jueves, agosto 14, 2014

ASTROS

Las estrellas no dejan de salpicarnos la piel,
son heraldos de emancipación permanente
con los que aprendimos a balbucear y correr,
para derrumbar déspotas con blancos trazos.


© Alfredo Cedeño 

2 comentarios:

María Mónaco dijo...

Bellísimo, me encantó. un abrazo amigo!

Claret Flores dijo...

Hermoso Alfredo, cada una de tus palabras le dan vida a tus textos y fotos. Besosss