martes, febrero 13, 2007

ALFABETIZADO

En el grupo escolar La Mentira aprendí las letras
y supe que robar besos en una avenida es letal
y entendí que unas manos suaves son asesinas
y comprendí que unas piernas largas son misiles
y asimilé que un buen polvo es semen a las nubes.

Fue en sus pupitres donde supe ser honesto y ruin
para ilustrarme con las mejores nalgas de Caracas
ejercitarme con las peores reputaciones del municipio
instruirme con las señoras más libres de la parroquia
y educarme con las insolentes más puras en su dureza.

® Alfredo Cedeño

1 comentario:

aceituna verde dijo...

¿Es esa la escuela de la vida?
Sólo quien lo ha vivido lo puede confesar, así, tan exacto....que siga viviendo para deleitar con tan exquisita prosa