sábado, septiembre 07, 2013

CRUZ

El abuelo dice que ella manda sobre la Vía Láctea
y en sus brazos cabe el infinito dormido,
el nieto se acurruca en los de él y gravita feliz
mientras sueña con un reino de algodón de azúcar.


© Alfredo Cedeño

17 comentarios:

Elizabeth Hidalgo Osuna dijo...

Tus palabras son una evocación en el tiempo!!
Gracias amigo!

Anónimo dijo...

Hermoso don Alfredo, felicidades y favorito.

Enrique Pilozo Campuzano

Anónimo dijo...

¡Precioso Alfredo! Me ha encantado ese contraste entre lo que le dice el abuelo y lo que hace el nieto, para quien el refugio y universo es él. Abrazote.

Amaia Villa

Anónimo dijo...

El texto es una belleza don Alfredo. Se supera usted mismo. Abrazos.

Araminta Solizabet Gálvez García

Anónimo dijo...

Me sorprende Cedeño, me encanta, un abrazo!

Maria A. Mónaco

Anónimo dijo...

¡Qué bonito es soñar, Alfredo! Y que estampa tan sensorial nos retratas.- Un abrazo

José Rodríguez Infante

Anónimo dijo...

Alfredo está genial!.
¡¡Mis abrazos de flores azules!! (para no desentonar)

María A López

Anónimo dijo...

que cosa mas tierna, dulce.....parece una canción de cuna...

Hilda Breer

Anónimo dijo...

De mucho gusto, amigo. Abrazo

José Valle Valdés

Anónimo dijo...

Bello poema, muy bien ilustrado.

Renee Valqui

Anónimo dijo...

Es hermoso tu poema y fotografía, cuanta sensibilidad, gracias. Un abrazo.
Mª Dora Méndez García

Anónimo dijo...

Bello, por un mundo que todos perdemos con la edad y que traes de vuelta.
Cuídate, Alfredo.

Rafael Indiano (Rafael Indi)

Anónimo dijo...

Ahora sí hermano, te ganaste una estrella en la frente, de verdad Alfredo, que binomio tan logrado, más estrellas y abrazos, un cielo.

Mario Islasáinz

Anónimo dijo...

Amigo Alfredo que decirle a un maestro cuando lo que hace es genial, solo una palabra "GRACIAS" por llenar mi espíritu de felicidad, un abrazo fraterno amigo.

mario cesario

Anónimo dijo...

Hermoso matrimonio, como diría Blake, entre el cielo y el infierno. En este caso, entre el Infinito y el mundo mortal.

Juan Alberto Pérez Chanduví

Anónimo dijo...

Veo veo... un contraste y al mismo tiempo un excelente paralelismo entre los dos pares de versos. Qué bueno, Alfredo... Un abrazo.

Luisma Giménez Manglano

Anónimo dijo...

Mi hermano y amigo, tus versos siempre me saben a sencillez y de una calidad que va con la fuerza de lo natural. Esa es tu fuerza y yo me complazco en ella.
Dios te bendiga y un fuerte abrazo.

Rodolfo de Jesús Chávez