Condimentados con cariño
y horneados con amor
así van mis panes
oliendo muy despacio,
llenos de amor de niño
endulzados con mi candor
y graduados de capitanes
dueños de mares y espacio.
Llevan migas de dulce aliño
rellenos de trozos de estupor
con el corazón como el armiño
y reventándose del sabor,
no piensen en dejarlos fríos
llévenselos ya de prisa
y junto a los sueños míos
les regalaré mi sonrisa.
© Alfredo Cedeño

