sábado, enero 25, 2014

MANCHADAS

Descascaradas ambas como una sombra de país
logran sostenerse en efímero balance de tatuajes,
corazón envuelto en harapos y cortos listones
hilvanando antídotos para largos desconsuelos,
palabra tasajeada con meriendas derrotadas
y un ojalá que no deja de estar en nuestras bocas.


© Alfredo Cedeño



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ojalá pudiéramos pasar la hoja de esta historia...

Ylleny Rodríguez

Olga Baudilia Peralta dijo...

La hoja y su tatuaje tienen aromas de tiempo