viernes, agosto 25, 2006

MARCAS

En mi brazo izquierdo tatué tu nombre con agujas sin suerte
y una tinta que sabía estrellarse contra la soledad y la tarde,
en el derecho puse una ráfaga de besos que te acribillara
las ganas de motivos sin trinos grises de canarios disecados,
y en la boca me puse tus besos con el fatuo envanecimiento
de saberme fuera de quicio como un anticuario en una bañera.

En tu muslo izquierdo dejé mis sellos de ganas indiscretas
cerrando las puertas del olvido con una caricia de temporales,
en el derecho te abrí las ventanas de mis valles de lágrimas
mientras exploraba los cansancios de caricias de tu espalda,
y en la mirada te puse una sonrisa canalla que te tumbó ágil
entre mis sábanas que te ataron la piedad con mi soledad.

® Alfredo Cedeño

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Tus versos me mueven...

Están los que me trasladan a poco tiempo atrás, cuando tus ganas y las mias era lo unico que existía...

Aquellos que me enternecen y hacen que quiera ir a arroparte con mi amor inventado...

Los que me enfurecen o me dan despecho...

Los que me dan lástima ajena con esas mujeres, y su creencia de que te llegaron al lugar del nunca jamás...

Los perfectos, los bandoleros...

Y otros, como éste, que parece salido de un apuro o un compromiso...

Este comentario es solo para ti, porque...

qué le puede importar a tu universo de lectoras/es,

lo que yo pienso de ti?

X.

Anónimo dijo...

Alfredo,

Realmente cuando te inspiras eres un verdadero Poeta.

Te felicito ojalá tuviese esa habilidad para escribir lo que siento......

¡Hermosas y sublimes líneas!

Un beso
Gata

Anónimo dijo...

y en la mirada te puse una sonrisa canalla que te tumbó ágil
entre mis sábanas que te ataron la piedad con mi soledad....

Anónimo dijo...

Excelsas son tus intensas letras Alfredo. Es emocionante leerte. Gracias por este bello poema. Abrazos.

Patricia Helena Velez R.

Anónimo dijo...

Después de tres día de agua y sal, abro la ventana y encuentro sobre el vidrio marcasº. Los vientos en desamparo borran la luna menguada y acarician aquel muslo que no es ni derecho ni izquierdo pero que engolosina sus esquinas en gasa muy blanca. Ch.
º(Del b. lat. marca, y este del germ. *mark, territorio fronterizo; cf. nórd. mark, a. al. ant. marka)

Anónimo dijo...

........Tu soledad, tu tarde, tus besos, tus ganas indiscretas, tu olvido, tus caricias, tus lágrimas, tus cansancios, tu espalda, tu mirada, tu sonrisa, tus sábanas, tu piedad........

..... tu siempre, tu silencio, tus pensamientos, tu propio yo.

Realmente sientes todo eso...... que bueno cuando lo compartimos....

TQM