martes, abril 17, 2007

FINAL ABRUPTO

Con el debido respeto a cada quien que me lee
cuento ahora mis vicisitudes vespertinas:
la trigueña avanzaba majestuosa por la acera
perforando ansiedades con sus pezones apabullantes
desquiciando quijadas con sus nalgas escalofriantes
aturdiendo braguetas con sus pantorrillas descojonantes
y así siguió mi investigación pormenorizada
hasta que llegué avaricioso a los dedos de sus pies
y encontré una colección de cabezas de tortugas
para que mi libido y malas intenciones terminaran
cual partido final de fútbol: por muerte súbita…

® Alfredo Cedeño

1 comentario:

aceituna verde dijo...

eran muy feos los dedos de sus pies???