miércoles, julio 11, 2007

SONSÁCAME

No mujer, por favor,
no me pidas esas cosas
que sencillamente no puedo.

No me pidas el cielo
ni la luna
ni el fondo del mar.

Pídeme que te desee
que te folle como un demente
o que siga sediento de ti.

No me pidas documentos
ni votos fieles y castos
ni una tarjeta dorada.

Reclámame un beso de madrugada
una mano en tus pezones
o el robo de una flor para ti.

No me pidas condiciones
ni desayunos en la cama
ni paseo dominical con perritos.

Invítame a tus muslos
a levitar con tus espasmos
y a seguir muriendo por ti.

® Alfredo Cedeño

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero hombre eso es lo que siempre te he pedido.
Que esperas para pedirmelo !!!!!

Anónimo dijo...

Pues nada, más nada que agregar: En el fondo del mar busco tus espasmos, que como tarjetas doradas pagan alto mis ardores. Cuando llegamos a la luna vuelan de prisa tus polvos entre la mitad de mis muslos. Y el cielo...si, el cielo... allí llegamos juntos en cada madrugada que morimos.
Ch.

Anónimo dijo...

!!!!......NO SERA Q PIDES DEMASIADO ...DAS POCO ?????
BECHOS

Anónimo dijo...

Poeta, usted no da nada, no ofrece nada, la escencia de este poema es sexo, sexo y cuando yo quiera.

Que es la mujer para usted? objeto de placer, sin ningun sentimiento noble de por medio.

Que bello es amanecer y desayunar un domingo en la cama con la persona amada y usted hasta eso reniega.

Usted se contradice, niega todo tipo de relación extracama, con un gran egoismo, y le dice que solo le invite "a seguir muriendo por ti".

Su vida vale menos que un paseo domunical o sea usted no vale nada.