sábado, octubre 06, 2012

CUBIERTAS


De mi cáscara a tu concha hay un mundo de texturas
y de mi coraza a tu tersura va una gavilla de ternuras,
ambos chisporrotean desde la espesa bruma azabache
donde se susurran gemidos con tersa y elusiva avidez,
juegan esperando que nácar y sangre los emborrache
y mantener seguro el cielo que ganaron con timidez.

© Alfredo Cedeño

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hermoso !!! Me surge el deseo de ser un tomate!!!! Un abrazo.
DB.

Amaia Villa dijo...

Muy muy hermoso, este juego de texturas, ternura, nácar y sangre. Envidiable y merecido ese cielo ganado del último verso.
Un abrazo fuerte

Amaia

José Valle Valdés, Pichy dijo...

De mucho gusto, amigo,con esa forma de decir tan tuya.

Abrazos

Anónimo dijo...


Increíble, pero complementarios.