jueves, julio 19, 2007

CONQUISTA

Terminemos de escurrirnos las culpas que escondíamos
cada vez que errábamos cuando volvíamos a querer volar.

Acabemos con las deudas que quisieron colgarnos en vano
todos los que nos rodeaban con su morigeración parroquial.

Zanjemos aquellas añejas cuentas ajenas e irrecuperables
que pretendían convertirse en grilletes de baja ascendencia.

Liquidemos los inventarios de aturdidas melodías en desuso
con las que lograron hacernos bailar por felices e incautos.

Matemos los augures reiterados de malas nuevas ya vencidas
y que con calma zahorí veamos llegar las carretas del descaro.

® Alfredo Cedeño

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cada noche, tendidos sobre la sombra del árbol, magullamos todas esas culpas.
Hoy el árbol está repleto de esas hojas de otoño que captas en otras tierras, mi mente lleva tatuadas las caricias de otrora. En ti está la rebelión que hube de sentir, los mitos que desmembré, la madurez que hoy digiero con lentitud y en muchos de esos sorbos, se encuentra momentos de magia, de morbo incipiente del entonces, de descaro desmedido.
Celebro que en este paso por mi vida, tus letras hayan entrado en mi consciencia y tus imágenes hayan perforado mi memoria.
Beso.
Guache