viernes, marzo 23, 2007

TARAREO 05

Mis dolores son una camisa sin botones
donde los ojales se abren entre agujas
que remiendan punteras con parsimonia.

Tus risas son un manto de mil esquinas
donde hay tantos escondrijos como besos
te alcanzo a robar cada vez que llegas.

Mis pasos no saben adivinar más caminos
que las rutas de treinta breves vuelos
sobre tu pubis de inocencia sin reglas.

Tus dedos no entienden otras travesías
que las mías haciéndote llegar a la orilla
de una alberca de gemidos al embestirme.

Mis presagios siempre dudosos y limpios
se glorifican en la fe de tu paso corto
de muchacha que se lanza a querer largo.

Tus certezas siempre firmes y ondulantes
se envilecen al liberarse sobre mi cara
con la pureza del deseo que no se mide.

Mis tardes tempranas de rochela en celo
cambian como tu cara enrojecida al jadear
en mi hombro derecho rápida como un rayo.

Tus caderas abundantes de diosa fértil
cambian su ritmo y estrujan las mías
como un trapiche que muele las penas.

Mis dolores fueron camisa sin botones
donde los ojales los cerraste uno a uno
zurciendo un corazón que todavía sirve.

® Alfredo Cedeño

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Zurciendo un corazón que todavía sirve...que tranquilo y que calido su poema. Gracias por tocar el alma con este poema tan dulce y sencillo.

Soledad

Ch dijo...

Delicadamente dulce deseado tierno amoroso su tarareo.
Ch