domingo, abril 16, 2006

RETO

La muchacha monta su pierna sobre el muchacho
en un banco que derrite pudores sin palabras
y de un tajo arranca en las pupilas vecinas
las penas que cercan sus ingles y las de él.

Se hacen cirios que naufragan sin medallas
en una Caracas que cada día nos duele más
sin crímenes perfectos que callen las calles
y podamos seguirnos viendo vivos en ellos.

Que lancen sus coches y almas frías desveladas
para irlos sacudiendo con la carne firme
de los miedos que no se acuartelan
y saben ganarse en desafíos los gestos libres.

Por eso, esta Caracas desafiante se besa
en las piernas doradas de la manceba
que cabalga al abordaje a su muchacho
en los asientos públicos del corazón citadino.

© Alfredo Cedeño

1 comentario:

Anónimo dijo...

Caracas?...Venezuela?