sábado, octubre 19, 2013

CAMARADAS

Ambas conocieron tiempos cuando vencían al aire
y las ráfagas eran arrullos que las mecían cómplices 
fueron forraje de veranos y bandidas del invierno
ahora se rinden al pavimento con limpia entrega
y esperan por el viento que les resucite el vuelo.


© Alfredo Cedeño


1 comentario:

zulma dijo...

Realmente tu espíritu y tu mente están llenas de detalles , algo tan simple como una hoja de color otoñal y una pluma y sale un escrito . Gracias Alfredo ,
Zulma