sábado, marzo 30, 2013

CUERDAS

Las florecillas estallaron
en una hilera de suaves trazos,
cada cual marcó una tristeza
para ahogarla sin titubeos,
luego cada una dibujó
una nota de arpegio derramado,
y fueron arpa, guitarra y cítara
que nos calmaron el alma.

© Alfredo Cedeño

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy lindo tu poema mi querido alfredo exito y bendiciones

Anónimo dijo...

Color Nazareno.

Ylleny Rodríguez

Anónimo dijo...

Al ver la flor solo provoca soplar, para que bailen sus cuerdas... fueron arpa, guitarra y cítara que nos calmaron el alma.

Zafira