jueves, junio 21, 2012

ÁNGEL DE SOLSTICIO


 Cuando las estrellas son yeguas salvajes hechas flores
la paz me canta en las pupilas con melodías suaves
como pétalos de cristal cayéndome en los dedos,
y mi hijo llega con una sonrisa haciéndome bailar el alma.

© Alfredo Cedeño

11 comentarios:

María Mónaco dijo...

Toda el alma puesta en este poema, es mas lirico de los que he leído. Bello, bellisimo... tu hijo también! Felicidades, Maria A Monaco.

José Rico dijo...

Un hermoso poema y quedo en la esperanza de que el hijo no salga al padre.

Anónimo dijo...

Yngrid Urdaneta: Dios los bendiga

Anónimo dijo...

Cuanto amor por tu hijo y por la vida desprende este poema. Me gusto mucho. Un abrazo grande.Preciosa image n tambien
Amaia Villa

Anónimo dijo...

Hacia rato que no leia algo con tanto sentimiento!

Beverlys Diaz

Anónimo dijo...

Siempre he admirado ese "tinte" que obsequias a la relación con tu ángel. Quizás muchas veces se nos señale, se nos condene, por la forma cómo los hemos guiado, el estilo particular que cada padre tiene en su relación personal con sus hijos, tal es tu caso.
Lo que sí es cierto es que con los años, nunca sabremos si los hijos nos recordarán por la cantidad de promesas incumplidas, por los alquileres que pagamos por sus techos, por los montos de los mercados que se comieron durante la adolescencia o... por homenajes como éste, el amor en esencia traducido en letras y dejado en legado para un hijo como el ya no tan enano.

Besos.

Acuarela

Anónimo dijo...

Hermoso...
Los hijos, reconocernos en ellos y ver una nueva oportunidad de vida nos llena de esperanza. Un camino lleno de bendiciones para los dos y un fuerte abrazo
Dora.

Anónimo dijo...

Que belleza maestro! Eso es estar cerca de Dios!!! Sentir y ver con el con el corazón. Los solsticios son los momentos del año en los que el Sol alcanza su mayor o menor altura aparente en el cielo, y la duración del día o de la noche son las máximas del año. En hora buena!!!

Zafira

Rodolfo de Jesús Chávez Mercado dijo...

Una donación maravillosa a tu hijo querido Alfredo. Un toque fresco y aromático en tus palabras. De la a de Ángel hasta la a de alma.

Felicidades a tu hijo.

Abrazos y gracias.

Anónimo dijo...

Simple e ingenioso orgullo paterno, plasmado en forma impecable en un poema. Saludos ELCRUZADO

zulma dijo...

bello tu escrtito y bello tu muchachote , Dios los cuides a ambos y que ese gran amor simpre los una