martes, junio 04, 2013

ENSIMISMADA

Desde el borde de la verja miró:
de aquel lado un mar la tragaría
de este otro el cemento podría molerla…
Optó por abrazarse a sí misma
y al cruzar sus brazos cerró la vida
para columpiarse eternamente.


© Alfredo Cedeño


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Preciosa metáfora.

Ylleny Rodríguez

Anónimo dijo...

Bello e impactante como siempre!, me gustó muchísimo, cariños

anhir

Anónimo dijo...

Que bonito. Gracias Alfredo. Gracias por estos momentos.
Saludos

Andre laplume.

Anónimo dijo...

Perfecta descripción de la postergación de lo inevitable.
Muchos saludos y bendiciones.
Dora.