sábado, enero 28, 2017

AQUÍ NO SE HABLA MÁS DE CHÁVEZ


                Mi país es mágico, he dicho en diferentes ocasiones y escenarios que es la verdadera cuna del surrealismo. ¡Qué Breton ni que niño muerto! Venezuela es la génesis de los dibujos animados, Walt Disney seguramente hizo un viaje desconocido por sus biógrafos a nuestras tierras y fue cuando descubrió que los animales podían hablar. Seguramente contempló con asombro gringo a algunos representantes de nuestra fauna política; quizás entabló conversaciones con algunos conspicuos representantes de nuestra casta militar, en la cual los rebuznos son de rancia data.
                Esto es lo que pienso cuando leo la orden impartida por ese renacuajo altisonante que llaman Diosdado Cabello. El mencionado teniente, con aires de Clausewitz tropical venido a menos, en su bodrio televisivo, ese mismo que él pretende sea un programa, escupió a cámara que en oficinas, taxis, misión vivienda, y cuanto usted pueda imaginar se colocara un cartel con la frase “Aquí no se habla mal de Chávez”. ¿Aquellas damas que me leen se imaginan que en un arrebato de pasión, dejándose llevar por sus sanos instintos, decidan lanzarse “un barranco” con un galán y al llegar a sus zonas pudendas toparse con un cartelito de ese tenor?  Si fuera mi caso y me lo encontrara en unas pantaleticas estoy seguro de que ni con ayuda de sildenafil, o cualquiera de sus  sucedáneos, podría honrar mi virilidad.  
                Definitivamente, en Venezuela el asombro no tiene cupo, es imposible encontrarlo. Órdenes como esta solo nos hablan de la desconexión absoluta que hay entre nuestra élite política y lo que somos. El caudillo de El Furrial, pretende con su habitual torpeza conminar a que el país entero deje de ejercer la muy arraigada y lenguaraz costumbre de despellejar vivo, con frases y refranes, al que bien se lo merezca.  El monarca del alcaloide, según han informado los medios de comunicación internacionales, ya que los nacionales están impedidos de hacerlo gracias a la mordaza que una sumisa corte de “justicia” les impuso, el mismo a quien el difunto intergaláctico tildó de “ojitos bellos”, pretende jugar duro y termina haciendo un deprimente papel de bufón desflecado. A fin de cuentas no trata más que de “salir en la foto” a como de lugar, actitud que no es nueva en él, ya desde aquellos tiempos de la primera campaña del comandante eterno se le veía asomarse cual salamandra sobre su hombro derecho.  
                Tan lamentable como la pretensión del mencionado chafarote es el silencio melifluo de quienes se presume encabezan a sus adversarios políticos. La respuesta a semejante imbecilidad fue orgánica, y la ciudadanía rasa hizo suya la afrenta y por supuesto que ha seguido, y seguirá, hablando mal del difunto, del proponente y toda su parentela, así como de Gofiote, y de la misma MUD que más muda que nunca ha sido incapaz de siquiera saludar a la bandera, y quienes muy pronto pedirán, con el aplauso ensordecedor de sus plañideras y corifeos, que se ponga en todos lados uno similar que diga: Aquí no se habla mal de la Unidad.
                Por lo pronto, y para no dejar dudas sobre ello, todos seguimos hablando a viva voz, unos, o con las previsiones del caso, otros, sobre el desconsuelo que nos embarga desde que esa tropa de indeseables logró llegar al poder. Las voces que comenzaron como un murmullo hoy son una tempestad que no se puede callar con la frase de un ignorante envalentonado. Y llegará un día en que diremos todos a grito pelado: ¡Aquí no se habla más de Chávez, ni de su madre ni de toda su generación!

© Alfredo Cedeño

1 comentario:

zulma dijo...

Si, ya los jalabolas del régimen los han colocado en registros y notarias, por lo menor es lo que he visto, y es peor porque la gente al comentar el papelito, llega y se encadena y comienza el llantén de todos los días. yo con ignorarlos a todos ellos tengo y no me choca que la genet pierda el tiempo en nombrar a esas plagas .