domingo, noviembre 11, 2012

CAPAYA

           En la orilla norte de su río homónimo está Capaya, otra de las tantas cuentas del hermoso rosario de comunidades que se han constituido en Barlovento. 
           Explico a propios y extraños: Barlovento es una de las regiones naturales que conforman la denominada Región Norte Costera, del estado Miranda, a menos de cien kilómetros al este de Caracas, la capital venezolana; las tierras de esta zona fueron asiento de vastas y reputadas haciendas de cacao durante el llamado periodo colonial.

           Su población en la actualidad apenas rebasa los seis millares de habitantes, cifra que me llama la atención al contrastarla con los datos demográficos que a fines del siglo XVIII, ese chismoso insigne que fue el obispo Mariano Martí, asentó en el libro personal de su celebre "Visita Pastoral a la Diócesis de Caracas": Este pueblo consta de 1.212 almas entre indios, blancos, negros, mulatos, libres, esclavos, sambos, mestisos y de todas castas, y de éstos hay 240 indios y 714 esclavos y los demás, blancos, y de otras castas.

          Y ya que lo menciono, les copiaré lo que dijo Su Eminencia en lo que tiene que ver con la aparición de este sitio: en el dicho pueblo de Araguata havía dos Caciques, los quales discordaron, y el uno con su gente se quedó en dicho pueblo de Araguata, el qual pueblo de Araguata fue trasladado al sitio de Capaya o Marasma cerca del año 1712, y desde entonces empezó el pueblo de Copaya o Marasma…

          Al revisar los documentos del obispo Martí de su mencionada jornada pastoral se consigue variada información respecto a este pueblo mirandino al cual arribó el “Día primero de marso de 1784” donde “llegamos a las diez y media de la misma mañana a este pueblo de Capaya o Marasma,…” 

            Venezuela es un amplísimo campo de gestos, hechos y fantasías que se entretejen en un, a veces, delirante panorama que nos ha ido configurando como país. Aquí las alucinaciones son la fuente que nos inspira cual látigo que estimula de manera permanente. Por eso, no es motivo de asombro nada de lo que pueda ocurrir o ser planteado al analizar  cualquier hecho o acontecimiento, por irreverente que pueda aparentar.

 
          La historia –esa anciana de aires dignos y humilde empaque, a la cual los historiadores se empeñan en disfrazar de señorona presumida y altanera–, asegura que Simón Bolívar nació en Caracas el 24 de julio de 1783; y así ha quedado asentado en todos los textos habidos y por haber. Sin embargo, recuerdo vagamente en mi infancia haber oído decir a mi abuela paterna que eso no era así y que El Libertador en realidad había nacido en Capaya…
 
          Hace hoy cinco días, es decir el martes 6 de este mes de noviembre, de este año de 2012, estuve en esa población y el recuerdo de la vieja Elvira, mi abuela, y sus divagaciones sobre el nacimiento de Bolívar retoñaron más vividas que nunca.  Al apenas comentar con una señora, de buen ver por cierto, y cuyo nombre si no me traiciona la memoria es algo como Kun Raquel, en los alrededores de la iglesia me repitió, casi al calco, lo que había escuchado medio siglo atrás.
 
          En los alrededores de Capaya la familia materna de Simón Bolívar era propietaria de la hacienda Palacios.  Les recuerdo que su nombre completo era Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios Ponte y Blanco. 
 
          Entre los hijos de Capaya se ha transmitido de generación en generación que  el 22 de julio de 1783 en el libro de Bautizos de la iglesia de nuestra señora de la Iniestra de Capaya, aparecía el nombre de María Concepción Palacios, la madre de Bolívar, como testigo de un bautizo.
 
          Este martes pasado, la ya mencionada señora me aseguraba: “¿Tú sabes cuál era un viaje jodido? Ir de aquí a Caracas, porque eso era una travesía que se echaba sus dos o tres días fácilmente. ¿Cómo es que ella iba a estar aquí el 22 en un bautizo y el 24 ya estaba pariendo allá en Caracas?  Pero la gente que manda siempre hace lo que se le da la gana y cambia y pone lo que se le antoja. Ella parió aquí y en lo que se alentó, agarró su muchacho y su perolera para irse a presentar al muchacho allá en Caracas. ¿Quién le iba a decir que no?”
 
           No puedo dejar de recordar que el “real y auténtico” lugar de nacimiento de Cristóbal Colón se lo disputan alrededor de una treintena de pueblos europeos. Con Bolívar pasa algo semejante, y debo decir que, al igual que Capaya, se oyen historias similares en San Mateo, El Consejo, La Victoria, y San Francisco de Yare, localidades en las cuales  la familia Bolívar tenía vastas propiedades.
 
            En todo caso, cuna o no de Bolívar, Capaya permanece al lado de la larga lengua de cacao que semeja su río. En sus calles se ven restos de casas señoriales que se están desmoronando ante la implacable desidia de autoridades y lugareños.  Su iglesia, la más antigua de la zona, es un extenso catálogo de abandonos: apenas diez bancos desolados permiten a una feligresía cada vez más escasa dejar caer ocasionales oraciones maltrechas.

© Alfredo Cedeño


16 comentarios:

Amaia Villa dijo...

