domingo, agosto 28, 2011

TRUJILLANEANDO 07 (Monte Carmelo)



Un día me preguntó un amigo qué era Trujillo y qué le veía a estos espacios. No supe que decirle de inmediato y le pedí que me dejara pensarlo, y poder responderle más allá de la respuesta emotiva que tenía a flor de labios. Al rato le dije: Trujillo es el sitio donde la fantasía es verdad, aquí no hay límites para crear, aquí no hay imposibles.

A 27 kilómetros y medio de Valera, en línea recta sobre el mapa, está Monte Carmelo, distancia que se convierte en por lo menos tres horas de carretera para llegar a sus calles. Si me tomara siete no dudaría en hacerlo.

Esta comunidad, si nos atenemos a los textos históricos, comenzó a gestarse en el siglo XVII. En 1656 hubo documentos que la dan a conocer como asiento de encomenderos de la corona española; estas tierras pertenecieron al Alférez español Antonio Díaz Saldaña, de acuerdo a un título emitido por el Gobernador Juan Pacheco Maldonado en virtud de que el padre del Alférez -de nombre Luís Díaz- sirviera a éste último.

Es decir que aquello de que los de turno reparten a los suyos lo que no es de ellos, no es de nuevo cuño entre nosotros.

Esta zona se hizo muy apetecida para los ibéricos ya que era muy rica en cacao silvestre, por supuesto que arcabuces y mandobles se impusieron sobre arco, flechas y macanas. Al tiempo se fundó San Jerónimo de Chapués, que fue devastado por el pirata francés Francisco Gramont de la Monte. En 1678 sus tierras pasaron a manos de los jesuitas quienes le rebautizaron como Cartuja de Buena Vista. Este nombre se mantuvo casi dos siglos hasta que un cura, Francisco Antonio Rosario, en una peregrinación llevó un retablo con la imagen de la Virgen del Carmen que colocó en una capilla que había sido levantada allí. Así fue como el nombre se fue asentando sobre la comunidad hasta que en 1873 fue elevada a parroquia civil con tal denominación.

Finalizando el siglo XIX, en 1898, Monte Carmelo recibe a un grupo de italianos provenientes de la isla de Elba, quienes se dedican junto con los criollos a desarrollar labores agrícolas y pecuarias. Estos colonos son artífices de cosas tales como que Monte Carmelo fue uno de los primeros pueblos de la provincia venezolana que tuvo energía eléctrica. También establecen la primera banda musical del estado Trujillo, que fue fundada y dirigida, en 1904, por Antonio Anselmi Berti. La agrupación fue bautizada como Filarmónica de Monte Carmelo.

Antes que lo olvide y deje por fuera: Ese director fundador de la citada orquesta es el abuelo de un economista devenido en músico, y a quien muchos enrostramos sus recientes simpatías rojas, y de amnesia intencional de su condición de burócrata -y hasta ministro- de tiempos blancos y verdes. Hablo de Jose Antonio Abreu, cuyo segundo apellido es Anselmi.

En dicha agrupación orquestal hay apellidos que bien merecen ser recordados. Sus integrantes fueron: Genio, Luís y Livio Garbatti, Ángel Changaroty, Pepe Gentile, Servio Luís Poggioli, Ovidio y Telémaco Poggioli, Alejandro y Félix Rosales, Américo y Amadeo Arnaldo, así como Alberto Adriani y Duillo Paoli.

Podría seguir relatándoles las mil y una cosas más, pero sería ladillarlos en grado extremo porque serían miles y miles de palabras. Conocedores del tema aseguran que aquí se produce el mejor café del país. Se habla de su Nazareno que hace imposibles. Afirman que sus fiestas del dia del Carmen en julio son memorables… y así hasta el infinito, y cual Buzz Ligthyear de la serranía: hasta más allá.

Gente preciosa, muchachos que se van haciendo hombres en medio de las faenas del campo, jinetes que llegan y dejan sus cabalgaduras a las puertas de la casa amiga o el local donde se avituallarán para volver a uno de los caseríos cercanos, una torre de iglesia que se arropa por las montañas y la condición de trujillano que se pone bien en claro y bajo un bombillo para que no quede un rastrojo de sombra al respecto…

Por eso, y para no sonar altanero, no le respondí al amigo preguntón, el que nombré al comienzo, con la respuesta emotiva que tenía a flor de labios: ¡Porque Trujillo no sólo tiene unas hembras inteligentes, preciosas y querendonas; también esta tierra tiene su no-se-qué que encoña a cualquiera!

© Alfredo Cedeño


















Alfredo Cedeño

3 comentarios:

Leira Alvarez dijo...

Hermosísimas las fotos¡¡¡¡¡Felicitaciones.-

Enrique Rangel Prada dijo...

Paisano esto es lo que se llama un corajudo y extraordinario comentario... Es de Trujillanos, y con mucho orgullo, soltar las palabras bien amarraditas como deben hacerse, para que expresen la realidad clarita como esos paisajes de nuestra tierra montecarmelitana

Enrique Fortis dijo...

Estimado Relator... Soy oriundo de estas Tierras. Puedo decir que Monte Carmelo, además de Hermoso, es muy Encantador. Desde los páramos con sus lagunas y sus frailejones, hasta la planicie con la mirada al lago de maracaibo, hace de esta tierra un paisaje sin Igual. Se debería publicar fotos de antaño, y por supuesto las imagenes de sus lagunas rodeadas de frailejones. Quisiera tener acceso a la información o documentos de este maravilloso pueblo que nació entre montañas. Gracias. enfor40@yahoo.com