jueves, julio 07, 2011

ANCHURA



Las montañas dicen que fue una madrugada:
hacía frío de esos que te parten los huesos,
y llegó Papá Dios con una colcha de retazos
a calentarle las faldas porque estaba temblando.
Esa cobija era mañosa y entendederas largas:
se volvió barbechos de muchos verdes,
y después se volvió a volver lechugas, repollos,
cilantro, maíz, comida de la gente que tenía frío…

© Alfredo Cedeño

1 comentario:

Blanca dijo...

Alfredo es un combo de belleza la fotografía y el poema, es hermosisimo... te digo como dice Arraíz en su poema de las Montañas... "Me gusta acariciarlas siguiendo con los ojos
morosamente
sus líneas abruptas,
mientras en sus dorsos la luz
de modo imperceptible
va del verde al azul
al violeta..."
Para mí las montañas son mágicas, con verlas soy feliz, aunque mi sueño es vivir en ellas, me encanta contemplar la gama de sus verdes, admiro su magnanimidad.