miércoles, septiembre 07, 2011

MARACAIBO



Aseguran que el domingo 8 de septiembre de 1529, el explorador e inversionista alemán Ambrosius Ehinger, mejor conocido en nuestros anales históricos como Ambrosio Alfinger, fundó La Villa de Maracaibo.

En aquellos tiempos la corona española andaba de pantalones abajo con los germanos, algo así como el arrobamiento de cierto personaje hoy en día con los chinos y cuanto bicho de uña tengan a bien imaginar o suponer, ya que la Casa Welser le había otorgado una serie de empréstitos a Su Graciosa Majestad Carlos I.

En otras palabras, hoy se cumplen 482 años de aquel primer intento fundacional. Y digo esto porque es necesario apuntar que el remanente de aquellos primeros habitantes -30 para ser precisos y respetar lo dicho por los historiadores-, al poco tiempo, seis años, en 1535, fueron trasladados al Cabo de la Vela, hoy en día parte de La Guajira colombiana.

Los avatares en aquellos tiempos de la actual segunda ciudad de Venezuela, no pararon sino que continuaron en una segunda refundación que estuvo a cargo del capitán Alonso Pacheco en 1569, cuando la bautiza como Ciudad Rodrigo, la cual fue despoblada en 1573.

Al año siguiente, 1574, el capitán Pedro Maldonado refunda con el nombre de Nueva Zamora de la Laguna de Maracaibo a nuestra cumpleañera. Debo acotar que el uso de Zamora en el nuevo nombre se debió a un acto de lisonjas –diría un marabino raso: ¡por puro jalabolas pues!- al Gobernador de la Provincia de Venezuela capitán Diego de Mazariegos, quien era nativo de Zamora, España.

No pretendo usurpar roles que sólo a un maracucho le corresponde, es decir: versionar la historia de su gran patria chica. Sobran entre ellos quienes lo puedan hacer con mejor tino. Maracaibo es un relámpago que baja por los muros y baña a su gente. Maracaibo bien lo dijo Udón Perez:

¡Que ladre y que muerda la tropa jauría,
Mientras yo te llamo con voces del alma,
“mía”, a boca llena, Maracaibo mía


© Alfredo Cedeño



















2 comentarios:

Anónimo dijo...

gracias por tan bonito post sobre la tierra del sol amada...

Anónimo dijo...

Geniales todas!!! Qué tiempos maravillosos los que viví allá, calor de sol y calor de gente!

Un abrazo, chico.