A gusto me he vuelto a pasear por otro rinconcito se tu tierra.

Abrazo grande y pasa un hermoso domingo

Anónimo dijo...

Y una se queda pensando en qué habrá detrás de cada ventana, cada puerta, cada balcón? Suenan las campanas, a qué hora, a qué llaman? Se va borrando el mapa afectivo de nuestros pueblos. Gracias por ayudarnos a recordar.

Ylleny Rodríguez

Anónimo dijo...

las construcciones de la ciudad de Capaya me recuerdan a la Andalucía de mi infancia, pero con más azul en las fachadas y más vegetqción. Debe ser un honor para esas tierras ser la cuna de El libertador.
Gracias por aportar estos conocimientos de esos rrinconcitos de nuestro mundo al que tú perteneces.
Antonia María Carrascal.

Anónimo dijo...


Fabuloso,acercarnos a tu mundo.

Las fotos de las ventanas me llevan loca. Son de premio.

María Mónaco dijo...

hermosas fotografias y textos, gracias por compartirnos la belleza de tus tierras, su cultura, su gente.
Me encantó la nota, un fuerte abrazo!

María Mónaco dijo...

hermosas fotos y textos, gracias por llevarnos a recorrer esta parte de tu tierra, su cultura, su gente. me encantó.
un abrazo!

Anónimo dijo...

Interesante y agradables imágenes como siempre. Un abrazo.
Jesús FR.

Anónimo dijo...

Cuidado con los errores. Se escribe Cuales NO quales y es MarZo no MarSo.
Esto distrae la mirada de un buen texto y enfoque. Saludos,

Alfredo Cedeño dijo...

Agradezco mucho el tiempo que se toman en leer y comentar mis aportes en este espacio.
Respondo al comentario anterior con preocupación, porque pensé que quedaba claro que al poner en cursivas o entre comillas expresiones como "quales" y "Marso" es porque se respeta la grafía original del documento citado...

Santisiembra dijo...

Excelentes toma, Sr. Cedeño, me hicieron rememorar mis vacaciones de infancia en este pueblo que parece detenido en el tiempo, curiosamente mi abuela también se llamaba Elvira y recuerdo sus anecdotas sobre todo de los días santos, no se ahora, pero era todo un ceremonial la Semana Mayor en Capaya, buenos recuerdos.. Felicito por su Blog

Santisiembra dijo...

Excelentes toma, Sr. Cedeño, me hicieron rememorar mis vacaciones de infancia en este pueblo que parece detenido en el tiempo, curiosamente mi abuela también se llamaba Elvira y recuerdo sus anecdotas sobre todo de los días santos, no se ahora, pero era todo un ceremonial la Semana Mayor en Capaya, buenos recuerdos.. Felicito por su Blog

Anónimo dijo...

Yo también e ido a capaya de hy bien parte de mi familia. Pulica más fotos por fa pública muchas de toda capaya

JEGM JEGM dijo...

Felicitaciones amigo Alfredo Cedeño excelentes trabajo fotográfico, me he tomado la libertad de compartir su Blogger en mi FaceBook, Gracias por compartir ese amor por lo nuestro.
Jesus Eduardo García Mármol
Un residente de Capaya

JEGM JEGM dijo...

Al amigo anónimo que se refiere a la ortografía “Cuidado con los errores….” Y tomándome el abuso de responder por Alfredo Cedeño, esos párrafos están tomados de lo escrito por el “chismoso insigne” Mariano Martí como Alfredo lo llama y se trata de Español Medio.
Los habitantes de habla español que llegaron a América hablaban y escribían variantes de español medio.
http://es.wikipedia.org/wiki/Espa%C3%B1ol_medio

Ignacio Andrade dijo...

Capaya un pueblo de gente bella y lo digo no por desir algo lo digoi porque vivi en ese pueblo y comparti con su gente de la que guardo los mejores recuerdos no pierdo las eseranzas de volver los recuerdo a todos

Nelson Arturo Blanco dijo...

Excelente trabajo Amigo Cedeño. Dios te Bendiga .

Naci en capaya, tengo tierras que trabajamos en capaya y publico algunas cosas en Facebook sobre mi pueblo. " Capaya para todos y de Todos "

Hoy, es preocupante la situacion que vivimos los habitantes de este hermoso pueblo.: Inseguridad, Drogas, Destruccion de los Rios marasmita y Rio Grande por elementos contaminantes dejados tanto por turista como por los Capayeros.

Siempre he dicho que Capaya es un Pueblo olvidado. Personeros de los Gobiernos de turnonos visitan cuando: Riesgo que se caiga el puente, Algun hecho delictivo de importancia extrema, Campañas politicas.. la mas comun por cierto.

Como Residente de capaya pienso: Es neceasario que surja una idea de grupo, un movimiento PRO-CAPAYA que de verdad se interese y ocupe por los problemas de este pueblo. Necesariamente debe ser integrada por personas sin distincion de partido o color politico. Independientes quizas, pero que les duela profundamente lo que aqui Hoy se vive. Y que pase lo que con los Gobiernos de Turno, Siempre esten prestos a Defender este Hermoso Pueblo, Mi Pueblo Amado. Nelson Arturo Blanco.