sábado, marzo 16, 2013

CROMO

La máquina contempla el tablero
y luego se queda colgada
balanceándose sobre el corto vacío
de su farol apagado,
es un circular guiño cromado
que deja el ojo estrangulado
en agudos callejones citadinos
donde la muerte llega en blanco y negro

© Alfredo Cedeño

2 comentarios:

Anónimo dijo...

impactante; sobrecogedor¡
Marian

Anónimo dijo...

Como en el ajedrez de la vida...

Ylleny Rodríguez