viernes, septiembre 29, 2006

BANDOLERÍAS LII

Agarré al sol y lo tumbé
para verlo en tus ojos
con ramalazos del ocaso
y un tono de sacrilegios.

La luna se salvó por poquito
la quería poner a dormir
en tus mejillas coloradas
de bandido sin control.

El mar no pudo
por eso está en tus dedos
bañando de picardías
tus uñas desamparadas.

Los olores de la lluvia
tampoco lograron fugarse
y los sembré a bailar
en tus piernas.

Y la vida, toda entera ella,
por hermosa y solidaria
la dejé colocada
en tu sonrisa de hijo…

® Alfredo Cedeño

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Destilas tanto amor en tu poesía que más parece imposible

Anónimo dijo...

Tanto amor para dar, tanto para contemplar a tu hijo y a la vida, tanto que más es imposible...

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...

Podrías tumbar el sol
y a la luna también

Hacer que el mar bañe toda su humanidad

Y los olores de la lluvia esparcidos por sus piernas, para que dancen

Le dibujarías en su sonrisa
toda una vida hermosa y solidaria
llena de todo el amor de hijo

Anónimo dijo...

Este el espacio para reposar ante el maremagnum de vida que llevamos. Este es el oasis de la vida. Hermoso noble. Ch.

Herminia Castro dijo...

Que hermoso ., me encanto . Gracias por estas publicaciones tan hermosas .

Claret Flores dijo...

Muy hermoso, realmente es tan grande el amor que se siente por un hijo, que Dios le da permiso a la naturaleza para que se convierta en tu cómplice y puedas ofrecerle éste poema a tu hijo , besosssssss