A la solidaria izquierda internacional…
En el fondo de sus calladas bocas
sus oscuros corazones encienden velas a Stalin,
y aseguran estar muy cerca de los trabajadores.
Niñas asesinadas y muchachos violados con fusiles son
naderías
y ante eso la solidaridad ideológica no se puede detener,
poco importa rasgar las alas de la inocencia .
¡Diez mil satanases los arrastren en el fondo de su
mezquindad!
© Alfredo Cedeño

