lunes, julio 25, 2011

444, Y CARACAS SIGUE TAN CAMPANTE…



Desde que tengo la facultad de recordar cosas he venido escuchando que Caracas fue fundada el 25 de julio de 1567. Fue un martes, por más señas, cuando el íbero, zamorano de Río Negro del Puente, Diego de Losada, al frente de centena y media de hombres funda Santiago de León de Caracas.

Losada había salido de El Tocuyo y le acompañaban, entre muchos otros, Francisco Maldonado de Almendráis, Francisco Madrid, Gabriel de Ávila, Tomé Andrea de Ledesma, Sebastián Díaz de Alfaro, Damián del Barrio, Pedro Alonso Galeas, Diego de Paradas, Juan de Gámez, Julián de Mendoza, Pedro García Camacho y Juan Serrano. También estaba entre ellos Alonso Andrea de Ledesma, sobre quien quiero abundar.

Quiero detenerme en él por una razón fundamental que va más allá de su peso histórico en plantar los cimientos de este crucigrama sin soluciones que tenemos por país. Ledesma en 1557 estuvo con el capitán Diego García de Paredes en la fundación de Trujillo; fue uno de los que participa en la captura y ejecución de Lope de Aguirre, y paremos la enumeración, porque su gesta final es la que realmente lo inmortaliza en mayo de 1595.

En esa fecha el pirata inglés Amyas Preston, conducido por el resentido Sánchez de Villapando –como pueden ver siempre los hemos tenido– entró a Caracas por los lados de Chacao. Los hombres de la ciudad se habían parapetado en el camino real que por la vía de La Pastora comunicaba con el Puerto de La Guaira. La ciudad estaba desamparada. Sólo niños, mujeres y ancianos estaban en ella. Y los piratas al querer entrar encontraron a este octogenario que lanza en ristre les plantó cara. La superioridad de los piratas terminó en su sacrificio…Por diez años se le adelantó Ledesma al Quijote. Fue él quien puso la piedra fundamental para que nos constituyésemos como pueblo, como país, como nación. Por eso digo: No fue Lozada -una y mil veces: NO- quien fundó a Caracas. Fue Ledesma quien hizo la ciudad con su gesto inútil, pero de endiablada hermosura, que hoy día todavía nos estremece y conmueve al encontrarlo olvidado entre los libros.

A los caraqueños nos tildan de insoportables, presumidos, pretenciosos, arrogantes, y cuanto se les venga en gana. Y no dejan de tener razón. Pero, a ver, ¿cómo no vamos a serlos si hemos tenido ejemplos como el de Ledesma; y somos paisanos de Jacobo Borges, José Ignacio Cabrujas, el Gato Galárraga, Andrés Bello, Arístides Rojas, Teresa Carreño, Aquiles Nazoa, Antonia Palacios, Yolanda Pantin, el tan manoseado Bolívar y el no menos maltratado Miranda?

Pero Caracas siempre ha sido casa abierta donde el país entero ha encontrado cobijo y amparo, donde algún día, como sabiamente expresa Julio Pacheco Rivas: “El mejor regalo para Santiago de León sería el de creer en ella, en su potencial y, sobre todo, en la perdurabilidad de su potencial. Estar a la altura de El Ávila y ya no más rendida a sus pies.”

Estas fotos -y con la ayuda de los amigos de Serenata Guayanesa- es cómo celebro un nuevo aniversario de mi Caracas.

© Alfredo Cedeño

http://musicatono.com/escuchar/Serenata%20Guayanesa%20A%20Mi%20Me%20Contaron/b8581ab





















1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias Maestro... Gracias!!!

Me has hecho acariciar la pantalla, suspirando entre tanta esquina conocida de mi ciudad natal.
Feliz Cumpleanios viejita mia... la que entre todos extrano mas, mi ciudad.

:) Como siempre plenas mi vida de sonrisas.

Monica