jueves, abril 04, 2013

QUEBRADURA

Hagan lo que hagan
la flor siempre subirá
hasta hacerse luz.

Tratarán de secarla
para al final resucitar
encima de su tumba.

Quebrarán sus pétalos
partirán su grácil tallo
y siempre será hermosa.

© Alfredo Cedeño

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Amigo Alfredo, la armonía entre foto y poema es exquisita, felicitaciones

Reinaldo Bustillo Cuevas

Anónimo dijo...

Esta vez –como alguna otra– te has lucido, Alfredo; la foto es un verso más en cualquiera de las tres estrofas de tu poema. Mi favorito.

José Rico

Anónimo dijo...

Magnífica imagen y magníficas palabras, Alfredo. Incluso en las peores circunstancias, en algún rincón, y a pesar de sus heridas, florecerá la bondad y la belleza. Así sea.
Un abrazo.

Luisma Giménez Manglano

Anónimo dijo...

Alfredo me encantan poesía y fotografía, sobre todo las dos primeras estrofas. Un abrazo.

Araminta Solizabet Gálvez García

Anónimo dijo...

Que símbolo más hermoso para la mujer!!! " Hagan lo que hagan
la flor siempre subirá
hasta hacerse luz.

Zafira

Anónimo dijo...

Me encantó hermano, te confieso me sacudió el verso "encima de su tumba", pero increíblemente verosímil, abrazos Alfredo, muchos.

Mario Islasáinz

Anónimo dijo...

Su esplendor para los ojos de quien sabe mirar . Vilma Cantagallo

Anónimo dijo...

La foto es un poema visual impactante, no necesita versos solamente un título que podría ser más largo,

Renee Valqui

Anónimo dijo...

La Naturaleza, una vez más,por encima de todas las cosas.- Oportunismo fotográfico, Alfredo.- Enhorabuena.- Un saludo

José Rodríguez Infante

Anónimo dijo...

¡Me encanta! Ya sabes por qué. Un abrazo y favorito.

Amaia Villa

Anónimo dijo...

Hermoso y expresivo, me ha gustado mucho, sobre todo el inicio en donde expresas la idea que:
la flor siempre subirá
hasta hacerse luz.

un gran abrazo!

Maria A. Mónaco

Anónimo dijo...

Hermosos versos complementos de la hermosa fotografía.

Antonia María Carrascal

Anónimo dijo...

Joder, Cedeño, para sacar esa foto hay que ser muy creativo.Saludos.

Néstor Belda