sábado, abril 02, 2011

ROSTROS TRUJILLANOS

Trujillo es tierra de caras limpias, de gente que se enjuaga los desencantos en los chorros que bajan haciendo cabriolas por las faldas de sus montañas. Aquí las criaturas arrean un pichón de vaca –como acostumbro decirle a los terneros- con un gesto de adulto prematuro que no logra opacar su inocencia de candidez conmovedora. Es donde los mayores tratan de disfrazar –con escaso éxito- sus guiños permanentes a la ventana de una infancia que no saben abandonar; y por ello suelen desenvainar con gesto pudibundo una hoja de palma que es también garita desde la que sus ojos acuchillan de asombros al cielo.
Este es el territorio donde las letras se desesperan porque no saben cómo describir este entorno y no tienen otro remedio que dejarle el paso franco a las imágenes…

© Alfredo Cedeño








2 comentarios:

MARITZA dijo...

Exelente relato le imprimes sentimientos y dejas en el lector, la verdadera vivencia de lo que escribes, ademas
transportas la imaginacion al hecho real.
felicitaciones.

maritza

luzia dijo...

ME ENCANTA TODO LO QUE ESCRIBES Y COMO LO HACES . MIL GRACIAS ALFREDO