domingo, marzo 04, 2007

CLIMATERIO

Ella exhibe con insolencia su cuarentena de carnes
todavía firmes y sabias donde el edén es bagatela
al compararlo con su mecer de olimpo que desgarra.

Ella deja la calle preñada de unas ganas insolentes
como sus caderas insinuadas bajo su falda de seda
asomando sin pena el delgado hilo de su ropa interior.

Ella se va altanera por el medio de la plaza mayor
alborota hasta las estatuas de próceres condecorados
por mil cagadas de pájaros cubriéndolos de gloria.

Ella pasea como ave de presa que escarba la calle
busca a quien bendecir con los aromas de su coño
ejerce despiadada su oficio de hembra sin frontera.

® Alfredo Cedeño

2 comentarios:

JENNIFER BRIZUELA dijo...

Que belleza Sr.Cedeño como escribe
Dios le bendiga ese don!!!
Bravo!
Y bien calladito, definitivamente Ud. es la caja de sorpresas mas maravillosa con la que me he tropezado en la vida.
Jackie A.

yngrid dijo...

Pronto se romperá la cadencia que sostiene mis días lunares,
encanecerán mis venas y mi talle tendrá voz de verano acabado,
cálidos destellos llevarán el paso a mis horas (no agobies el gesto, mi universo rebasará los límites de mi cuerpo)
Despéñate en el tiempo que me bebe,
muerde esta vida que me corre sin freno, reparte tus dedos en la plenitud de mi tacto
La lumbre de mi lento atardecer, será el faro de tus brazos en las arrugas de tu aliento...

Yngrid