domingo, octubre 20, 2013

BLANCO

            Quiero confesarles que cada semana es para mí un duelo que se ha de llevar a cabo cada sábado cuando debo enfrentarme contra el llamado síndrome de la hoja en blanco. En este caso debería escribir el del post en blanco… Esta semana decidí que lo abordaría precisamente escribiéndoles sobre ese color.
 
            No pretendí emular a Mario Benedetti con aquello de:
página en blanco
aquí te dejo todo
haz lo que quieras
espabílate
o por lo menos organízate

yo me echaré una siesta
ojalá me despiertes
con algo original
y sugestivo
para que yo lo firme.
Y no le quise imitar porque a él le celebraban cualquier vaina, que por lo general le quedaban muy bien, he de decir; pero a mí me lapidarían por vago lo cual, también he de reconocer, no deja de tener su parte de verdad.  Así que, como el tema fue decidido hace varias horas, entremos en materia.
 
            La definición que nos da el honorable mataburros reza así: blanco, ca.(Del germ. *blank; cf. a. al. ant. blank).1. adj. Del color que tienen la nieve o la leche. Es el color de la luz solar, no descompuesta en los varios colores del espectro. Aquí quiero hacer un alto para señalar el origen de la palabra, ya que en nuestra lengua castellana blanco comenzó a ser utilizado en el siglo XII, aseguran que alrededor del año 1140. Antes de ello, les explico, en protogermánico blangkaz significaba brillar, deslumbrar, de ahí se pasó, según explica el diccionario antes citado, a blank, palabra que usaban los germanos cuando hablaban de sus cabalgaduras de color más claros. Tiempo más tarde esta voz mutó a blancus, que provenía del latín tardío.
 
            Si nos vamos al Diccionario Akal del color de Rosa Gallego y Juan Carlos Sanz, leemos: “Blanco es un color acromático, de claridad máxima y de oscuridad nula, que se percibe como consecuencia de la fotorrecepción de una luz intensa constituida por todas las longitudes de onda del espectro visible, por tres longitudes de onda (larga, media y corta) o por dos longitudes de onda complementarias. Se asemeja al color de la nieve, aunque otras sustancias de máxima reflectancia, como la magnesia y la baritina (sulfato de bario), resultan ejemplos más específicos del color blanco.”
 
Creo que, sin pretender restar méritos a lo enjundioso de su obra, a Gallego y Saanz se les olvidó incluir la referencia alada que de niños oíamos de nuestras abuelas:
Palomita blanca
copetico azul
llévame en tus alas
a ver a Jesús.
Tampoco incluyen la condición que refiere Alfonsina Storni en “Tú me quieres blanca”:
No sé todavía
por cuáles milagros,
me pretendes blanca
(Dios te lo perdone),.
 
            Símbolo de la pureza y la inocencia, de la paz y la tregua, ha sido utilizado por el hombre siempre. Los egipcios lo fabricaban con silicato de magnesio hidratado y nácar en polvo, por lo que era un producto que sólo empleaban los muy poderosos.
 
Por su parte Teofrasto, Vitruvio y Dioscórides, quienes vivieron entre el siglo IV antes de Cristo y el primero de nuestra era, describieron cómo lo preparaban en aquellos días: suspendían platos de plomo sobre vapor de vinagre, que después sumergían en estiércol –si leyeron bien: en cagajones– durante dos meses; al cabo de los cuales raspaban el material, blanco por supuesto, formado en su superficie: Este procedimiento se repetía hasta que los platos se acababan; y fue utilizado por milenios, el producto fue llamado albayalde o blanco de plomo, que se sabía era una sustancia tóxica.
 
Se sabe por Plinio el Viejo que en el siglo I de nuestra era, los griegos hacían el tinte blanco melinum sacando un polvo de las vetas de las montañas de las islas Melos y Samos, que era muy bueno para cicatrizar heridas. Tal vez si el compositor boricua Pedro Flores, lo hubiera conocido  lo habría empleado para curar sus heridas que refleja en su bolero “Blancas Azucenas”:
Ya no he de verte más
para cuando mueras
Aun guardo las dos blancas azucenas
que me diste al despedirte de mi


            Y ya que hablo de canciones no puedo evitar recordar la ranchera que el mexicano José Alfredo Jiménez, quien se adelantó en la temática e intención por varios años a Simón Díaz y su Caballo Viejo, con:  
De mis ojos está brotando llanto
a mis años estoy enamorado
tengo el pelo completamente blanco
pero voy a sacar juventud de mi pasado…
 
            Otra pieza que me salta a los recuerdos es “Pueblo blanco” de Joan Manuel Serrat:
Colgado de un barranco
duerme mi pueblo blanco
bajo un cielo que, a fuerza
de no ver nunca el mar,
se olvidó de llorar.
 
            Cantantes, compositores y poetas le han empleado con una y mil intenciones. El bardo Felipe Camino Galicia de la Rosa, mejor conocido como León Felipe, nos dejó sus versos:
Siempre habrá nieve altanera
que vista al monte de armiño.
Quizás por ello Manuel Machado escribió:
Y tú, mi amada, cuyos rojos labios
son ya la sola flor, dámelos..., ¡quiéreme!...

¡Que el lobo blanco del invierno
el lobo blanco viene!
 
            Lo he visto en una y mil tonalidades, en nubes e iglesias, en bardas enjalbegadas y nichos presumidos, en la sombra de un farol destartalado y en el delicado bouquet del azahar, en las señales extraviadas de un tráfico que nadie sabe de donde viene o adonde va. Blanco que les entrego hoy  con sus infinitos matices que Vicente Gerbasi grabó en sus versos:
El tiempo que levanta y desgasta columnas,
y murmura en las olas milenarias del mar.
Atrás queda la luz bañando las montañas,
los parques de los niños y los blancos altares.

© Alfredo Cedeño

 
 
 
 
 

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta el color blanco..
Muy lindas fotos..as usual..!
Un besote

Mt

Anónimo dijo...

Excelente selección! Como siempre, texto maravilloso.

Acuarela Martínez

Zandra dijo...

De verdad que eres genial Alfredo... que bella inspiración del color blanco, dentro del contexto de la bella naturaleza... felicidades, tu mente es ágil como el viento y tu pluma un sin fin de sabiduría.

Anónimo dijo...

Menos mal que estabas con la hoja en blanco. Quedó muy bien llena. Una vez hice una en rojo y casi termino en el infierno.
Saludos

Jaime Ballestas

Anónimo dijo...

Hermoso trabajo: seguro serán el blanco de elogiosos comentarios, a los cuales me sumo. Besos.

Ylleny Rodríguez"

Elizabeth Hidalgo Osuna dijo...

La luna creo que si funcionó!!
Blanco!! Me gusta..
Gracias como siempre interesante escrito acompañadas de Hermosas imágenes.

zulma dijo...

en blanco me quede yo, no tengo comentarios , es un color hermoso muy combinable con todo , refleja pureza, se ve terrible cuando el blanco no es blanco, da señal de amplitud y la naturaleza esta preñada de blancos ,nubes , espuma del mar , flores , nevadas. animales y paro de contra .Gracias Alfredo por tu alma blanca .