miércoles, noviembre 08, 2006

CANCIÓN 3

Mientras la voz subía sin alardes grises
una melodía desnuda de poses agrestes
llegaba a la tarde de Madrid con otoños.

Mientras los paisanos deambulan azorados
buscando una armonía de pasos en compás
como caderas de esclavos sin cadenas.

Mientras una mano colocaba versos al sol
un acordeón lloraba sin comprobar dolores
con la suave desesperanza de un beso ruin.

Mientras sus labios torvos atrapan el aire
una estampa del Orinoco salta en un bote
que viene desde los recuerdos mas puros.

Mientras una guitarra sonaba en la plaza
las esperanzas supieron hacerse silbidos
rompiendo las balas sin destino ni rabia.

® Alfredo Cedeño

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Alfredo, todos tus últimos escritos
es la mejor manera de sacudirse
el estres de esta vida loca que llevamos todos

Eres un escritor con una con un amplio repertorio de temas
por demás, todos hermosos

Te auguro un futuro pleno y en armonia con todo lo que te rodea

Besos

Anónimo dijo...

Alfredo,

MIENTRAS leía tus líneas me imaginé sentada en la plaza oyendote susurrar en mis oidos tu hermosa poesía.

Un beso
Gata

Anónimo dijo...

Chico...
me encanta este poema, canción... sublime!

Adri

Anónimo dijo...

El violoncello no se oía por tantas balas silbadas y besos ruines. Lei sus labios y escuché la canción. En armonía con un dolor. Ch.