martes, agosto 09, 2011

VÉSPERO


La tarde se corta encima del cerro
con luces sordas que ciegan
mientras los grillos siegan las espigas
de un verano negro como las culpas
que nunca pueden subir más allá
de los bajos de nuestros cielos…

© Alfredo Cedeño

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sencillo, cierto y hermoso!
elizabeth