viernes, abril 07, 2006

ARRIBO

En las noches aparecen los delirios,
tus manos me escurren canciones
y tu boca se presenta a cobrarme.

Llegaste suave, esbelta y altanera,
como una cinta bermeja de pimentón
encima de una paella sin memoria.

Apareciste de busto breve y preciso,
como las cayenas abriendo temprano
en las albercas grises de los parques.

Me derribaste con impulsos suaves
como las cenizas que llegan a Sicilia
en los días de alboroto del Stromboli.

© Alfredo Cedeño

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Qué hago? Si aún no he podido arribar, mis ojos llenos de telarañas y mis pistilos intoxicados, sienten la lava del Etna...y tú junto Rossellini esperándome en el Stromboli...o ¿Es que acaso estás en el café de la esquina?