viernes, septiembre 08, 2006

RETIRADAS

Un juicio final sin prisas plebeyas
en un olvido de pálidas canciones
como bolero derrotado en un bar
o reloj verde en un cuadro de Dalí.

Una víspera de nadie sabe qué
donde los ausentes ven el mar
como una rosa mustia de Pierrot
enterrando sueños de Colombina.

Huida del mundo con címbalos
que se despiden cantando versos
de ilusiones sin un poco de amor
para regar temblores en el mar.

Un beso derrotado como borracho
a las puertas de un burdel en quiebra
o un gato sin tejado para pasear
sus pesares de celo sin contentar.

Colgadura de sostenes sin base
donde los recuerdos se desesperan
mientras un violín vaga silencioso
contando los compases de un vals.

Y las despedidas me llenan la vida
como preciosas playas de Borinquen
como infinitas carreteras de Guayana
como lánguidos besos del despedirse.

® Alfredo Cedeño

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ayer recogí en mi cintura los temblores del mar, cuando me asomé para ver una vez más un beso que se despedía. Ch.

Anónimo dijo...

Juicio final, huida del mundo, despedidas...

Eso sabe a duelo. Ojalá no sea tu duelo¡¡¡

Un gran abrazo.

X.