi todos están en 84, exceptuando el de la mesa 3 que fue 81,2%, pero esas son las desviaciones que esperas se produzcan, pero aquí hay otra cosa que revisar. Ya no la participación ahora es la opinión política, cuando la participación es más o menos igual, pero la decisión, la opinión política, tiene el siguiente comportamiento, en la mesa 2 Capriles obtiene el 46,5%, pero en la mesa 5 obtiene 61,2% tiene una diferencia de 14,7%. Ahí hubo una anomalía, eso no puede suceder. ¿Qué pasa aquí? Dado que votaron más o menos la misma cantidad de personas, pero hubo una alteración de la voluntad política esa fue una trampa tecnológica. Esto fue por uso de tecnología de telecomunicaciones. La gente oprimió que quería votar por Capriles, pero ellos cambiaron su sentido. A la máquina le cambiaron los resultados, ellas son bidireccionales, y todo el mundo lo sabe que lo son, son unas computadoras, igual que la que yo tengo, recibe y yo te envío información, yo recibo la que tú me das, es bidireccional, y me conecto con un router, es wireless, es tan sencillo como eso”.
Las cuentas van mostrando indicios de un fraude masivo, el cual me asegura no es nuevo. Él ahora recurre al trabajo de Febres Cordero, Márquez y Alfredo Weil ELECCIÓN PRESIDENCIAL EN VENEZUELA 2012, UNA EVALUACION INTEGRAL de dónde saca la siguiente información: “El 2005, en medio de una crisis política que llevó a la oposición a retirarse de las elecciones, el CNE admitió ser auditado por el Centro de Asesoría y Promoción Electoral (CAPEL) dependiente del Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH), con sede en Costa Rica. Esa auditoría previó un módulo de COTEJO DE ACTAS DE NACIMIENTO, de una muestra representativa del RE; precisamente lo que hacía, una a una, la Fiscalía de Cedulación. El resultado de ese cotejo lo describe CAPEL así: ‘Cuando se obtuvo el nuevo listado en forma individualizada por cada caso, con los datos provenientes de ONIDEX, se constató que del total de la muestra, 5.571 casos contaban con la información solicitada completa; 6.696 no la tenían o no era claro el lugar de inscripción del nacimiento y quedaban pendientes de entrega por parte del CNE 533 casos rezagados por el proceso de búsqueda de la información’ Es decir, el CNE-ONIDEX no estuvo en capacidad de justificar 56,48 % de los casos de la muestra solicitada.”
Lo menos que siento al ver todas estas evidencias es vértigo. La pregunta que no puedo dejar de hacerme y hacerle a él es: ¿Ante todo este panorama se puede seguir apostando a una solución electoral para salir de este pantano donde estamos ahora mismo?  En próxima entrega les diré lo que hablamos de la vulnerabilidad del sistema electoral venezolano, de las deficiencias de los partidos en materia comicial y, lo más importante, cuáles son las medidas requeridas necesarias para minimizar las anomalías contra la transparencia en la decisión de los votantes.

© Alfredo Cedeño


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