domingo, abril 08, 2012

CURARIGUA


Al comenzar el proceso de conquista, colonización y poblamiento de la provincia de Venezuela, sus dos ciudades más importantes eran Coro y El Tocuyo. Ambas fueron fundadas antes de mediados del siglo XVI.



Por la primera llegaban los recursos, humanos y materiales, necesarios para proseguir con la empresa hispana. La segunda era la localidad española que se había logrado fundar más adentro de la nueva tierra, y servía como campamento base para continuar incursionando por el resto del territorio. Fue por ello que El Tocuyo fue calificada, con toda razón, “ciudad madre” de Venezuela.



Para desplazarse desde una hasta la otra eran necesarias varias jornadas de camino, las cuales se realizaban caminando y a lomo de mulas y caballos. Así fueron surgiendo varias poblaciones, que eran punto obligado de descanso de aquellas interminables marchas. A un día de camino de El Tocuyo, estaba un pequeño valle –de unas 1.200 hectáreas de extensión- con un clima muy agradable, y regado por un río. Ese fue el sitio donde se constituyó la localidad larense de Curarigua.



Debo agregar a esta altura lo que ya es lugar común en mis crónicas sobre la fundación de la gran mayoría de nuestros pueblos y ciudades: no hay una fecha precisa de fundación como tal. Cronistas e historiadores difieren enteramente y cada uno suministra su propia fecha.



Aquí ha debido pasar lo mismo que en el puerto de La Guaira, donde no hubo un acto formal de constitución, si no que paulatinamente se fueron asentando en sus inmediaciones diferentes grupos de gente quienes terminaron conformando la población.



Curarigua desarrolló una actividad agrícola de envergadura, y entre otras cosas destacaba el funcionamiento de 14 trapiches papeloneros que producían 45 mil bultos anuales de papelón. Cada bulto contenía 30 papelones de kilo y medio…



El establecimiento y posterior desarrollo de este centro poblado, llevó a que, a comienzo del siglo pasado, Curarigua fuera una ciudad de tanto o más importancia que Carora, las casas que aún hoy día se conservan, lo dicen. Casas señoriales, que hablan de cuando por sus calles transitaban los arreos de burros que cargados con cueros de chivo, café, papelón, maíz y cacao iban a Coro para regresar cargados de sal.




Con el tiempo lo que era su principal atracción, es decir, su tamaño acogedor, empezó a revertirse en su contra ya que sus pobladores al crecer no tenían hacia donde establecerse. Comenzó la emigración a otros lares y la puntilla final se la dio la carretera que iba de Barquisimeto a Carora dejándola a 40 minutos de la principal vía de comunicación. Sin embargo, Curarigua sigue siendo una población encantadora. Cuando se llega ahí no se quiere seguir el camino…

© Alfredo Cedeño.


4 comentarios:

zulma dijo...

Hola mi caballero andante , es extraño que no te hayan hablado de Don Pío Alvarado , él surgió de allí y en mejor Tamunnague d ela región se baila allí , ademas se como un queso de cabra mundial, unas conservas de TAPATATA(fruta amarga) y antes hacian unos toros coleados en las calles y los resguardos o talanqueras eras las casas cerradas y nosotros veíamos a los coladores desde las ventanas de las casas. Ahora hay una manga de coleo y yA es otra cosa. Gracias por refrescar mis recuerdos de cuando moza. Besos

zulma dijo...

te diré mi caballero andante de allí surgió don Pío Alvarado el maestro del Tamunangue . me extraño no ver ninguna nota sobre las costumbres del pueblo . Se como mucho chivo y suero , queso de cabra y hacen unas conservas de tapatapa mundiales, toros coleados que cuando eran en las calles eran muy buenos , ahora hicieron una manga de coleo pero ya no es igual , sin embargo guardo bellos recuerdos de ese pueblo. Gracias por refrescar mis recuerdos

Anónimo dijo...

muy interesante siempre leo cosas de ese pueblo de alla vienen mis raices mis bisabuelos eran de curarigua pienso ir pron para conocer de el mi abuela siempre me cuenta susu historias

Anónimo dijo...

muy interesante mis abuelos son de ese pueblo