sábado, diciembre 15, 2012

AL VUELO


Con un alborotar de sobrepellices
la inocencia hizo repicar badajos
y con prisas congeladas en los ojos
la risa abrió el betún de sus caras.
El villorio sacudió sus galas
y saltó a la calle a zangolotear la fe
desde esas manos libres de callos
pero preñadas de vivas esperanzas.

© Alfredo Cedeño

1 comentario:

Amaia Villa dijo...

Muchísima ternura. "Preñadas de vivas esperanzas"

Abrazote