martes, julio 03, 2012

GUERRERO (Suite sin pasión, ni compasión)



Se acabó el tiempo de cortesías
es sólo el de deslumbrar y cegar
con la rudeza de la centella
y la precisión de la daga limpia.

Se saca el sucio donde se pueda ver
con la firmeza que el corazón pide
y la hostilidad que impone la mugre
que nunca puede vencer a la luz…

© Alfredo Cedeño

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Susto!! pero me gusto... Se saca el sucio donde se pueda ver
con la firmeza que el corazón pide
y la hostilidad que impone la mugre
que nunca puede vencer a la luz…

Zafira

Anónimo dijo...

En un primer momento me pareció más inocente tu foto, pero releyendo la fuerza de tus palabras prefiero tus letras y digo un bella a tu imagen.

Siempre verdad.
Abrazos y Dios te bendiga.

Rodolfo de Jesùs Chàvez Mercado

Anónimo dijo...

Alfredo, que lindo mensaje tu poema, fuerte!! necesario!! esa idea de que lo hostil y lo oscuro nunca puede vencer a la luz!!
Esta vez me gustó mucho mas el texto que la imagen, un gran abrazo Alfredo!

Maria A. Mónaco

Anónimo dijo...

Estoy con Maria, me gusta mucho ese mensaje de que la mugre nunca puede vencer a la luz. Asi sea. Me ha gustado. Un abrazo.

Amaia Villa

Anónimo dijo...

Muy bien estructurado.

Javier Sachez

Anónimo dijo...

me gusta, es un texto valiente y decidido supongo que como quien lo escribe, un saludo!

Ana Maria Lencina

Anónimo dijo...

Yo me quedo un tanto dubitativo: ese tiempo que se acaba y esa imagen...mejor me quedo con el último verso. Un saludo, Alfredo.

José Rodríguez Infante

Anónimo dijo...

Está bueno, dice mucho y hace que mucho se piense. Me gustó, mucho.

Marta Díaz Petenatti

Anónimo dijo...

Me gusta la contundencia del poema,excelente Alfredo.

Enrique Pilozo Campuzano

Anónimo dijo...

Por suerte quedan las excepciones y el resplandor de esa luz invencible Alfredo. Profundo y revelador. Saludos

Araminta Solizabet Gálvez García

Anónimo dijo...

¡qué susto!... interesante Alfredo, gracias.
Nuria de Espinosa

Anónimo dijo...

Muy bueno Alfredo! Como siempre vienes cargado de versos tan sugerentes que conquistan nuestra imaginación. Abrazos.

Soraya Villal