miércoles, marzo 28, 2007

EN FUGA

Sentí que la noche se me quebraba en el cuello
cuando aquella fiera me lanzó la manotada
y su juramento de hacer un candil con mi pellejo,
por un verso escrito a la vecina del piso ocho
que encontró en mi camisa presto a entregarse,
y mis libros rodaron escaleras abajo
y mi ropa saltaron por reja y ventanas
y fui seguido por vasos, cuchillos, tazas y platos
y mi amadísima madre fue la advocación
para prometer en medio de un escándalo de gañanía
que me dejaría a rastras y desmembrado.

® Alfredo Cedeño

2 comentarios:

Anónimo dijo...

En Fuga?????? Amigo, cuidado a donde se mete y con quien, la próxima vez no saldrá vivo.

Anónimo dijo...

Buenísimo!
Ch.