sábado, junio 01, 2013

VENOSAS

Al tuntún de la rochela que ambas prohijaron
surcaron un mar de largas y húmedas lanzas,
ni los feroces mordiscos que las marcaban
lograron apaciguar sus coquetos bamboleos. 


© Alfredo Cedeño



1 comentario:

Anónimo dijo...

Risa y besos implícitos.

Ylleny Rodríguez