martes, octubre 25, 2011

AMANTES



Las cacareadas manos del campesino
no saben de palabras lindas,
sólo conocen el gesto bronco y suave
con el que acarician la tierra y se llenan de ella,
apenas entienden otra sutileza
que la de poseerla con firmes arrumacos
y una sostenida querencia en que entrega la vida.

© Alfredo Cedeño

2 comentarios:

cc dijo...

lindo, y ella solo se deja tocar de quien realmente la ama.

cc dijo...

lindo, y ella solo se deja tocar de quien realmente la ama.