martes, noviembre 06, 2012

CHUBASCO



La lluvia es un chorrear de melancolías que he lamido en Londres,
New York, Roma, Florencia, Washington, Madrid, Paris y Caracas.

La esquivé en Toledo con floritura acerada y la tasajeé en Lisboa,
Liverpool, Tampa, Ancona, Atenas, Maracaibo, Sicilia y  Panamá.

La gocé mientras andaba y jugaba al duende mientras regalé juguetes
por las aceras de Manhattan y un caramelo en el Viejo San Juan.

La sentí rodando por mi Venezuela con el corazón hecho pedazos
y en las manos de mil besos perdidos por las plazas de Venecia.

Ahora la veo sobre una hoja que me regala la luna llena de paz
y pongo mis manos entre estas líneas mientras vuelvo a volar…

© Alfredo Cedeño

5 comentarios:

Amaia Villa dijo...

¡Hermosísimo Alfredo! Me gusta mucho.

Un abrazo fuerte

Amaia

Anónimo dijo...

Simplemente hermoso...
Gracias!

Y.U.

José Valle Valdés, Pichy dijo...

Dices con buen gusto, amigo.

Abrazo

Claret Flores dijo...

Hermoso, que siga lloviendo pero tus palabras llenas de sentimiento.

Claret Flores dijo...

Hermoso, que siga lloviendo pero tus palabras llenas de sentimiento.